Queens of the Stone Age dio un show íntimo para un sinfín de restos humanos. Ese podría ser el título de esta noticia, pero lo más importante es que no solo hicieron el concierto, sino que además lo filmaron y ese registro audiovisual se va a estrenar el 5 de junio.
Queens of the Stone Age: Alive in the Catacombs, grabado en julio de 2024, es un nuevo proyecto que captura a la banda californiana como nunca antes se la había visto ni escuchado. Con una puesta en escena completamente pensada en función del entorno, QOTSA se presentó en las Catacumbas de París rodeados, literalmente, por millones de restos humanos. Josh Homme dijo que fue “la audiencia más grande para la que hayamos tocado”.
El setlist fue cuidadosamente seleccionado para recorrer distintas etapas del catálogo de la banda, con cada canción reimaginada especialmente para ese espacio. “Cada decisión estética, cada elección de canción, cada configuración instrumental fue tomada con respeto por el lugar”, explicaron desde el entorno de la banda.
El film ya se puede reservar para streaming o descarga. Además, quienes lo hagan antes del 7 de junio recibirán acceso exclusivo a imágenes del detrás de escena, del proceso de montaje y grabación de esta experiencia única e irrepetible.
Hacía décadas que Homme tenía la idea de tocar en las Catacumbas, pero hasta el año pasado nunca se le había concedido el permiso a ningún artista. Además del cantante y guitarrista, en el registro aparecen Troy Van Leeuwen, Michael Shuman, Dean Fertita y Jon Theodore, acompañados por una sección de cuerda de tres miembros.
“Nunca me había sentido tan bien recibido. Estamos tan despojados porque ese lugar es tan despojado, lo que hace que la música sea tan despojada, lo que hace que las palabras sean tan despojadas”, dijo el líder de QOTSA. Y aclaró: “Sería ridículo intentar rockear ahí. Todas esas decisiones fueron tomadas por ese espacio. Ese espacio dicta todo, está a cargo. Hacés lo que te dicen cuando estás ahí”.
El encargado de comunicación de las Catacumbas de París, Hélène Furminieux, explicó en declaraciones periodísticas: “Las Catacumbas de París son un terreno fértil para la imaginación. Para nosotros es importante que los artistas se apoderen de este universo y ofrezcan una interpretación sensible del mismo”.
“Ir bajo tierra y enfrentarse a reflexiones sobre la muerte puede ser una experiencia profundamente intensa. Josh parece haber sentido en su cuerpo y en su alma todo el potencial de este lugar. Las grabaciones resuenan perfectamente con el misterio, la historia y una cierta introspección, perceptible sobre todo en el sutil uso del silencio dentro de las Catacumbas”, agregó.


