Cómo «Me rehúso» llevó a Danny Ocean a la cúspide de la música latina

Una charla con el cantautor y productor acerca de su infancia, su vida en Venezuela y su repentino ascenso al estrellato

Por  ALEJANDRA PÉREZ

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Cortesía

En 1992, en una Caracas que había tenido un muy reciente intento de golpe de estado comandado por algunos personajes que más adelante se convertirían —o al menos uno de ellos— en una de las figuras más emblemáticas y controversiales de la política del mundo de los últimos años (ver: Hugo Chávez), nació Daniel Morales, mejor conocido como Danny Ocean.

Mientras que su padre vivía con la música como compañera de cuarto dedicándose a la producción musical, la madre de Danny Ocean vivía una vida de diplomacía. Gracias al trabajo de su madre, Ocean pasó una gran parte de su vida viajando y residiendo en lugares ajenos a Caracas; San Vicente y las Granadinas fue uno de sus primeros hogares, viviendo sus primeros 4 años en la isla, para posteriormente trasladarse a Namibia, un país en el sur de África que aloja el desierto más viejo del mundo, y al menos, 10 etnias. Danny reconoce a su madre como una persona profundamente interesada en los viajes y la cultura, y pasó mucha parte de su vida persiguiéndola de país en país, lo cual «agradece eternamente».

Cuando hablo con Ocean, abrimos la conversación charlando acerca de lo que yo llamo vacaciones, pero él llama «trabajar en un lugar que se sienta como vacaciones», lo cual consiste en pasar un par de días en el lujoso y paradisiaco destino de Cap Cana, en Republica Dominicana; me cuenta que es su primera vez en el sitio y que viene a acompañar un rato a uno de sus compañeros músicos, Mike Bahía, y también para «reconectar conmigo, me gusta viajar para conseguir respuestas. Así viví mi vida».

A los 11 años, cuando el músico regresó a Venezuela, descubrió que él no se crió escuchando salsa y merengue como sus compañeros compatriotas, sin embargo, al llegar desde «países más inocentes» hacia uno «mucho más rápido», comenzó el proceso de adaptación, entre el cual se encontró con un choque cultural. A pesar de todo, Danny reconoce a la música como un miembro recurrente del elenco de su vida y recuerda haber grabado su primera canción en un casete del estudio de su padre, pero su primer encuentro con el sonido fue creando, de forma vocal, «bandas sonoras para sus juguetes».

Al crecer y ver la vida de estudio de su papá, comenzó a adentrarse en ese mundo y recibió su primera guitarra como un regalo de su parte, no pasó mucho antes de que Daniel pasara el tiempo interpretándola en la terraza de su casa. Al venir de países angloparlantes, naturalmente, comenzó a escribir temas en inglés, y después creando pistas musicales para los raps de uno de sus amigos de la preparatoria —quien, de hecho, aún colabora con él.

A pesar del gusto por experimentar en el estudio con su padre, Danny Ocean quiso emprender la travesía de la búsqueda de su propio camino, así que consiguió un micrófono y teclado para grabar desde su habitación, creando melodías y coros para otros amigos músicos.

Para complementar su carrera musical en curso, el venezolano fue a la universidad a aprender de diseño gráfico, con el fin de encontrarle el lado visual a su música. Después, en 2014, Danny Ocean descubrió cuán importante era el contexto social, así que comenzó a asistir a marchas y prestar su voz para apoyar los movimientos políticos juveniles de ese tiempo. Gracias a la situación y el contexto social venezolano, Ocean tuvo que migrar a Miami, ya con dos EPs estrenados en su país natal.

Al irse del país, tuvo que dejar atrás a una chica. Fue en 2016 que un Danny Ocean sin dinero quería hacerle un regalo por el Día de San Valentin, así que utilizó su mejor arma: la música. De esta forma nació «Me rehúso», el tema que se convirtió en un himno del verano y catapultó a Ocean al éxito comercial; la canción pasó 20 semanas en la lista de Hot Latin Songs de Billboard y ha amasado más de mil millones de reproducciones en ambos YouTube y Spotify (aclaración: más de mil millones en cada uno, no sumándolos).

«Creo que fue más regalo mío que de ella. Me encantaría decirte que tengo una historia de haber cantado en bares, y haber hecho esto y lo otro. La verdad es que mi historia no fue así […] no vengo montándome a una tarima, si no desde el año pasado. ‘Me rehúso’ me sacó de mi cuarto, de mi casa al mundo. De hecho, Spotify me ayudó, fue un factor muy importante».

Mientras que el sencillo ayudó a que el intérprete llegara a los oídos de millones de personas en todo el mundo, no todo fue miel sobre hojuelas, pues realmente nadie está completamente listo para enfrentarse al escrutinio público y sus demonios: «‘Me rehúso’ fue mi ángel pero también ha sido mi mounstro. Yo no pasé por muchas facetas que otros artistas sí, que es entender esta industria y las políticas que recaen en ella. Para mí, fue un golpe de la noche a la mañana y fue demasiada información para digerir, y me preguntaron ‘¿por qué no saliste; por qué no mostraste la cara?; ¿por qué no hiciste esto; por qué no saliste a cantar?’. Para mí no era justo salir así, digamos, la primera canción que saco oficialmente en mi carrera, antes subía mi música a YouTube y ya, pero para mi no era justo salir, decir y contar, yo quería que la gente descubriera la canción por su cuenta, y después ir creciendo conmigo […] al final, la historia se contará más adelante».

Tras el éxito del tema, Ocean lanzó la versión en inglés («Baby I Won’t») y firmó un contrato con Atlantic Records. Posteriormente, en 2019 debutó con 54+1, producido por él mismo, con algunas de las canciones del disco además del «Me rehuso» (ver: «Swing», «Dembow», «Veneno») convirtiéndose en éxitos, representando el rápido e internacional ascenso de la música latina, al tiempo que artistas como Bad Bunny y J Balvin llegaban a los rincones más lejanos de sus países natales con ritmos frescos y animados.

Recientemente, Ocean participó en la producción de otros temas, como el hit «Ay, DiOs Mío!» de la colombiana (y una de las más grandes exponentes del reggaetón de hoy en día) Karol G. Por su parte, el productor prepara su segundo LP, del cual aún no existen muchos detalles, pero sí ha compartido «Pronto», un sencillo que marca el camino que Danny espera seguir en la producción. «No tengo ni nombre ni fecha, pero ya tengo claro el paso. Ya lo tengo bastante adelantado, pero por eso me estoy tomando estos viajes, para saber dónde está el fucking nombre».

Escucha «Pronto» abajo: