Arath Herce se ha convertido en una de las voces más sensibles y prometedoras de la música en español contemporánea. En su nuevo álbum, Musas en Mi, no solo enciende un reflector sobre su talento, sino que abre el corazón a través de canciones que lo consagran como un cantautor profundamente único, luminoso y visceral.
De principio a fin, el material nos lleva por un viaje emocional y vulnerable de aquellas emociones, experiencias y sentimientos que viven en Arath Herce, etapas como la desconexión, la nostalgia y la apertura, pero también el amor, la ilusión, la esperanza y la aceptación. Es, sin duda alguna, un remolino de emociones que nos arrastra al mundo musical y emocional de Arath Herce. La canción que nos da la bienvenida a Musas en Mi es ‘Mi mente es una orquesta’, tema que hace referencia a todas aquellas ideas que transitan dentro del letrista. Incluso en el caos, Herce se abraza a sí mismo, porque entre el estruendo descubre un refugio de silencio: la música, ese hogar íntimo que lo ha sostenido desde siempre.
Con la compañía de Leif Vollebekk, el mexicano coprodujo y escribió en su totalidad Musas en Mi, pensando cómo mostrar el misterio que lleva consigo. En el tema que le da el título al disco, Herce expone la conversación que ha tenido por años con las musas que habitan en él a través de versos melódicos que describen su proceso íntimo y creativo, retratando a un nivel poético los bloqueos creativos y el anhelo de llegar a la reconexión con la inspiración. Al final del proceso, el cantautor mexicano nos da una balada universal que conecta con la necesidad humana de crear historias, concibiendo un puente entre la conexión consigo mismo y lo que más ama: la música.
Musas en Mi es una interpretación completa que abarca el gran talento que Arath Herce tiene por ofrecer. Nos invita a su mundo de manera sutil y nostálgicamente; sin embargo, ya estando dentro de él, se despliegan sin prisa, a lo largo de 53 minutos y 29 segundos, una gran variedad de sentimientos y emociones. Canciones como ‘Me levanté de la cama’, ‘Nadie me corta el pelo como tú’, ‘Para dejarme ir’, ‘Quién pensaría’ y ‘Si pudieras verme ahora’, nos dan momentos clave y de irreverencia creativa, donde su voz, tan cálida como empedernida, la acompañan el piano, constante y envolvente, los violines que acarician el trayecto de su historia y una percusión solemne que marca el pulso de un viaje sonoro que envuelve al oyente por completo.
Hay momentos de Musas en Mi en el que quisiéramos entrar a la mente de Arath Herce para entender en su perfección y totalidad el material. Aún sin poderlo hacer, solo basta con cerrar los ojos para ser acompañados por el cantautor entre la carga del pasado y las preguntas que nos acompañan del futuro, el deseo de renacer y ser amado, la fragilidad y la paz que nos transmite un lugar, entre otras preguntas y respuestas que nos plantea el disco. Es un material que nos abraza entre versos, que nos entiende y nos hace sentir menos solos.
Si bien este álbum comenzó a gestarse durante el silencio que acompañó a Arath Herce, terminó siendo un material que expone el alma del cantante mexicano. A través de su voz inigualable, Herce termina de consolidarse como un artista de alto calibre con una creatividad que sobrepasa su pluma para crear materiales como este: ambiciosos, completos, vulnerables, íntimos y viscerales. La música no lo controla, él controla a la música, desde el entendimiento, pasión y amor mutuo. El reflector que lo ilumina planea romper barreras geográficas y acaparar nuevos horizontes que brillen con plenitud.

