Desde Barcelona, y yo [escritor] en Toluca (Edo. de Méx.), BORJA platica con ROLLING STONE EN ESPAÑOL sobre su más reciente proyecto, cuando coincidimos, hablamos sobre su carrera, colaboraciones, la conexión que tiene con su tierra y la riqueza que hay en ver al pasado como una experiencia enriquecedora, y no como una lamentable.
Al iniciar la plática, le comento desde dónde estoy haciendo la entrevista, al decirlo, el cantautor español me responde: “¡Ah!, he estado en Toluca tocando”, mencionando que la “gente en Toluca es muy cariñosa. Ese es el recuerdo que tengo”. Como primera impresión y, conociendo su trayectoria, BORJA trae un sonido íntimo que ha resonado en México, Colombia, Estados Unidos y España; el catalán, quien ya ha abierto para Karol G en el Santiago Bernabéu, ante 65.000 personas, tiene presente cuando estuvo en la capital mexiquense, compartiendo lo mejor de sus experiencias y reflejando también un poco de su esencia: estar en el presente, recordar sus memorias, disfrutar los momentos.
Realizó sus estudios en la universidad de Berklee, vivió en Miami durante una temporada y desde muy jóven, salió de su hogar para emprender su sueño: vivir de la música.
Al preguntarle qué tan conectado se siente con su tierra dice que “mucho, la verdad, y cada vez más”, ya que ha estado “mucho tiempo fuera”, “estudié en Boston y viví en Miami y he estado por épocas en México, buscando la música, y la vida te va llevando por lugares” y al regresar a su ciudad siente que “ah, estoy en casa” por lo que “cada vez me gusta estar más tiempo aquí, me gusta estar en Barcelona y Mallorca; en Barcelona con mi padre, en Mallorca con mi Madre” siendo estas dos ciudades sus “lugares para desconectar” por lo que se siente muy arraigado a sus raíces, mencionando que Barcelona “es una ciudad muy especial, hay mucha cultura, hay mucha identidad”.
“Creo que coincidir es importante, conectar es fundamental y no es tan obvio”
Las diferencias que hay entre el viejo continente y las Américas son amplias, empezando por su distancia, que separa a los dos mundos a través del Atlántico. Al abordar sus impresiones culturales entre ambos continentes, menciona que “es muy distinto, al final las formas de hacer las cosas son diferentes; los ritmos son diferentes” y consecuentemente igual la gente, sin embargo, “yo me adapto mucho a mis entornos, por que toda la vida he estado fuera”.
Comenta que desde los 18 años se fue a estudiar y después comenzó a trabajar; siendo aún un joven, cuyo camino lo empezó lejos de casa, por lo que menciona “estoy muy acostumbrado a estar en todos lados”.
BORJA trae una propuesta que no pretende ser una tendencia en TikTok, ni hacerse viral por moda, sino trascender, o hacer de un momento placentero, memorable; al platicar sobre la espontaneidad del mundo contemporáneo, donde todo se hace efímero, dice que “yo creo que vivimos mucho en la inmediatez de todo y a veces cuando todo va tan rápido…” parece que la vida ni se disfruta, y ejemplifica esto con una analogía interesante: “ponte que no son platos, ¿no? No es como comer un plato entero, sino como probar muchas cosas y al final, te da la sensación que no te satisface, no te llenas…”
“Porque es como” cuando “comes un poquito de todo, pero no te comes un plato entero, en una buena comida”. Es así que con esta entrega menciona que “haciendo este segundo disco lo que quería, era hacer un disco muy redondo que pueda escuchar de principio a fin y que no solamente” sea “consumible en 30 segundos o en una parte de la canción”, explica. “Quería que tuviera un hilo narrativo, un hilo conductor y también de eso va un poco el disco, que se llama cuando coincidimos”.
El catalán menciona que: “Creo que coincidir es importante, conectar es fundamental y no es tan obvio” y sobre todo, “en estos tiempos tan rápidos, efímeros en donde todo” parece relacionarse a través de las redes sociales como “ah, mi amigo de Instagram, mi amigo de TikTok, y lo verdaderamente importante, es coincidir con las personas” es así que explica que “el disco sí tiene mucho” de ir más lento, no caer en la inmediatez, buscando “la tranquilidad, la lentitud, la reflexión, quizá”.
Tomando en cuenta lo que comparte BORJA, al preguntarle si en algún momento ha tenido interés por sumarse en algún trend en redes sociales, menciona que “lo veo como algo más fuera de mi música, más como que a mí, como ser humano, me divierte y me entretiene, pero no lo asocio a mi música”.
Siendo un artista con una experiencia amplia, cuyo expertis busca mantener la perfección en sus proyectos, uno podría asumir que subirse a un trend también podría hacerle perder esa personalidad, si busca una tendencia, sin embargo; me platica que “puedes decir que no vas a hacer algo y lo acabas haciendo. La vida da muchas vueltas y nunca digas nunca”.
“Pero la verdad es que yo, como crecí escuchando música y tal, quizá busco cosas más profundas, mucho más trabajadas, y elaboradas”.
Recuperando la analogía sobre la sopa, en la cual, BORJA mencionaba que uno puede probar varias cosas a la vez, pero al final, no te satisfaces; en la actualidad es un hecho que hay una variedad abrumadora de todo, por lo que existe una infinidad de posibilidades para experimentar distintas áreas, perspectivas o técnicas de cualquier aspecto que tiene cada individuo en su cotidianidad. En su caso, en la música, surge este cuestionamiento: si tengo tantas posibilidades de probar algo distinto ¿por qué no lo intento? Él responde: “No, total y también es algo divertido, o sea; la música y el arte también tienen que ser divertidos. Tienen, y tienen que poder ser así, relajados. No tiene que ser todo muy serio”.
Su última colaboración fue con Greeicy, se trata de ‘MACARRONES CON QUESO’, siguiendo un estética vintage, y un tono nostálgico, la canción tiene una poesía que dice: Decorar tu piel con besos/ Hacer macarrones con queso/ Y de postre tal vez/ Una vida entera junto a ti.
Contando una historia romántica, que hace alusión a un amor imposible ya que dice: Tú tienes otro plan y no soy yo/ Tu norte apunta en otra dirección BORJA explica que: “El disco es nostálgico puro, nostalgia es una palabra que a mí me encanta, no sé por qué”.
Él se define como: “una persona muy romántica” y que le encanta “la nostalgia” ya que mira al pasado con “una sonrisa, no echar de menos llorando, sino echar de menos como recordando algo bonito”, poder decir “ah wow, que buen tiempo” y “no necesariamente condenarlo, decir: ‘oh, qué triste estoy’”. Prefiere mirar al pasado y decir “oye, todo lo que has vivido es bonito, ¿no?”, es así que explica que “la canción con Greeicy es eso, es nostalgia”.
Y la descripción que da, es que “en el videoclip lo quisimos hacer los dos en una casa cocinando macarrones con queso como dos personas que se reencuentran y quedan para volver a conectar, y a coincidir”.
Sumergirte en su mundo discográfico es profundizar en la belleza que hay en las memorias, la melancolía y nostalgia que provoca el pasado; es el valor de una conexión personal que se ha disipado por el tiempo y que el cantautor español la hace tangible a través de su sonido. “Es que son sentimientos bonitos de recordar, o añorar una situación, pero ya te digo, con positividad” es así que transforma un “ay que triste, y qué he hecho, que caldo estoy” en un “ay, qué bonito que eso pasó y que pude conectar conmigo o con X personas”.
Vivir el presente, recordar el pasado y visualizar el futuro es circunstancial, y BORJA lo tiene claro, por lo que él decide “recordarlo bien, recordarlo bonito” y mejor no lo pudo haber dicho: “Es una decisión también, al final son prismas de cómo ver la vida”.
Su último disco y el primero, rimas del verbo amar, están conectados en la emotividad que transmiten, sin embargo, al comenzar su proyecto musical explica que “el primer disco siempre es un challenge [un reto]” por lo que se tomó su tiempo en crearlo, y aprovecho que lo tenía; en cambio “el segundo disco lo haces después, ya habiendo hecho un primer disco, queriendo mejorarlo” por lo que rimas del verbo amar es un inicio que a mí me marcó mucho y cuando coincidimos es como una evolución muy sana a unas canciones, quizá que tienen un poquito más de fuerza, pop rock, son más movidas”.
“Pero definitivamente tiene mucho que ver porque hablan de los mismos tópicos: de la melancolía, el amor, el desamor, el echar de menos, el conectar con la gente que quieres, el no poder conectar con gente, que también es una frustración, el decir: ‘joder, qué ganas tengo, pero no puedo’” es así que ilustra la conexión que hay entre sus dos proyectos, respecto a las letras y lo que busca transmitir.
Los lugares siempre influyen en cómo recordamos a las personas, no hay nada como ir a la playa y sentir el sol junto a la brisa del mar, escaparse de la realidad, acompañado por alguien a que le tienes afecto especial, esas experiencias que uno desea repetir pero que al final, su magia radica en que se quedan como un momento único en el tiempo, especial en la memoria.
‘Mallorca’ es una de esas canciones que te transportan a esta localidad, te mueven y sueñas con vivir, con una letra que dice: Que yo quiero llevarte a Mallorca/ Contarnos mil cosas/ Comernos en cada lugar/ Dormir en la playa/ Mojar la toalla/ Tirarnos la tarde en el mar…
BORJA tiene una conexión especial con Mallorca, siendo un espacio que frecuentaba desde pequeño. “Es un lugar para mí, es especial por raíz, es un lugar mágico, además, porque es una isla muy bonita que tiene 1000 rincones para escaparse, para desconectar”.
Esta isla es un espacio de introspección, intimidad, donde también llega a estimular su creatividad, por lo que dice: “he escrito muchas canciones en Mallorca”. Y sobre ‘Mallorca’, la canción, busca transmitir esa posibilidad de escaparse con la persona que cada uno tenga, darse una vuelta por la región.
Continúa: “Y que nada importa y solo estamos nosotros aquí, en Mallorca y ya está, vamos a disfrutar y vamos a pasarlo bien y ya luego, pues, lo que tenga que venir, vendrá. Pero es como un escape, digamos, con alguien que quieres”.
Como compositor, también ha hecho sesiones con una de las agrupaciones que más trascendencia e impacto han tenido dentro del sonido popular mexicano e incluso latinoamericano, se trata de Reik. “Yo he hecho varias sesiones con Reik y les tengo mucho cariño” dice, pero sobre todo, con quien ha conseguido conectar de una forma especial, es con Julio; menciona que con él “he escrito, y en el primer disco una de mis canciones del primer disco la escribí con Julio”.
Hacer equipo y colaborar en un proceso creativo te permite generar una interacción especial con quien trabajas, conocer facetas que no todo el mundo puede conocer de ti, al abordar el tema, cuenta que “lo de escribir con gente es un mundo diferente, porque, conectas mucho, estás entrando a sentarte en un estudio con alguien que no conoces de primeras, pero que los dos sois músicos, y que vais a hablar, de música”.
“Entonces es como: ‘WOW’, es mucha energía, y con ellos fue super fácil porque son muy buenos, saben lo que hacen, sabían lo que querían hacer; Julio es un amor, todos”, comparte BORJA, añadiendo que su experiencia con Reik fue súper enriquecedora “sobre todo a nivel creativo y luego a nivel de amistad, porque luego me los he ido encontrando y como que tenemos super buen rollo y tal”.
Ser honesto ante el mundo a través de la música y su poesía puede resultar complicado, porque exponer la vida privada al público, lo hace susceptible a cierto nivel de vulnerabilidad, que desconocidos opinen de tu vida personal, la comenten, la juzguen, puede resultar no solo incomodo, también conflictivo.
Para él: “escribir es raro, sobre todo cuando escribes de uno mismo; da un poco de vértigo al principio, porque estás contando tu vida. Y te das cuenta que, en cuanto más honesto seas, pues más real es, más puedes conectar con la gente”. En un inicio dice que le incomodaba compartir sus primeras canciones, ya que eran muy personales, incluso le daba vergüenza, sintiendo que compartía muchos detalles o bien, temía lo que fuese a decir la opinión pública, sin embargo, se dio cuenta que esa honestidad le gusta a la gente.
Cuenta que ha habido gente agradecida, y encantada, diciéndole: “‘oye, gracias por compartir esto’ o ‘qué buena historia’ porque yo tengo la misma historia y no sabía cómo explicarlo y tú lo has puesto en papel, tú lo has hecho verdad”.
“Me di cuenta de algo que yo pensaba que era una vulnerabilidad, o que me daba miedo, al superarlo; se convirtió en una fortaleza. Entonces, creo que ahí hay un aprendizaje muy grande”, es así que comenta “pues coño, que sí, que está bien sentir, está bien tener cosas y pensar y arriesgarse a contar cosas que la gente luego lo valora y lo agradece. Entonces, eso es un aprendizaje para mí”.
Tras el estreno de cuando coincidimos, que se estrenó a mediados de este año, BORJA lo que hará es tocarla en vivo, realizar presentaciones, enfocarse en difundir este proyecto y disfrutarlo, sin embargo, dice que “yo no puedo parar de hacer música, tengo canciones”. Tomando en cuenta lo cansado que es crear un disco completo, “mentalmente es mucha energía” dice, prefiere enfocarse en hacer algo relajado, “en vez de un disco de 10 canciones y algo más potente, pues hacer un EP pequeñito que me divierta”.
Aún así, también está dentro de sus planes de divertirse, tener tiempo para sí mismo, “cambiar, explorar, quiero explorar, quiero reencontrarme, para volver a divertirme y para no hacer lo mismo, siguiendo un poco la misma onda. Estoy en ese proceso, la verdad. es muy chulo”.
Por último, no hay que perder de vista que BORJA fue nominado a los Latin Grammy de 2023, y después de dos años desde la nominación, al preguntarle cómo espera llevar el rumbo de su carrera después de haber sido nominado a un premio de tal calibre, comparte lo siguiente: “lo que busco es estar contento con la música que hago, o sea, al final del día no depende 100% de ti que todo el mundo le guste tu música o que todo el mundo le llegue tu música, o que todo el mundo te escuche.”
“Pero sí depende de mí que las canciones me emocionen a mí, y me gusten a mí, y me divierta tocarlas en vivo. Entonces, eso es lo que yo puedo controlar, digamos”.
Su visión ahora, es que pueda estar 100% feliz y que el “resto de cosas que tienen que venir, pues que vengan como se den, que sean fruto o reflejo de todo lo que voy haciendo”.
Al final, su meta es estar satisfecho con lo que él hace, orgulloso de su música, y lo que esté bajo su control lo pueda mantener contento; y no solo eso, también está interesado en hacer música a la que él gustaría descubrir, “que yo escuchara una canción en novedades, el viernes y dijera: ‘wow, qué chulo es esto’, ‘que interesante’, ‘a ver, lo voy a guardar’, ‘¿o quién es este tío?’, entonces, eso es un poco la visión que intento tener, claro, no siempre se puede, pero ese es el camino para mí”.


