Guía del régimen presidencial fascista de Donald Trump

Su segundo mandato se ha caracterizado por un desprecio total a los principios fundacionales de la nación estadounidense

marzo 26, 2025

Donald Trump durante una rueda de prensa sobre el conflicto en Ucrania, 14 de marzo de 2025. Maryland, Estados Unidos.

RENDAN SMIALOWSKI/AFP/Getty Images

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha estado marcado por una serie de acciones autocráticas que llegan a rozar el fascismo y buscan corresponder a la retórica nociva de su campaña.

El presidente ha intentado despojar de su ciudadanía, por decreto, a los niños nacidos en Estados Unidos y ha declarado inválidas las identidades sexuales de millones de estadounidenses transgénero e intersexuales. Ha intentado deportar a un residente documentado, no por cometer actos criminales, sino por su activismo al considerarlo contrario a los intereses del Estado. Además de detener ciudadanos de manera arbitraria, el Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), presuntamente, ha hecho “desaparecer” de las calles a decenas de inmigrantes indocumentados, negándose a informar sobre sus identidades o paradero. De igual modo, ha deportado migrantes, aparentemente sin el debido proceso, a una mega prisión en El Salvador.

Estas acciones disruptivas van en contra de décadas de leyes establecidas y han provocado cientos de demandas. Ante esta ola de litigios, la administración ha optado por desafiar a los tribunales federales inferiores, en ocasiones desobedeciendo órdenes judiciales e incluso pidiendo la destitución de jueces cuyas resoluciones no le agradan a Trump. 

El desprecio del mandatario estadounidense por el debido proceso ha coincidido con otras medidas características de los regímenes autoritarios: intentar desmantelar el servicio civil del país, especialmente a través del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de Elon Musk; intimidar a las universidades, y atacar a los periodistas mientras promueve una campaña de propaganda estatal grotesca contra grupos desfavorecidos.

A continuación, un resumen de algunas de las acciones más perturbadoras de Trump hasta la fecha:

REPRESIÓN A MIGRANTES

Deportaciones que desafían órdenes judiciales

A mediados de marzo, la administración estadounidense desafió una orden judicial al deportar a cientos de inmigrantes que no habían sido juzgados aún, enviándolos por avión al Centro de Confinamiento del Terrorismo en El Salvador. Aunque sus identidades no han sido reveladas, la fiscal general Pam Bondi los calificó de “terroristas”. Muchos de ellos son venezolanos, presuntamente miembros de la banda criminal el Tren de Aragua, y fueron expulsados luego de que Trump recurriera a  la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, la cual no se utilizaba desde la Segunda Guerra Mundial, cuando ciudadanos japoneses fueron enviados a campos de internamiento en Estados Unidos.

La abogada de uno de los deportados asegura que su cliente, que se identifica como LGBTIQ+, es solicitante de asilo y tiene tatuajes “inofensivos”, pero fue catalogado erróneamente como miembro de una pandilla. La mujer calificó su exilio como “un momento oscuro en nuestra historia”. Familiares de otros acusados enviados a El Salvador también han negado su participación en grupos criminales.

Un juez, alarmado por la violación al debido proceso de los detenidos, ordenó que los aviones regresaran mientras estaban en vuelo. La administración ignoró esa orden, argumentando posteriormente en los tribunales que las instrucciones verbales del juez no eran aplicables y que la orden escrita llegó demasiado tarde. Además, el gobierno ha sostenido que los poderes ejecutivos del “Artículo II” de Trump relacionados con acciones militares fuera del territorio estadounidense, incluidos, al parecer, los traslados forzosos de inmigrantes a una prisión centroamericana, están más allá de la autoridad de cualquier juez.

Estatus: Mientras continúan las disputas judiciales, los exiliados siguen encarcelados en el Centro de Confinamiento para Terroristas en El Salvador.

Desapariciones de detenidos de ICE

El 12 de marzo, el ICE anunció la detención de 48 inmigrantes indocumentados en Nuevo México, de los cuales más de la mitad no tenían antecedentes penales. Según una denuncia de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), el gobierno “no ha compartido la identidad de ninguno de los 48 individuos detenidos”, así como tampoco ha revelado “dónde están detenidos, si tienen acceso a abogados, en qué condiciones se encuentran o siquiera qué agencia los está reteniendo”. 

La ACLU ha descrito estas detenciones como “desapariciones forzadas”. La afirmación es impactante: la desaparición de poblaciones desfavorecidas es una característica distintiva de regímenes autoritarios mortales como los de Augusto Pinochet en Chile y Francisco Franco en España durante el siglo pasado.

Estatus: Los nombres y el paradero de estas personas siguen siendo desconocidos.

Envío de solicitantes de asilo a las selvas de Panamá

A mediados de febrero, el gobierno estadounidense deportó a unas 300 personas a Panamá, sin embargo, su nacionalidad no era panameña: muchas de ellas habían viajado desde países de Medio Oriente, África y Asia para solicitar refugio en EE.UU. En lugar de devolverles por la frontera con México, la administración de Trump los envió a Centroamérica, donde muchas se negaron a ser repatriadas por temor a represalias. Más de 100 fueron posteriormente enviadas a una prisión en la jungla cerca del peligroso Tapón del Darién.

Estatus: Bajo presión internacional, estos migrantes fueron finalmente liberados y se les concedió una visa de 30 días para solucionar su situación.

Convirtiendo Guantánamo en un campo de prisioneros

Con gran alarde, la administración Trump revivió una estrategia popular en el gobierno de George W. Bush: utilizar la base militar estadounidense en la bahía de Guantánamo, Cuba, como un centro de detención legalmente ambiguo para personas “indeseables”.

Sin embargo, mientras Bush usó Guantánamo para encarcelar sospechosos y prisioneros de alto perfil durante su guerra contra el terrorismo, Trump ha convertido la base en un sitio de detención para deportados que su administración ha descrito como “lo peor de lo peor”. En realidad, muchos parecen haber sido solicitantes de asilo o migrantes en busca de una vida mejor.

Estatus: Tras un desafío legal con la ACLU, la administración repentinamente cambió de parecer y evacuó a todos los inmigrantes detenidos en Guantánamo, devolviéndolos a EE.UU., aunque se ha reservado el derecho de exiliar allí a otros en el futuro.

LA REPRESIÓN A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Uno de los episodios más alarmantes de la nueva administración ha sido la detención e intento de deportación de un residente estadounidense debido a su activismo en favor de Palestina, bajo el pretexto de la seguridad nacional.

Mahmoud Khalil, un estudiante de posgrado en la Universidad de Columbia con tarjeta de residencia y esposa estadounidense, fue uno de los líderes de las protestas estudiantiles contra la guerra de Israel en Gaza. A mediados de marzo, el ICE lo arrestó en Nueva York y lo trasladó a un centro de detención en Luisiana, donde enfrenta la deportación por orden del secretario de Estado, Marco Rubio.

El gobierno Trump no ha demostrado que Khalil haya violado alguna ley, en vez de esto, insiste en que su presencia en el país genera “potenciales consecuencias graves para la política exterior” de Estados Unidos, lo que justificaría la revocación de su residencia. En un comunicado, Khalil se ha descrito a sí mismo como un “prisionero político”.

Estatus: Su caso está siendo revisado por un juez en Luisiana. La legalidad de la norma en la que se basa su expulsión no tiene precedentes constitucionalmente. Es probable que el caso termine en un tribunal de apelaciones, la única pregunta es cuál tiene jurisdicción: ¿El 5º Circuito conservador de Luisiana donde Khalil se encuentra retenido, o el 2º Circuito liberal de Nueva York donde fue arrestado?

DESTRUCCIÓN DE LOS CIMIENTOS CONSTITUCIONALES

En su primer día de regreso a la presidencia, Trump firmó una orden ejecutiva que pretendía acabar la ciudadanía por nacimiento para los niños nacidos en EE.UU. de inmigrantes indocumentados, una acción contraria a una interpretación ya establecida de la Enmienda 14, así como a la legislación federal.

Estatus: La orden ejecutiva ha sido bloqueada por, al menos, tres jueces, resultando en una prohibición a nivel nacional. La administración de Trump apeló recientemente ante la Corte Suprema solicitando que se reduzca o elimine la prohibición para permitir que la orden entre en vigor mientras los tribunales debaten su constitucionalidad.

INTENTO DE ERRADICAR A MINORÍAS DESFAVORECIDAS

Los regímenes autoritarios han atacado durante mucho tiempo a minorías como un primer paso hacia una represión más amplia. El principal blanco de Trump son las personas estadounidenses trans e intersexuales. El mandatario ha emitido, al menos, media docena de órdenes ejecutivas dirigidas contra estas minorías sexuales, afirmando, en contra de la ciencia, una supuesta “verdad biológica” de que solo existen dos géneros.

Trump ha emitido órdenes ejecutivas prohibiendo a las personas transexuales servir en el ejército, impidiendo que atletas trans compitan en las divisiones femeninas de deportes o enviando a prisionerxs trans a cárceles del género opuesto.

Además, se ha negado la renovación de pasaportes a personas de género no conforme que optaron por ser designadas con una “X” (en lugar de M o F) y se ha intentando bloquear la atención médica de afirmación de género para menores trans, lo que se suma al intento de erradicar la discusión sobre disforia de género en las escuelas. También ha intentado bloquear subvenciones federales a organizaciones sin fines de lucro y otros programas que atienden a personas trans como parte de la cruzada del presidente contra la diversidad, equidad e inclusión.

Estatus: Personas trans estadounidenses han presentado una serie de demandas por el trato discriminatorio del gobierno. Algunas instituciones médicas, aunque no están obligadas a obedecer la orden ejecutiva de Trump, han dejado de ofrecer atención de afirmación de género a menores. Varios jueces han ordenado que las mujeres trans no sean enviadas a prisiones masculinas, pero hay informes de que estos traslados continúan ocurriendo. El 18 de marzo, un juez federal bloqueó la orden de Trump sobre las personas trans en el ejército.

RETIRADA DE FONDOS PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR

La administración Trump ha iniciado una campaña que afecta la financiación de la educación superior. La primera víctima ha sido la Universidad de Columbia, a la que ha arrebatado aproximadamente 400 millones de dólares en subvenciones como parte de un aparente castigo por no haber sido más dura en la represión de manifestaciones estudiantiles pro-Palestina, lo que el Gobierno ha caracterizado como fomento del antisemitismo.

A través de la administración de subvenciones de Institutos Nacionales de Salud (NIH), Trump ha intentado desfinanciar las unidades de investigación de universidades a nivel federal. Mientras tanto, se ha reducido a la mitad al personal del Departamento de Educación, amenazando el buen manejo de las ayudas estudiantiles.

Estatus: Los amplios recortes de financiación del NIH se encuentran paralizados gracias a una orden judicial, pero las universidades ya están ajustando presupuestos. Por ejemplo, la facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts revocó plazas para estudiantes de posgrado, y la Universidad Johns Hopkins ha despedido a casi 2,000 empleados.

DESAPARICIÓN DE LA DIVERSIDAD (Y DE LA HISTORIA)

Los críticos califican la campaña de Trump contra la “diversidad, equidad e inclusión” (DEI) como una iniciativa “neo-segregacionista”. Tanto es así, que la administración ha eliminado los requisitos para que los contratistas federales mantengan lugares de trabajo diversos. Trump también ha destituido a las principales líderes femeninas y afroamericanas de las Fuerzas Armadas.

Más allá de eso, las agencias federales están eliminando menciones de minorías de sus sitios web oficiales. El memorial federal de Stonewall eliminó referencias a personas trans en el movimiento por los derechos LGBTQ+, ahora conocido allí solo como “LGB”. También se han eliminado de páginas web del Ejército el contenido sobre los “Navajo Code Talkers”, veteranos de la Segunda Guerra Mundial que demostraron que la fuerza se encuentra en la diversidad. Además, uno de los ciudadanos afroamericanos premiado con la Medalla de Honor por su heroísmo en Vietnam vio cómo su página en el Pentágono desaparecía temporalmente, con su URL alterada a “DEI Medal of Honor”.

Estatus: La presión pública ha tenido cierto éxito al criticar a la administración para que sea menos racista y sexista. Por ejemplo, el Pentágono restauró materiales de formación que honran a los aviadores de Tuskegee y a las aviadoras WASP.

UN ESTADO MEDIÁTICO AUTORITARIO

El Gobierno Trump mantiene una postura hostil hacia la prensa libre de EE.UU., a la que el presidente ha calificado con el término estalinista de “enemigos del pueblo”. Por ejemplo, expulsó a Associated Press de sus ruedas de prensa por negarse a utilizar el nombre nacionalista “Golfo de América” en lugar del Golfo de México.

Grandes medios como The New York Times, NBC News y NPR han sido excluidos de los espacios de trabajo del Pentágono. También se han cancelado suscripciones a publicaciones como Politico y Reuters en todas las agencias gubernamentales. En marzo, la administración cerró medios financiados por el Estado como Voice of America, que es la única fuente de información independiente en algunos regímenes autocráticos.

Mientras tanto, las redes sociales de la Casa Blanca han tenido un enfoque cada vez más oscuro, subiendo de manera rutinaria videos de migrantes detenidos. En uno de estos videos se puede apreciar el sonido de unos grilletes que estaban siendo preparados para un vuelo de deportación, el título era: ‘ASMR: vuelo de deportación de extranjero ilegal’”. Otro video incluía la canción ‘Closing Time’ de Semisonic con la letra: “You don’t have to go home but you can’t stay here” (“No tienes que irte a casa, pero no puedes quedarte aquí”). Posteriormente la banda dejó claro que no “autorizó ni aprobó” el uso de su música.

Quizás lo más inquietante de todo es que Trump publicó un elaborado montaje de personas deportadas siendo recibidas por las autoridades en El Salvador. Estas imágenes tan crudas celebraban las tácticas agresivas de los guardias enmascarados que escoltaban a los recién llegados fuera del avión y luego afeitaban las cabezas y barbas de los prisioneros.

La portavoz del mandatario, Karoline Leavitt, alentó a los inmigrantes indocumentados que aún permanecen en Estados Unidos a auto-deportarse para evitar ser parte de un futuro “video divertido”. La administración también está gastando 200 millones de dólares en anuncios pidiéndole a las personas indocumentadas que abandonen el país y agradeciendo al “querido líder” Trump por su represión contra los inmigrantes.

Estatus: AP interpuso una demanda para recuperar su acceso, pero hasta ahora un juez se ha negado a intervenir.

TIM DICKINSON

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