Barry B es el alter ego artístico, loco, impulsivo y creativo de Gabriel Barriuso García. Originario de Aranda de Duero, Barriuso tuvo algunos acercamientos a la música durante su infancia y adolescencia. Formó una banda y tenía un sueño en las manos; sin embargo, el hobby terminó cuando comenzó la universidad. Parecía que el sueño de ser artista quedaría para la siguiente vida, hasta que un accidente cambió su destino para siempre.
En entrevista con ROLLING STONE en Español, Barry B nos habla de su momento más puro como artista, recuerda el accidente que le cambió la vida, comparte detalles de la nueva era que está abriendo con ‘Infancia Mal Calibrada’ y mucho más. Lee aquí todo lo que nos reveló:
Cuéntame sobre tus primeros acercamientos con la música; qué géneros te llamaban más la atención, qué escuchabas en casa, cuáles eran tus inspiraciones…
Desde pequeño, recuerdo que en mi familia siempre había música. A mis padres les gustaba escuchar de todo un poco. Cuando me dejaban en casa de mi abuela, mis tíos me sacaban en el coche y ponían a The Strokes, The Killers, Oasis, movidas muy anglosajonas y de Inglaterra. De ahí, fue cuando esto se me vino y lo tengo súper asociado. En clase siempre escuchaba rap y reggaetón, era como un bicho raro. A mí me gusta todo tipo de música, pero me vuelve loco la movida inglesa, siempre tendré una fijación por ello.
Es como la vibra de Skins de 2007…
Literal. Es lo mismo. Quería hacerlo mismo, es esa movida. Quería hasta el pelo así. No tenía ni puñetera idea de dónde venía la movida, pero me parecía la hostia. Desde las fiestas, todo. Todo mundo quería ser el protagonista, Tony.
Hasta la fecha sigue siendo un referente. Considero que marcó a toda una generación.
Totalmente. Yo vivía en un pueblo en el que pasaban pocas cosas, parece como un pueblo por ahí del norte de Inglaterra. Solo habían algunas industrias, bares, alcohol, drogas y nuestro local de ensayo de rock. Eso era mi vida.
Siguiendo con tus inicios… Antes de comenzar tu carrera como solista tenías una agrupación, ¿cómo fue esa experiencia?
Hicimos una banda de rock. Vi salir a un compañero de clase que tocaba la batería en un grupo de un camerino, así que me dije que yo quería estar en ese lugar al año siguiente. Todo eso por la movida de Skins. Quería pasarla bien, entrar gratis al festival. Con uno de mis mejores amigos, Sam, hicimos una banda de rock, y al año siguiente estábamos tocando en ese festival, logrando estar en ese camerino. Me salí de la matrix.
Fue como un Skins musical [Risas].
[Risas] Fue un poco eso. De ahí, montamos el grupo, hicimos el garageband, pillamos peña para la batería, un bajista y más detalles. Comenzamos a hacer canciones que eran copias de The Strokes y Arctic Monkeys porque era lo que nos gustaba. Creo que a muchas bandas así les pasó eso en España. No cantábamos en español porque nos daba vergüenza. Después nos fuimos a la universidad y dejamos la banda. Ahora, algunos años después, estoy aquí. Ya que terminé la uni me puse a probar por mi cuenta, comencé a producir y seguimos.
Exactamente lo que mencionas. Comienzas a estudiar Ingeniería y Organización Industrial y te gradúas, pero la música no ocupa el primer plano, aunque afirmas que eventualmente será tu trabajo. ¿En algún momento llegaste a sentir frustración por no poder dejarlo todo y dedicarte completamente a la música?
Siempre, todo el rato. Es todo lo contrario. Lo que estudié es algo muy cuadriculado; son muchas horas de estudio y tal. Me ayudó a saber trabajar en equipo, hacer cosas. Estaba tan reprimido que tuve problemas con el alcohol y tuve un accidente con el coche que me hizo volver a la música. Por culpa de ese accidente perdí las becas y tuve antecedentes penales. La historia fue de que estaba celebrando los estudios, cogí el coche y me estampé, entonces me quitaron las becas y tal, lo que me regresó a la música. Toda la frustración que tenía, de alguna forma la pagaba yendo de fiesta y yéndome a ahogar las penas en alcohol.
¿Crees que fue una “bendición”? Al final, eso te hizo regresar a la música.
Sí. Gracias a eso estoy aquí. A lo mejor estaría en México por la beca, pero me quitaron todo. Tal vez estaría haciendo música de otra manera, pero de hobby y trabajando de tiempo completo. Creo que pasó por algo. Ese punto de inflexión me ayudó a comenzar a vivir, quizás un poco tarde porque cuando me pasó ya tenía 26 años, y un artista promedio comienza antes. Todas esas vivencias despertaron algo en mí.
Interesante historia la que te llevó a tomar un camino sonoro. Como Gabriel, ¿cómo has sobrellevado el alter ego de Barry B?
Cuando Gabriel estaba descontrolado era una locura. No había un límite nunca. Había alcohol, drogas, de lo que fuera. Ahora, compongo música y estoy más calmado que nunca. Tengo un poder y de vez en cuando tengo que sacarlo, es ahí cuando sale Barry. Lo tengo seteado en la cabeza. Transformo todo. Sé dónde están los límites de todo para no ser un puto rockstar loco todo el tiempo, sobre todo no ser una maquina ambicisosa sin límites. Estoy contento, pero cuando hay que sacar la naturaleza, la sacas. Así lo veo.
Es una forma de liberación.
Sí, totalmente. Es como dejar de ser un NPC por un momento, dejar de ser una norma preestablecida por la sociedad para sentir la música de otra manera. No sé cómo explicarlo muy bien porque sale solo. Por esto creo que es importante ponerte un alter ego y diferenciar tus personalidades. Es una manera de defenderme a mí mismo para no volverme loco. Está guay ser un rockstar y ser tú como persona a tiempo completo. Creo que es una de las mejores cosas de haber empezado tarde el proyecto.
Yo creo que es relativo el tiempo. Tuviste la oportunidad de vivir la adolescencia como una persona normal, algo que muchos artistas desearían poder haber experimentado.
Es algo muy difícil. He tenido jefes, compañeros de universidad, responsabilidades gordas, entre muchas cosas de la vida cotidiana de una persona normal. Creo que es guay.
Hablemos de Chato, tu primer material de larga duración.
La recepción ha sido muy buena. Justo ayer me metí y tiene 10 millones en Spotify. La verdad es que no puedo decir nada malo. Es mucho más de lo que yo esperaba. Ha sido un currazo porque lo hemos alternado. Tuve mucha suerte con la peña que me ayudó a hacerlo. Mucha gente estuvo involucrada, enseñándome cosas. Al final, creo que se nota cada una de las vertientes: la urbana, rock, punk, todo lo que me ha gustado. Ha cobrado sentido entre sí. No soy lo suficientemente chulo para decir que se necesitaba un disco en el que se uniera lo urbano con las guitarras, pero creo que puede ayudar a la gente a abrirles la cabeza. Puedes hacer de todo, siempre y cuando tengas respeto por la música. Tienes que saber de dónde vienen las referencias. Puedes hacer todo tipo de música. Creo que Chato puede ayudar a cualquier artista. Estoy súper orgulloso.
Lo hiciste muy tú, desde el nombre hasta lo sonoro.
Chato es el átomo de mí, de cómo me llamaban de pequeño. Recuerdo a mis abuelos, de las tardes en el campo y curioseando. Describe la partícula cero de mi ser. Si alguien me llama así, sé que me conoce.
Buenísimo. Ahora has lanzado ‘Infancia Mal Calibrada’. Háblame un poco sobre qué era artística abre este tema.
El EP se llamará Infancia Mal Calibrada y se centrará en los fantasmas del pasado. El haber llegado hasta aquí, después de superar todo lo que me pasó y haciéndome más fuerte, es súper importante. Es buscar en el pasado, regresar a la nostalgia. Regreso al pasado más que nunca porque he vuelto a los orígenes del grupo de rock y punk que tenía. Es como todo con referencia al pasado que no fue muy bueno; sin embargo, gracias a eso estás aquí.
¿Este es el camino sonoro del EP?
Hay sorpresas. Hay mucho de esto en el EP, pero luego hay un tema en colaboración que sorprenderá. Es mucho más urbano y con barras. No quiero salir de ahí, quiero mantener el pie en la cera de lo urbano porque fue lo que me vio nacer en Madrid. Quiero homenajear ese lado. Quedan muchas movidas épicas por escuchar.
Con este auge que está atravesando la escena española, ¿qué papel te gustaría tener en esta evolución musical?
Me gustaría tener el mejor concierto de la escena. Me gustaría ser un chaval versátil. Quiero ser alguien que pueda hacer todo lo que quiera y ser respetado. Me puede escuchar alguien de 60 años o una de 20, algo que influye hoy en día. Creo que vamos por buen camino. Se está trabajando el nombre; las canciones hablan por sí mismas.
Si tuvieras que explicar el proyecto de Barry B a alguien que no lo ha escuchado, ¿cómo lo harías para que se interese por este universo sonoro?
Pfffff. Le diría que Barry B te puede ayudar de alguna manera. Barry B te puede arreglar la vida o joderla, depende de la canción que elijas. Le diría que no tuviera miedo porque hay un universo de todo tipo de canciones con las que se puede divertir.


