Por su canal de entrevistas han pasado grandes figuras del mundo de los negocios, médicos, astrólogas, estrellas de la música, chefs, curanderas, sacerdotes, hackers, psicólogas y personalidades de la televisión, entre un gran espectro de perfiles. Gente que ha sobrevivido y se ha superado. De todas esas personas ha aprendido algo, y parece que su propósito es compartir esas enseñanzas con la audiencia.
Nayo Escobar nació en Monterrey, y como empresario y comunicador tiene una historia larga y cautivadora que ha ayudado a mucha gente en la búsqueda de propósito y conocimiento, explorando los aspectos más humanos detrás del éxito. En ese proceso ha hablado con personajes tan populares como Yuri, Carlos Jaramillo, Diego Ruzzarin, José Madero o Aleks Syntek.
Sin embargo, la música siempre ha sido una pasión para él, uno de los tantos caminos que ha recorrido, y en su canción ‘Tocar fondo y transformar’ plasma muchas de las lecciones que las experiencias (y sus conversaciones) le han dejado. En ella muestra su interés por la superación y la salud mental, temas que atraviesan todo su álbum Soñar, creer y crear.
¿Por qué crees que la salud mental se ha convertido en un tema tan relevante en estos tiempos?
Vivimos en un mundo donde todo es inmediato, pero casi nada es profundo. Estamos hiperconectados y, paradójicamente, más solos que nunca. La salud mental ha cobrado relevancia porque ya no podemos ocultar las grietas que se abren cuando se nos exige funcionar como máquinas, mientras por dentro nos sentimos vacíos. Creo que la pandemia fue una sacudida colectiva que nos obligó a mirar hacia adentro. Hoy, hablar de salud mental es una forma de rebelión, una forma de decir, “No me basta con sobrevivir, quiero estar bien”. Y eso es revolucionario.
“Me preocupa cuando se trivializa el dolor, cuando se romantiza la ansiedad o la depresión en redes solo para tener atención”
¿Qué papel tienen las redes sociales en este contexto donde la salud mental nos preocupa tanto?
Las redes sociales son como una lupa: magnifican lo que ya traemos dentro. Si estás en paz, pueden ser una herramienta increíble para compartir, crear comunidad, inspirar. Pero si estás en conflicto, pueden convertirse en un escenario cruel donde compites con versiones editadas de la felicidad ajena. No creo que las redes sean el enemigo, pero sí creo que debemos usarlas con conciencia. Lo que consumimos diariamente moldea nuestro estado emocional. Y si no lo vigilamos, terminamos creyendo que valemos por los likes y no por lo que realmente somos.
“La música ha sido medicina, refugio, espejo y bandera. Es la manera más directa que tengo de hablar con mi alma”
¿Crees posible que en un momento dado se hable tanto de salud mental que el tema termine siendo contraproducente?
Sí, pero no por el tema en sí, sino por cómo lo abordamos. La salud mental no debe convertirse en una moda o en una excusa para no enfrentar la vida. Debe ser una invitación seria y compasiva a conocernos, a sanarnos, a crecer. Me preocupa cuando se trivializa el dolor, cuando se romantiza la ansiedad o la depresión en redes solo para tener atención. Hablar de salud mental con responsabilidad implica reconocer su complejidad. No todo es “echarle ganas”, pero tampoco todo se resuelve con un post motivacional.
¿Qué ha representado la música a lo largo de tu vida?
Para mí, la música ha sido medicina, refugio, espejo y bandera. Es la manera más directa que tengo de hablar con mi alma. Cuando no sé cómo explicar lo que siento, una melodía lo hace por mí. Crecí rodeado de historias que dolían, que transformaban, y la música siempre estuvo ahí, como un lenguaje secreto entre mi corazón y el mundo. En los momentos más oscuros, me sostuvo. Y en los más luminosos, me elevó. No la veo como una carrera, la veo como mi verdad hecha música .
¿Qué esperas lograr con esta canción que lanzaste (‘Tocar fondo y transformar’)?
Esta canción no busca agradar, busca despertar. ‘Tocar fondo y transformar’ es una declaración para todos los que han estado al borde del abismo, para quienes han sentido que no hay salida. Yo quiero que al escucharla, alguien diga: “No estoy solo, esto también me pasó a mí, y puedo salir adelante”. Es una canción que reconoce el dolor, pero también le pone nombre a la esperanza. Quiero que sea un espejo donde cada quien vea su historia, y al mismo tiempo una puerta que los invite a escribir un nuevo capítulo.
¿Qué tanto de tu propia historia y testimonio hay en la letra de esta canción?
Todo. Cada línea de esta canción está escrita con cicatrices reales. No es ficción ni inspiración ajena. Es mi historia, mi caída, mi silencio, mis noches sin fe. Es ese momento en el que sentí que ya no podía más, y esa chispa que me recordó que incluso desde el fondo se puede construir. Yo he vivido lo que canto, y por eso lo canto con el alma. Porque sé lo que es perderse, pero también lo que es encontrarse en medio del caos. Esta canción es mi manera de decir, “Aquí estoy, y si yo pude, tú también”.


