Dolly Parton seguirá nominada al Salón de la Fama del Rock and Roll así no lo quiera

La intérprete de country considera que “no es digna” de pertenecer al Salón de la Fama, aunque su obra demuestre lo contrario

Por  MELISA PARADA BORDA

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Michael Kovac

Se ha convertido en casi ley que haya polémica cada vez que son anunciados los nominados a la inducción anual del Salón de la Fama del Rock and Roll, especialmente porque entra en tela de discusión qué puede ser considerado como rock y qué no. Este año no fue la excepción. La presencia de nombres como Eminem desataron la furia de muchos al liderar las votaciones (después de Duran Duran) en su primer año de nominación, mientras que bandas como Judas Priest, que ayudaron a forjar el metal, no hayan sido incluidas de inmediato.

Hubo también quienes consideraron que Dolly Parton no merecía tal reconocimiento, ignorando por completo que es una de las figuras más destacadas del country. A la artista también la invadió tal preocupación, y a principios de esta semana emitió un comunicado solicitando a la organización que retirara su nominación: “Aunque me halaga y estoy extremadamente agradecida por ser nominada, no siento que me lo merezca. De verdad no quiero que los votos se dividan por mí, así que con todo el respeto debo retirarme”. La autora de clásicos de country como ‘Jolene’ y ‘9 to 5’ pidió comprensión, pero subrayó que la situación la había motivado a hacer un álbum de este género en el futuro.

Poco después de sus declaraciones el guitarrista de Judas Priest, Richie Faulkner, señaló las declaraciones como una “jugada elegante”. “Creo que ella reconoce su marca y no necesariamente encaja con el Salón de la Fama del Rock and Roll. Y creo que esto levanta dudas sobre cuál es la marca del Salón de la Fama”, comentó en el podcast Rock of Nations with Dave Kinchen.

El músico se refirió a las críticas que ha recibido la organización al no haber inducido a la banda de metal desde su primera y tardía nominación en 2018: “Llamarse de ese modo y no tener bandas como Judas Priest desde el primer momento es algo muy extraño. No sé cómo lo puedes llamar así sin tener agrupaciones como estas por defecto, que básicamente dieron origen al género”.

Independientemente de la petición de Parton, o los reclamos de músicos como Faulkner, la organización se mantuvo firme en la nominación de la artista, destacando su talento innegable y su provechosa carrera que, en definitiva, la hacen más que digna de este reconocimiento. De modo que seguirá compitiendo así no lo quiera, aunque de ser inducida tiene toda la libertad de no asistir a la ceremonia que se celebrará en un par de meses.

Esta no es la primera vez en la que un artista rechaza su nominación al Salón de la Fama, pero es de destacar que ha sido una de las menos controvertidas. En 2006, el patrimonio de los Sex Pistols rechazó su inducción mediante una carta en la que llamaba a la organización “un charco de orina”; la carta fue leída en vivo por el cofundador del Salón, Jann Wenner. Seis años después, Axl Rose también le dijo no al reconocimiento y recordó que pidió repetidamente que los Guns N’ Roses no fuesen nominados. Otros músicos como Paul McCartney, Roger Waters, Eddie y Alex Van Halen, David Lee Roth y John Frusciante no se presentaron a la ceremonia por diferencias dentro de sus mismas agrupaciones.