Por qué hay que ir a ver a Teenage Fanclub, la banda favorita de tus bandas favoritas

Definida por Kurt Cobain como “la mejor banda del mundo”, tendrá su esperado debut en Buenos Aires el 9 de septiembre en C Art Media

Por  ALFREDO SAINZ

agosto 26, 2025

Gentileza Indie Folks

A 35 años del lanzamiento de su primer disco, el 9 de septiembre se concretará el debut en la Argentina de Teenage Fanclub, una banda que siempre estuvo coqueteando con la popularidad sin nunca llegar a alcanzarla, pero que en el medio cosechó una pequeña, pero intensa legión de fanáticos, en la que sobresalen músicos, críticos y escritores.

Alguna vez Kurt Cobain definió a los escoceses de Glasgow como la mejor banda del mundo, y Noel Gallagher casi coincidió, pero con una pequeña aclaración: “Es la segunda mejor banda del mundo” [después de Oasis]. Además, Teenage Fanclub fue la única banda que dijo presente con dos temas —“Your Love Is the Place Where I Come From” y “Ain’t That Enough”— en la selección que hizo Nick Hornby en su clásico libro 31 Canciones, en la que el escritor inglés hace un repaso por su educación sentimental/musical.

Teenage Fanclub nació en 1989 al calor de las guitarras distorsionadas del noise pop y el legado melódico de The Beatles, The Byrds y, por sobre todo, Big Star. Su debut, A Catholic Education, los posicionó de entrada como una rara avis: ruidosos pero melódicos. Y con su segundo disco, Bandwagonesque —un término en inglés que significa subirse al tren de moda— empezaron a jugar en otra liga. La revista Spin incluso lo eligió disco del año en 1991, por encima de Nevermind de Nirvana.

Con Norman Blake, Raymond McGinley y Gerard Love como núcleo creativo, el grupo funcionó durante años como una democracia compositiva: los tres escribían, cantaban y firmaban canciones que se turnaban en los discos, dando lugar a un repertorio diverso y coherente a la vez. A lo largo de los años, Teenage Fanclub fue refinando su sonido: de los riffs saturados inicial pasaron al folk pastoral y las armonías vocales, sin perder nunca su identidad y su discreta influencia sobre sus colegas.

Hoy sin Love en la banda, se preparan para debutar en la Argentina, donde también supieron cosechar una legión de fans. Así como hay escritores que son los favoritos de otros escritores, la regla también se aplica a los músicos y, como no podía ser de otra manera, los escoceses son especialmente venerados en la escena indie local.

“Corría el año 1991, un domingo a la noche estaba escuchando el programa Piso 93, en la Rock & Pop, donde Alfredo Rosso presenta las novedades de la semana. Como todos los domingos yo estaba ahí con el cassette virgen y el dedo en el botón de pausa para empezar a grabar. Rosso cuenta que va a pasar una banda escocesa que acaba de sacar un disco y se llama Teenage Fanclub. El disco era Bandwagonesque y elige el tema ‘Star Sign’. Pasaron 30 segundos y yo ya era fan. Esa noche, fácil, los escuché 15 veces, al otro día me rateé de la escuela y me fui directo a la Bond Street, donde Rosso tenía su disquería Fénix. Esperé hasta el mediodía que abriera. Ese día atendía Claudio Kleiman, recuerdo que me llevé Bandwagonesque y sin escuchar previamente, Leisure de Blur, solo por el arte de tapa. A partir de ahí compré todos los discos de TFC y se convirtió en una de esas bandas de las que uno tiene que tener todo”, recuerda 35 años del debut después Fernando Blanco, que al poco tiempo de escuchar a TFC estaba lanzando Menos que Cero y hoy sigue tocando al frente del supergrupo indie Viaje Relámpago, que reúne a músicos de Valle de Muñecas, Jaime Sin Tierra y Mi Pequeña Muerte.

El shock inicial que significó la salida de Bandwagonesque para los fans locales de Big Star, The Beatles o The Byrds, se repitió en otros casos, con leves diferencias. “Conocí a TFC por alguna lectura en la prensa de aquella época, de 1991 o 1992, paralelamente vi un video del tema ‘God Knows its true’ en MTV. No me acuerdo quién me grabó en cassette el disco Bandwagonesque, pero sí de ir escuchándolo en un día soleado por Palermo cuando aún no era Palermo. Tengo dos discos favoritos de la banda que son Bandwagonesque y Grand Prix, y poder verlos en vivo es un sueño a cumplir”, coincide Juan Carlos Marioni, guitarrista exquisito que pasó por La Celebración, Amor Indio y Avant Press, y ahora juega en Los Andes.

Con su particular verborragia, Sebastián Rubin (Grand Prix, Los Campos Magnéticos, Los Andes) recuerda cómo fue su primera vez con los escoceses. “Los conocí en 1993 a través de Guido Starosta, un amigo de la facultad con el que intercambiamos cassettes grabados. Él me pasó Bandwagonesque y la primera canción con la que me enamoré de la banda fue ‘Metal Baby’. Me acuerdo de que estaba en el sillón del dentista, con el walkman puesto y empezó a sonar la canción. En ese momento me di cuenta de que había una banda que estaba haciendo la música que me gustaba: Big Star, Neil Young, Beatles, pero combinada con distorsión”.

Los escoceses no solo cosecharon fanáticos en la escena más indie. En la lista de músicos que dirán presente el 9 de septiembre en el complejo C Art Media también se anota Juanchi Baleirón. “A Teenage Fanclub los conocí por una nota de la Rolling Stone de afuera a principios de los 90. Y el primer disco que me compré fue Bandwagonesque y al toque Thirteen. Después llegó el discazo de la banda que es Grand Prix. Pero mi álbum favorito es Songs from Northern Britain. Esos cuatros discos fueron determinantes para mi gusto musical, porque tengo una especial devoción por las canciones lindas con distorsión”, asegura el líder de Los Pericos.

“A principios de los 90 estaba escuchando Pixies, Nirvana y me había volado la cabeza el disco Loveless de My Bloody Valentine. Para esa época me topé con Bandwagonesque, el disco fucsia, con la bolsita en la tapa y me encantó porque tenía una onda parecida a lo que venía escuchando pero con más canciones. Y al día de hoy, Bandwagonesque y Grand Prix siguen siendo de mis discos favoritos”, asegura el DJ Zucker.

“Nadie interpreta el power pop como Teenage Fanclub. Y si bien la salida de Gerald Love recortó un tercio de los hits del repertorio de la banda, siguen teniendo un presente espectacular. Yo los vi dos veces, en Londres y Madrid, y puedo asegurar que salís de sus recitales rejuvenecido y mucho mejor de lo que habías entrado”, asevera Rubin, mientras cuenta, literalmente, los días para el debut argentino de Teenage Fanclub.

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