Murió “Miyo” Miglioranza, el virtuoso guitarrista amigo de Pappo, figura querida y respetada por La Renga

El músico, oriundo de Luján, tocó como invitado de La Renga y era un personaje mítico y admirado en el ambiente rockero

Por  HUMPHREY INZILLO

febrero 10, 2025

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“En mi vida tuve la inmensa dicha de conocer increíbles músicos y de muchos puedo decir que son amigos entrañables. Pero hay uno que me enseñó desde que éramos muy pibes que la música era amor, pasión, sensibilidad, felicidad y que por sobre todas las cosas era respeto: respeto a todos los músicos que nos inculcaron este fascinante arte y gracias a sus canciones nos llenaron el alma y nos hicieron intentar la vida caminando el mágico camino de las melodías con sus poesías”, escribió Gabriel Goncalves, mánager de La Renga en su muro de Facebook, para despedir a Alberto Miglioranza, oriundo de Luján, reconocido en el ambiente rockero como “Miyo” y un personaje indispensable en el universo del grupo de Mataderos.

El músico falleció el domingo 9 de febrero en el Hospital Zonal General Nuestra Señora de Luján, en el Oeste del Gran Buenos Aires. “En su casa de la calle Lamadrid, su estudio de grabación era también sala de ensayos, un refugio donde podía pasar horas tocando sin parar, donde todos eran bienvenidos. Su lugar en el mundo”, definió el periodista lujanense Gustavo Chiarino, amigo del guitarrista, en su obituario para el semanario local El Civismo. Y añade: “Su legado musical es inmenso. Deja canciones inolvidables, pero hay una que lo representa de manera especial: ‘Gracias por la Música’. Un verdadero himno del rock lujanense que dice: ‘Mis dioses son de acá e iluminaron el cielo con canciones’. También señala: “Miyo tocó con todos y en todas partes, desde su querida Luján hasta escenarios de renombre en el país. Su forma de tocar lo emparentaba con Pappo: fuerza, sentimiento y una técnica impecable. Siempre con su guitarra inseparable, esa que tenía un calco de dos ojitos pegados como un sello personal, una extensión natural de su propio cuerpo. Pero Miyo no era solo música. Sabía de cine como pocos, tenía un gran conocimiento del arte en general y le apasionaba el fútbol”.

Miyo comenzó a ganarse su lugar en la escena en los años 80, cuando empezó su carrera que desarrolló en grupos como Rolls, Santuca, Secta Cactus, Genjibaro, Ruedas de Metal y Empiezo el Lunes, entre otras. En esas bandas, pero también en innumerables zapadas, en las que explotaba su virtuosismo rockero. En 2007, se sumó a La Renga para interpretar “Viva Pappo”, el tema con el que Chizzo le rindió tributo a uno de sus grandes referentes, con quien Miyo había compartido escenarios y una amistad musical.

Miyo había participado, por ejemplo, del concierto que el baterista brasileño Rolando Castelo Jr. -integrante de Aeroblus, el grupo que completaban Pappo y Alejandro Medina en la segunda mitad de los 70-, ofreció en Uniclub, en el barrio porteño del abasto, en abril de 2024.  

El músico fue despedido también por el Instituto Nacional de la Música desde sus redes.

No solo tocó como invitado de La Renga, sino que formaba parte del equipo de sonido en sus conciertos en vivo.  “¡Gracias, hermano! Te voy a extrañar un montón. Ya me haces falta. Miyo, vos no solo sos músico, vos para mí sos ‘musica’. Por cada poro de tu ser, siempre salió música con cualquier instrumento que tuvieras a mano. Con todos me hiciste bailar, disfrutar y sonreír. Te quiero muchísimo. Buena ruta, hermano. Buena gira y saludos a todos los que te encuentres de esos amigos a donde vayas, Te aseguro que cuando escuche tus acordes, te voy a ir a buscar para divertirnos como siempre. ¡Gracias por todo, Miyo querido!”, concluyó Gaby, el manager de La Renga, su carta de despedida. Un mensaje que encierra el sentimiento de esa gran familia que tiene al grupo musical como plataforma y también de todos aquellos que alguna vez hayan vibrado con el sentimiento de su guitarra virtuosa y personal.