La controvertida designación del presidente Gustavo Petro a Daniel Mendoza como nuevo embajador de Colombia en Tailandia está causando revuelo. El creador de la polémica serie Matarife ha sido criticado por sus expresiones misóginas y sus declaraciones que hacen apología a delitos sexuales contra mujeres y niñas en sus redes sociales, y su nombramiento ha desatado una ola de rechazo en diversos sectores del país. Aunque gran parte de los trinos en el centro del debate se han justificado por ser parte de una novela de Mendoza, estos fueron publicados sin contexto y son una constante en las publicaciones del autor.
1/2 Presidente @petrogustavo y Canciller @LuisGMurillo ¿el gobierno del cambio es nombrar de embajador a quien a través de redes incita a la violencia? Mucho hemos luchado las feministas para que nuestros cuerpos no sean objeto de intercambio ni violencias. pic.twitter.com/tgjuCgD7cw
— Casa de la Mujer (@casa_la) December 12, 2024
El anuncio del nombramiento fue rápidamente cuestionado por varios representantes del Congreso, que incluso anunciaron una moción de censura contra el canciller Luis Gilberto Murillo, quien, aunque no es el encargado directo de designar embajadores, tiene la responsabilidad de dirigir la política exterior del país. El argumento contra el nombramiento viene no solo por su falta de experiencia en el área diplomática, sino principalmente porque sus posturas públicas atentan contra la dignidad de las mujeres y niñas de Colombia, que además van en contravía de la política exterior feminista que el gobierno ha intentado promover.
El rechazo se ha sumado desde diversos frentes, especialmente desde las organizaciones de mujeres. La defensora del Pueblo, Iris Marín, expresó su desacuerdo con la designación, recordando que los mensajes y trinos de Mendoza en su cuenta de X (Twitter), normalizan la violencia sexual y la pedofilia, lo cual es inadmisible en un país que promueve la protección de los derechos de las mujeres y niñas. Marín subrayó que “nuestro Estado no puede convertirse en una caricatura dolorosa de la violencia que algunos promueven”.
La polémica también se ha notado dentro del Pacto Histórico, donde figuras como Carmen Ramírez han expresado su malestar, pidiendo al gobierno reconsiderar esta decisión que, según ella, desprestigia la política exterior feminista de Colombia. “Nos duele profundamente que un hombre con estos antecedentes sea nombrado como representante del país”, afirmó.
Le pido al Presidente y al Canciller de Colombia reconsiderar el nombramiento de Daniel Mendoza Leal como embajador en Tailandia. No podemos estar de acuerdo con esta decisión cuando este señor tiene serios cuestionamientos por presunto maltrato, misoginia y promover la pedofilia pic.twitter.com/OAAVPOvf9Q
— 𝒦𝒶𝓇𝓂ℯ𝓃 ℛ𝒶𝓂𝒾́𝓇ℯ𝓏 ℬℴ𝓈𝒸𝒶́𝓃 (@Wayunkerra) December 13, 2024
Este tipo de nombramiento no es novedad y se vincula a una serie de designaciones dentro del gobierno de Petro de funcionarios con denuncias por violencia de género. En el pasado, casos como los de Diego Cancino, Armando Benedetti y Hollman Morris, quienes enfrentaron acusaciones de acoso sexual y laboral, y otras formas de violencia contra las mujeres, también generaron cuestionamientos sobre la coherencia del poder ejecutivo en este aspecto.
❌Nuevamente el presidente @petrogustavo ha decidido nombrar en un cargo público a un hombre misógino que en varias ocasiones ha hecho apología a la violación de niñas a través de redes sociales y con un historial de comportamientos inapropiados contra las mujeres 😡🧵
— Red Nacional de Mujeres (@RNMColombia) December 13, 2024
El nuevo caso de Mendoza ha avivado un debate sobre la responsabilidad del gobierno en garantizar que sus embajadores representen los valores que deben prevalecer en la política exterior (mucho más si se pretende consolidar su enfoque feminista). Las críticas apuntan a que este nombramiento no solo socava los esfuerzos de sectores del Gobierno en promover los derechos de las mujeres, sino que también manda un mensaje contradictorio en un contexto de creciente lucha contra la misoginia, la explotación sexual y la violencia sexual contra niñas y mujeres en el país.
Hasta el momento, Petro se ha reafirmado en el respaldo a Mendoza, e incluso publicó esta defensa como una aparente censura al arte y al amor.
Me dicen que censure párrafos de una novela por sus contenidos fuertes o que haga culpable a una persona porque sale en fotos sexuales con mujeres adultas o a la mujer que lo haga con hombres adultos, que libremente han tomado esa decisión.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) December 13, 2024
Jamás. Si lo hiciera sería un…


