El canal Caracol, uno de los más importantes de Colombia y con amplio reconocimiento internacional, en los últimos días se ha visto envuelto en un escándalo por presunto acoso sexual que ya derivó en decisiones concretas: la terminación de los contratos laborales de los presentadores Ricardo Orrego y Jorge Alfredo Vargas, que ya habian sido señalados en redes sociales por varios internautas. El caso se originó a partir de acusaciones de periodistas que apuntan a comportamientos inapropiados y posibles abusos de poder dentro del medio.
Aunque las denuncias comenzaron de manera interna, la situación tomó dimensión pública tras un comunicado del canal en el que reconocía su existencia y activaba sus protocolos. A partir de ese momento, se produjo una ola de testimonios de otras periodistas que compartieron experiencias similares y ampliaron el alcance del caso.
Comunicado oficial pic.twitter.com/3JM4CftFLx
— Caracol Televisión (@CaracolTV) March 20, 2026
En medio de la controversia, inicialmente surgieron señalamientos sobre dos figuras reconocidas del canal —una del área de noticias y otra del equipo de deportes— que habrían sido apartadas temporalmente de sus funciones. Sin embargo, con el avance de las investigaciones, el canal confirmó la desvinculación de Orrego y Vargas, formalizando así una de las primeras decisiones institucionales frente a las denuncias.
Aunque según el medio “Estas decisiones no constituyen un juicio de valor sobre los hechos denunciados, ni implican una conclusión sobre responsabilidades individuales”, el hecho dió paso para que varias periodistas que han trabajado en el canal comenzaron a alzar la voz y compartir sus testimonios por medio de los numerales #YoTeCreoColega y #MeTooColombia.
Comunicado oficial #2 pic.twitter.com/cwbqaqORm9
— Caracol Televisión (@CaracolTV) March 24, 2026
Una de las primeras en pronunciarse fue la periodista Catalina Botero, quien señaló que durante años muchas mujeres optaron por no denunciar este tipo de situaciones por temor a afectar sus oportunidades laborales o generar tensiones dentro de sus entornos profesionales. En un post en X, advirtió que el silencio ha sido una constante en el gremio, sostenido por dinámicas de poder que desincentivan la denuncia, y subrayó que este momento representa una oportunidad para romper con ese patrón y abrir espacios más seguros dentro de los medios de comunicación.
En la misma línea, la periodista Mónica Rodríguez afirmó que el miedo a no ser creídas y a enfrentar consecuencias profesionales influyó de manera determinante en que muchos casos no fueran visibilizados en su momento. Para Rodríguez, el hecho de que el propio canal haya emitido un comunicado reconociendo la existencia de denuncias refleja la magnitud de la situación y evidencia que se trata de un problema que trasciende casos aislados, instalándose en dinámicas más amplias dentro del ejercicio periodístico.
Por su parte, Juanita Gómez planteó que algunas de estas conductas llegaron a normalizarse dentro del entorno laboral, siendo reducidas a “momentos incómodos” pese a su recurrencia. En un post posterior, la periodista hizo referencia a una experiencia personal durante un cubrimiento internacional en 2015, en el que —según dio a entender— se enfrentó a comportamientos inapropiados por parte de figuras consolidadas del medio. Gómez sugirió que este tipo de situaciones no eran excepcionales, sino parte de prácticas extendidas que, en muchos casos, quedaban sin denuncia debido a la dificultad de confrontar a figuras con mayor poder dentro de la industria.
El consejo que le daría a la Juanita de 2015 en este cubrimiento internacional, es que ciertas conductas de algunas “vacas sagradas” en su trabajo no están bien. Le diría que tener que quitarse de encima a un periodista/presentador a la fuerza, varias veces y a empujones… 🧵 pic.twitter.com/lm8cWXUdeK
— Juanita Gómez L. (@JuanitaGomezL) March 22, 2026
A estas voces se sumó la periodista Laura Palomino, quien expresó su respaldo a las mujeres que han decidido hablar y enfatizó que denunciar no debe interpretarse como una traición al medio, sino como una acción necesaria para proteger el oficio y a futuras generaciones de profesionales. En su pronunciamiento, destacó la importancia de construir entornos laborales más seguros y de reconocer que visibilizar estas experiencias es un paso clave para transformar prácticas que durante años permanecieron en silencio.
En paralelo, algunos testimonios recogidos por medios de comunicación apuntan a situaciones concretas de acoso dentro del canal, particularmente en el área de deportes. De acuerdo con estos relatos, varias profesionales describen comportamientos reiterados como acercamientos físicos no consentidos, comentarios inapropiados y actitudes intimidantes. Las versiones coinciden en señalar que estas conductas habrían sido conocidas por más de una persona dentro del entorno laboral.
En uno de estos testimonios, una periodista relató haber informado a superiores sobre lo ocurrido, señalando que incluso se le indicó que existían antecedentes similares. Sin embargo, según su versión, no se habrían producido consecuencias visibles frente a los señalados, lo que alimenta los cuestionamientos actuales sobre la respuesta institucional ante este tipo de denuncias.
Por otro lado, el testimonio de la periodista Lina Tobón aportó un relato detallado sobre un episodio ocurrido en 2022, en el que denunció haber sido objeto de contacto físico no consentido por parte de un superior en medio de una grabación. Según explicó, la situación incluyó insinuaciones y comentarios sobre su apariencia, en un contexto en el que resultaba difícil reaccionar o denunciar debido al temor a no contar con pruebas o a enfrentar consecuencias dentro del entorno laboral.
Tobón también señaló que, más allá de este episodio, existían dinámicas de presión y hostilidad en el entorno de trabajo, que se intensificaron tras su paso de reportera a presentadora. En su relato, describió situaciones de acoso laboral y falta de respaldo institucional, lo que finalmente derivó en su salida del canal en 2022.
Frente a la dimensión que ha tomado el caso, desde la dirección de Noticias Caracol también se han pronunciado públicamente. Juan Roberto Vargas, director del informativo, aseguró que el canal decidió hacer visibles las denuncias como una forma de respaldar a las víctimas y sus familias. “Estamos del lado de las víctimas, de sus familias y por eso mismo decidimos hacerlo público”, afirmó durante una transmisión, en la que también reiteró que se garantizará la protección de quienes han denunciado.
En un editorial emitido en Blu Radio, el director calificó la situación como un “hecho doloroso” y “triste”, al tiempo que insistió en que el canal adoptará medidas contundentes. En su intervención, subrayó que la compañía actuará bajo principios de transparencia, rigor y dignidad, y aseguró que existe un compromiso institucional para tomar decisiones “con toda la severidad” una vez se esclarezcan los hechos.
Habla Juan Roberto Vargas: “Estamos del lado de las víctimas, estamos del lado de sus familias”.
— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) March 22, 2026
El director de Noticias Caracol también señaló, tras la publicación del comunicado sobre denuncias de acoso sexual contra dos presentadores y periodistas, que “no somos jueces, pero… pic.twitter.com/20YTGGdfYj
La primera gran medida fue la decisión de terminar los contratos de los dos presentadores, noticia que llego horas despues de que el caso tomara un nuevo rumbo luego de que la Fiscalía General de la Nación anunciara la apertura de una investigación por las denuncias de presunto acoso sexual este martes 24 de marzo.
Como parte de este proceso, el ente investigador habilitó un canal oficial para la recepción de denuncias, con el objetivo de centralizar la información y avanzar en la verificación de los hechos. Según indicó la Fiscalía, este mecanismo también busca ofrecer garantías de protección a las víctimas y evitar posibles escenarios de revictimización durante el desarrollo de la investigación.
El correo dispuesto para este fin es denuncia.acoso@fiscalia.gov.co, a través del cual las personas que consideren haber sido afectadas podrán aportar información de manera directa, en el marco de las actuaciones que adelanta la entidad.
Más allá de los casos recientes, varios de los testimonios conocidos en los últimos días han reabierto la discusión sobre si se trata de hechos aislados o de dinámicas más profundas dentro del rubro periodístico. El relato de la periodista Lina Tobón, que se remonta a 2022, ya evidenciaba no solo situaciones de acoso, sino también dificultades para denunciarlas.
En ese mismo contexto, el caso de Hollman Morris —quien enfrenta denuncias por presunto acoso laboral y sexual— vuelve a ser citado como antecedente dentro del debate sobre las condiciones en el ejercicio del periodismo en el país. Aunque se trata de procesos distintos, su mención en medio de la discusión actual refuerza la idea de que estas problemáticas no son nuevas ni exclusivas de un solo medio, sino que han estado presentes de manera recurrente en diferentes espacios de la industria.
Con investigaciones internas en curso y las primeras grandes medidas tomadas al respecto, el caso de Caracol continúa en desarrollo y se ha convertido en un punto de inflexión para el periodismo colombiano. Más allá de sus resultados, ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar las dinámicas de poder, fortalecer los mecanismos de denuncia y garantizar entornos laborales seguros para quienes ejercen la profesión.
Si usted o alguien cercano es víctima de violencia de género, en Colombia puede comunicarse a la línea 122 de la Fiscalía General de la Nación para realizar denuncias formales, o a la línea 155, habilitada para brindar orientación a mujeres. También está disponible la línea 141 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para recibir apoyo, así como la Línea Púrpura en Bogotá (018000112137) o el WhatsApp 3007551846. Denunciar y buscar acompañamiento es un paso fundamental para prevenir y enfrentar este tipo de violencias.
Te puede interesar:Ley Cazzu: una nueva iniciativa que busca proteger los derechos de los menores


