Escucha con nosotros el Nevermind Box Set de Nirvana

Una nueva colección compila cuatro conciertos que muestran la transformación de la banda de indie al mainstream

Por  KORY GROW

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Nirvana/ Chris Cuffaro*

Todo empezó en las afueras de Seattle a finales de los 80. Kurt Cobain, Krist Novoselic y Chad Channing decidieron comenzar una banda, que luego de unos meses, sería conocida como Nirvana. Dave Grohl reemplazaría a Channing, y el reconocimiento llegaría luego del segundo álbum, Nevermind. Treinta años después de ese primer lanzamiento llega este regalo: un estuche que recopila las canciones del álbum original y cuatro presentaciones en vivo entre noviembre 1991 y febrero 1992, mostrando el éxito que tuvieron luego de cuatro meses. Lo que hace de este box set algo especial es que nos muestra qué pasó después del álbum y cómo la banda recorrió ese camino.

Una de las presentaciones que muestra el estuche, como audio y como Blu-Ray, es la del 25 de noviembre de 1991. Nirvana se presentó en Paradiso, el famoso venue de Amsterdam, y se ve cómo la banda todavía carga consigo el estilo indie de su primer álbum, Bleach. En este concierto, que también hizo parte de Live! Tonight! Sold Out!!, ni Cobain o Novoselic interactúan casi con la audiencia. A pesar de eso el concierto es un éxito: la voz de Cobain se mantiene clara -y el sticker de su guitarra es un guiño a lo que debería ser el rock-, Grohl lleva el ritmo sin torpeza y Novoselic mantiene la actitud cool de la banda, que suena genial.

Un mes después de su presentación en Amsterdam, Nirvana fue la banda telonera que abrió el concierto de Pearl Jam y Red Hot Chili Peppers en Del Mar, California. Allí tocaron una versión resumida del setlist de Amsterdam y suenan, incluso, mejor. Vemos a Novoselic en primer plano, y cada vez que Cobain abre la boca podemos sentir el esfuerzo de sus cuerdas vocales mientras canta canciones desgarradoras como ‘In Bloom’ o ‘Lithium’. EnSmells Like Teen Spirit’ vemos a la banda animar a la audiencia, y es la primera vez en que los tres parecen estrellas de rock. Andy Wallace, el ingeniero que mezcló Nevermind, es el mismo que mezcló todo el concierto. 

Para el primero de febrero de 1992, la banda está tocando en Melbourne, Australia y pasa algo mágico. Cobain invita a los fans a cantar junto a él en ‘Lithium’, y su voz es ahogada por la audiencia. ‘Lithium’ es una canción vulnerable que narra cómo es la dualidad de reconocerse alegre y triste al mismo tiempo. Tanto la audiencia como él están tan metidos en el momento que no se dan cuenta de que a Cobain se le olvida usar la distorsión para cantar el coro. Más adelante, cuando la banda toca ‘Polly’, no es necesaria la invitación a cantar porque los fans ya saben qué hacer. Al final de la presentación, por primera vez, los fans gritan, “¡otra, otra, otra!”.

En las presentaciones anteriores la banda todavía no sabe cómo conectar con los fans y, aunque el ambiente no es incómodo, se siente muy distante. Es por eso que este concierto es mágico: los sing-alongs y la audiencia logran que Nirvana deje de ser una banda indie y se convierta en algo mainstream. Y más importante aún, en el concierto de Melbourne podemos sentir el momento exacto en el que Nirvana se da cuenta de ese cambio, y lo disfruta.

Tres semanas después, en el concierto de Tokio, Nirvana tuvo una metamorfosis completa. Su música sigue siendo cautivante y se nota que se sienten mucho más cómodos tocando. La presentación en Tokio nos da las mejores versiones de ‘Lithium’, ‘About a Girl’ y ‘Smells Like Teen Spirit’ en vivo. La química entre Cobain y Grohl es notoria cuando cantan juntos el coro de ‘On a Plain’ y ‘Polly’. De hecho, en este concierto vemos a Grohl participar un poco más con la audiencia, pues les cuenta que luego de tomar un suero de “hierbas chinas, esperma bovino y raspado de piel de lagartija” se siente mucho mejor de su gripe. En ‘School’ Cobain hace una broma al respecto, y en vez de cantar “You’re in high school again” (estás en la preparatoria otra vez) hace un juego de palabras y canta “Drinking cow sperm again” (estás tomando esperma bovino otra vez). Esta presentación es divertida, y nos muestra esa transición a la fama.

A pesar de que la calidad de los conciertos seleccionados para este estuche es buena, el de Tokio es el que mejor suena. Ninguno de estos shows es algo nuevo para los fans de Nirvana, pero ninguno había sonado así hasta el momento. Quizá se debe a que Jack Endino -el producto de Bleach– refrescó el sonido, o quizá se debe a que las personas que los grabaron entendieron que estaban viendo un cambio en la historia de la música, y prestaron atención a las sutilezas. Como nota aparte, estas presentaciones son un argumento más para que la banda hubiera añadido ‘Aneurysm’ en la lista de canciones de Nevermind

Nevermind describe a una generación a través de la ironía y una propuesta musical agresiva y coqueta. Y a pesar de que no sabemos qué tan bien recibido habría sido entre centennials y millennials, Cobain canta sobre la angustia, la desilusión y las ganas de pertenecer a algo, y eso nos toca a todas y a todos. Curiosamente, en medio de esa desilusión, en estos conciertos escuchamos a un Cobain feliz de estar en donde está. Es por eso que este estuche es tan importante porque captura su banda en medio de la euforia que acompaña al éxito.