Mi vida en 20 canciones – Germán Daffunchio: “Nuestros temas están cargados de algo emocional, están muy vividos”

Las Pelotas celebran 35 años de vida y antes del show de esta noche, en el Movistar, el cantante repasa su obra, desde los días de Sumo hasta hoy

Por  SEBASTIÁN RAMOS

agosto 11, 2023

FOTO: IGNACIO ARNEDO

Germán Daffunchio dice que las primeras canciones que compuso las hizo junto a Alejandro Sokol, cuando eran unos niños y se juntaban a tocar la guitarra toda la noche. “Teníamos un tema que se llamaba ‘Nena de Nylon’”, recuerda y larga una pequeña carcajada, casi nostálgica. “Pero bueno, pensá que era en la época de Serú Girán, de Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre, todos esos nombres. Uno se tiene que situar en esos tiempos. Me acuerdo de que cuando Luca llegó, trajo toneladas de simples, de todos lados. Yo no podía creer que sucedieran todas esas cosas en el mundo. En esos años, en Argentina, el que tenía poder adquisitivo podía buscar discos internacionales en las disquerías específicas, pero la gente común, como nosotros, no tenía forma de llegar a eso, nos pasábamos casetes y era todo muy limitado. La cuestión es que me acuerdo de que estábamos en Villa Dolores, esperando a Timmy (McKern, el amigo de Luca Prodan que lo convenció de que se viniera a vivir al país y luego mánager de Sumo y Las Pelotas), que había ido a comprar maíz o algo así, y yo le puse a Luca orgullosamente Serú Girán, ¿viste?… ¡No sabés cómo se cagó de risa el hijo de puta! Me decía, pero esto se parece a tal cosa y esto a tal otra, pero éste canta como aquel y así cada uno de los temas”.

Este año Las Pelotas cumple 35 años de vida (esta noche se presentará por primera vez en el Movistar Arena) y celebra una obra por demás prolífica que incluye once discos de estudio y contando (días atrás lanzaron “Es clara”, el primer corte de lo que será su próximo álbum). Un número de lo más sorprendente para una “banda hippie” como cualquier desprevenido podría suponer por el solo hecho de que su base de operaciones esta en Nono, en las sierras cordobesas, desde los primeros años de la década del 90. Daffunchio encontró hace mucho la frase que define buena parte de su arte y es la que se le adjudica a Pablo Picasso, aquella que asegura que “cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”. Lo ha repetido a lo largo de los años y sigue siendo como una suerte de mantra para este músico de 61 años y mil batallas, siempre con el escudo en alto y la lanza en la mano. “Las Pelotas siempre tuvo eso de la fuerza del trabajo, ¿viste? La obsesión de componer todo el tiempo, de la búsqueda constante, de trabajo intenso Un día aprendí de la vida que a veces las cosas no salen de primer momento, sino que tenés que insistir y no darte por vencido hasta que lo lográs o convencerte de que es imposible”, dice en medio de una charla de dos horas en la que Daffunchio se entrega con amabilidad a repasar su extensa obra.

FOTO: ANANKE ASSEFF

“A mí me gustan todos los discos y las canciones de Las Pelotas. Estoy orgulloso de lo que hemos hecho. Si algún día entro en estado de agonía, voy a pedir que me traigan desde el primer disco de Sumo hasta el último disco de Las Pelotas. Porque ahí adentro está mi vida. Cada disco es una etapa distinta de la vida personal de cada uno. Y de la realidad del país también, ¿no? O sea, no muy distinta, pero siempre peor, je. Hicimos una barbaridad de canciones y la mayoría siguen sonando y siguen siendo increíbles. ¿Sabes lo que nos pasó? Para hacer la lista del show en el Movistar Arena, se me ocurrió escribirles a muchos fans de toda la vida, de muchos años, gente que nos escribe, que tenemos siempre un contacto. Entonces les pedimos que hicieran una lista de 25 temas que les gustaría escuchar en el show, pensando que nos iban a solucionar un problema. Cuando recolectamos todo… ¡Habían pedido 120 temas distintos!”.

Daffunchio insiste en que cada canción tiene su historia y para esta nota recordará un puñado de ellas elegidas de manera rándom, según van apareciendo los recuerdos y también de manera selectiva, ya que “algunas no se pueden contar, je”. Pero más allá de la anécdota o las circunstancias, la voz de Las Pelotas deja en claro que desde hace muchos años su proceso creativo se define comunitariamente, en compañía de su familia musical. “No es que cada uno trae un tema y trabajamos con eso. Nuestra música sale de la química de estar tocando todos juntos o de a dos o de a tres. Según la época compuse mucho con Tomás (Sussmann), o con Gabriela (Martínez) o con Sebastián (Schachtel), pero lo mejor es cuando todos podemos y nos tomamos cinco días para reunirnos en Córdoba y encerrarnos en el estudio a buscar y buscar y buscar. Alguna canción pudo haber salido de estar solo tocando la guitarra, pero la mayoría surge de manera grupal. Y realmente trabajamos muchísimo. Hay una consigna dentro de nosotros que es ‘nunca hacer un tema que después no quieras escuchar’, ¿no? Un tema que te satura o que no te gusta es porque lo hiciste más pensando que sintiéndolo. Y en ese sentido hay algo que me pone muy feliz: todavía me pasa que nunca canto un tema que no quiera cantar. Hay temas que hace veinte años que canto y no me cansan, porque todas nuestras canciones están cargadas de algo emocional, están muy vividas, todas tienen una historia diferente. Porque parte de la creación es poder volcar los estados de ánimo. Es todo parte de una experimentación, un proceso de apertura entre nosotros para llegar en un momento a la sala y que por ahí Sebastián esté haciendo unos acordes e inmediatamente me sume y salga ‘Pasajeros’. La energía y el momento, eso es por una coincidencia artística, una pasión en común, no sé qué es, la magia que hace que continúe todo siempre”.

FOTO: AXEL CHAULET

De los años de Sumo hasta la última canción que Las Pelotas acaba de dar a conocer (spoiler alert: y algún que otro tema inédito), súbanse entonces a este viaje caprichoso por la obra de un hombre que le entregó su vida al arte de vivir y, en el camino, retrató con ironía, crudeza, emoción, pasión, amor y sentimiento la Argentina de los últimos 40 años.


“Estallando desde el océano”

Llegando los monos – Sumo (1986)

“Estallando” es para mí un tema de los más alto de Sumo, habíamos logrado un equilibrio muy interesante con las guitarras, porque yo tenía una forma de ser, una personalidad y una locura muy distintas a las de Ricardo (Mollo), entonces era muy difícil complementarse y en “Estallando” hicimos un laburo tremendo. El tema nació en la casa de Hurlingham con Diego (Arnedo). Pusimos una batería electrónica, la Doctor Dum, y ahí compusimos el ritmo original de la canción, donde se basa todo. La segunda parte la hicimos en un minestudio que teníamos en la casa de Timmy. Lo recuerdo bien, recuerdo sentirlo. Cuando hicimos esa segunda parte recuerdo sentir que habíamos hecho un temazo total, ja, ja.

“La gota en el ojo”

Crua Chan – Sumo (1987)

Este tema al principio se llamaba “Rain”. Es un tema que hicimos con Diego en su casa, creo que era otoño y estaba lloviendo. Diego tenía una piecita muy chiquita y teníamos una grabadora muy chiquita de cuatro canales y empezamos a tocar y salió ese taran-taran-tan.tan-tan-cha-cha… Y en un momento apareció Luca y es uno de esos temas que surgieron instantáneamente. Pero vos me decís “Rain” y me acuerdo de la lluvia y ver llover desde la ventana y Luca cantando “raaaaaaaaaaain”.

La forma de componer y de trabajar, todo eso de lo que hablamos, lo aprendí en Sumo. Porque así compusimos los temas. Teníamos horas y horas de tocar y tocar y tocar. La fuerza del trabajo, ¿viste? La química que llegamos a tener con Diego y con Luca fue tremenda. Con Alberto (Troglio) también, él tocaba y hacía bases, y le dejábamos música hecha a Luca para que cantara arriba. Porque ya sabíamos que iba a haber un día en el que él iba a ir a lo de Timmy a cantar e iba a escuchar todas las bases que había e iba a grabar sobre las cosas que armábamos. Con Luca no era que le llevábamos una canción. Los temas de Sumo salían de Sumo. En esa época teníamos una faceta media socialista, entonces todos figuramos en todos los temas, aunque no fuera real, porque había quienes trabajamos mucho más que otros, pero eso no tiene importancia, porque lo único importante siempre fue ir para adelante, si vos te quedas en las pequeñeces, nunca podés avanzar.

Sokol, Mollo, Daffunchio, Nuttal y Luca Prodan. / Cortesía Timmy McKern

“Corderos en la noche”

Corderos en la noche – Las Pelotas (1991)

El primer disco fue uno de los que más tardamos en grabar, no teníamos compañía discográfica, no teníamos guita para fabricar los discos ni para nada y tardamos mucho tiempo en poder hacerlo. Entonces se acumularon muchos temas. Para mí todos los temas están buenos y cada uno tiene una historia y marca su momento, pero “Corderos en la noche” es una canción que me sigue impresionando. En esa época cuando empezamos a transitar nuestra nueva vida con Las Pelotas, estábamos en un país en el que uno siempre se preguntaba: “¿Cómo hicimos para llegar a ser un país de gente tan pasiva, tan corderos?”. Y en esos años, los finales de los ochenta, el país era un país de corderos. Ese es el recuerdo ideológico de ese tema, y lo mismo te puedo decir de “Muchos mitos”. También apareció en las primeras tandas de composiciones.

“Shine”

Corderos en la noche – Las Pelotas (1991)

Es un tema que el principio de la base salió en una zapadita en Hurlimngham, en una salita del “Negro” Di Nnápoli, en una época muy rudimentaria. Salió de zapada. Yo aprendí a componer zapando más que sentándome. Hice un montón de temas sentándome con una guitarra, pero el concepto siempre fue tratar de trabajar grupalmente. Y “Shine” sale de una zapada, de una forma bastante rápida. Hay temas que fluyen y hay temas que por ahí encontrás una punta nada más y tardás más tiempo en encontrar la salida.

“Nunca me des la espalda”

Corderos en la noche – Las Pelotas (1991)

En este primer disco tocó la batería Alberto Troglio, y el bajo Esteban Fink y Diego Arnedo. Habíamos llegado a la grabación en un estado bastante caótico, habían pasado varios bajistas y sabíamos que Fink era lo último que iba a hacer con nosotros porque se iba a vivir a San Marcos Sierra. Entonces le pedí a Diego y vino a tocar. Pasó desapercibido porque nosotros no lo dijimos, pero en este tema toca Ricardo, Diego, Alberto, canta Alejando y toco yo… Era lo más cercano a una reunión de Sumo, el único que faltaba era Pettinato. Lo más cerca de escuchar qué hubiera pasado si hubiésemos seguido juntos. Ricardo como solero es tremendo y ese tema necesitaba ese solo impresionante que tiene.

“Capitán América”

Máscaras de sal – Las Pelotas (1994)

Si se hiciera una serie de Las Pelotas, podríamos tener 11 temporadas distintas, una por cada disco. Máscaras de Sal fue nuestro segundo disco y también nos costó mucho hacerlo. Una producción muy compleja por todo lo que nos pasó. Teníamos uno de los que trabajaba con nosotros, que había armado como un estudio, y decidimos ir a grabar ahí, en condiciones extremadamente precarias. Y todo estaba recién empezando: Alberto (“Superman” Troglio) se va del grupo y Beno (Guelber), que era el bajista en ese momento, también. Entonces me venía a Buenos Aires, estaba dos semanas con Tomás (Sussmann), tratando de hacer temas para un nuevo disco. Era difícil, porque había muchas canciones a medio terminar y al irse los demás era como que teníamos que resolverlos y ver cómo hacíamos para poder grabarlas, ¿no? Terminamos grabando con Amilcar Gilabert, en Valentín Alsina, en la loma del orto. En un estudio que había armado Amilcar, que en ese momento era como un productor top, ya había grabado con Charly, con los Divididos… Era la época que los periodistas se dedicaban a analizar tu música y a criticar si tenía mucha o poca distorsión, ¿viste? Entonces había como mucha presión sobre la calidad sonora, que si lo digital era una mierda, que mejor lo análogo y esas cosas.

Con este disco empecé a cantar y al principio fue toda una experiencia. Empecé a cantar porque nos costaba mucho poder juntarnos con Ale, necesitábamos hacer temas pero a él no lo teníamos y nuestra necesidad era seguir avanzando. Todos teníamos hijos, teníamos que vivir de lo que hacíamos y teníamos que seguir esté quien esté, ¿no? Me acuerdo de charlar con Tomás y decir: “Bueno, cantemos uno de los dos”. De esta época hay muchos temas que hicimos con Tomás, como “Capitán América”. Lo hicimos en un pequeñito estudio con una mesa de 8 canales, al lado de una sala de monturas, en un lugar así, un rancho que estaba a punto de derrumbarse. Me acuerdo de estar componiendo el tema y con Tomás no parar de reírnos, ni un instante. Salió de un tirón. Era la época en que había explotado el menemismo, ¿viste? Y había toda una nueva situación social, ¿no? Todo por dos pesos. Había empezado otro mundo y estaba dando vueltas esa frase que decía que estábamos en el Primer Mundo. Fue uno de los primeros temas ácidos del grupo, la acidez nos hacía reir mucho. Componerlo fue muy divertido y, obviamente, nunca pensé que iba a ser lo que terminó siendo. Para ese disco también se incorporaron Gabriela (Martínez) y Gustavo (Jove). Y también estaba Gillespi tocando caños y haciendo teclados. Apareció en el medio de toda esa situación. A él lo conocía de antes, habíamos tocado juntos en la última etapa de Sumo y enseguida hubo química.

Pero no solamente está la historia del tema que vos compusiste, sino la historia que se generó más allá de nosotros. “Capitán América” tiene además una historia maravillosa de un amigo mío que cae con un amigo de él, que tenía un hijo que era autista. Autista es un poco el que se desconectan del mundo, o algo así. Fue hace muchos años esto, pero resulta que un día el pibe escuchó “Capitán América” y reaccionó. Volvió al mundo. Hacía diez años que estaba como desconectado, y entonces un día el padre le pidió a nuestro amigo de ver si podía venir a la sala con su hijo para escuchar “Capitán América” en vivo. Vino varias veces, porque tengo el recuerdo de esta imagen del padre llorando y diciendo que estábamos ahorrando años de terapia de su hijo, ¿viste? Y lo último que me había enterado es que el pibe estaba tocando la batería. Y nada, vos cuando hacés un tema no estás pensando que puede suceder algo así. Es increíble.

“Si supieras”

Máscaras de sal – Las Pelotas (1994)

Es un tema que la composición, o al menos la proto idea, nació en una bohardilla que tenía en Hurlingham, que tenía muchos árboles. Me acuerdo de mostrárselo a Ale y él le agregó una parte más a la melodía y ahí cerró. La producción del tema la hicimos en una casa/departamento en Olivos, donde teníamos una mesa y el grabador y, como te decía antes, nos habíamos quedado sin baterista y sin bajista… fue todo muy complejo, pero me acuerdo de hacerle la guitarra característica del tema y al terminar sentir una felicidad tremenda.

“Hola, qué tal”

Amor seco – Las Pelotas (1995)

Amor Seco fue el primer disco que hicimos con estudio propio. Habíamos tomado la decisión de hacerlo porque siempre nos costaba poder alquilar un estudio y entonces nos la jugamos y lo hicimos. Era algo muy gracioso: una pequeña mesa de 24 canales y una grabadora de media pulgada. Todavía no era Los Ángeles, el estudio que después construimos al lado de nuestra casa, sino que habíamos usado dos habitaciones de ahí para hacer la sala de grabación y la sala donde estaba la mesa. Fue un trabajo descomunal. Me acuerdo que “Hola, qué tal” tardamos 24 horas en mezclarla, porque los elementos con los que contábamos eran mínimos, todo muy precario. Entonces, había que tratar de sacarle el jugo a todo. Y bueno, en esas sesiones de mezcla de “Hola, qué tal” recuerdo irme con Félix Wells, que era nuestro técnico de todos estos primeros discos, al lago a tirarnos a nadar. Íbamos hasta el medio del lago y volvíamos para despertarnos, porque estábamos saturados de la cabeza.

“Hawaii”

Amor seco – Las Pelotas (1995)

“Hawaii” era menemismo explícito, todos esos falsos ricos, esa repetición de los mismos que vinieron en la época de Martinez de Hoz que se iban a Hawaii o a Miami a comprar cosas y toda la boludez esa. Y también siempre fue como un chiste interno, pensando en los sindicalistas que defienden a la clase trabajadora tomando un trago en Hawaii. “Luna de Miel en Hawaii, acariciando arena. Los billetes flotan en el mar, aquí no hay problemas. Que compro aquí, que compro allá. Se pasa el día y debo gastar. Quiero llevar recuerdos, quiero comprar una palmera”.

“Chupa chupa”

Amor seco – Las Pelotas (1995)

Estábamos en pleno menemismo, y “Chupa chupa” es también un relato de la fiesta menemista. Nosotros nos quedamos tranquilos de conciencia porque descargábamos todo ahí, en estas canciones, pero fueron épocas realmente difíciles. Porque cuando uno no tiene nada, ningún tipo de apoyo de nada, son los momentos en los que las bandas se destruyen o se empiezan a forjar. Por más que ya teníamos varios años de carrera, todavía era todo muy difícil para nosotros. Además, nadie quería escuchar eso de “chupa, chupa, chupa… chupamedias… ¿Nunca te dijeron que eras un hijo de puta?
Chupa, chupa”. No son cosas que uno llamaría “comerciales”, no lo podría definir como un “hit”. Pero bueno, ¿qué es un hit? ¿Es algo que a las compañías discográficas les deja guita y a los músicos los hace ricos? ¿Eso es un hit? ¿O un hit es una canción que perdura a través del tiempo?

“Ella está muerta”

Amor seco – Las Pelotas (1995)

En esos días los músicos de rock argentinos se empezaron a traer cosas de la música centroamericana a sus repertorios, y también comenzaron a aparecer todos los cantantes al estilo Bono, con el pelo largo, o del estilo de El renegado. El tema es todo un chiste sobre el arquetipo del rockero, que era el renegado. Fue una estupidez, un chiste. Me acuerdo de que en las radios nos decían: “Ustedes están completamente locos” (la letra dice: “No se me para, no se me para, no pasa nada… Me compré una moto de las buenas y el pelo me dejé crecer, ahora que no se me para, empiezo otra vez”, en plan bolero capusotteano). Pero bueno, nadie te quita lo bailado, porque siempre hay una parte crítica en nosotros, una visión crítica de una realidad que uno no acepta, ¿no? Uno es lo que es y por ahí vas encontrando la forma de poder aclarar tu mente o tu corazón sobre lo que estás diciendo. Pero siempre tuvimos la misma cosa que nos empujaba a escribir lo que escribíamos.

“Para qué?”/ “Para con la pa pa, pa pa, pa ra”/ “¿Cuándo podrás amar?”

Para qué? – Las Pelotas (1998)

Acá empezamos a trabajar con Sebastián (Schachtel) y entonces pudimos explotar más esta especie de reggae que armábamos, ¿no? Y hay muy buenos temas, una época muy creativa, por cierto. Y “Para qué?” es un tema de Ale, que también tiene un video hecho por Rodrigo Espina y que es gracioso, porque nosotros tuvimos un debate en ese momento. Cómo había poca guita para hacer un video, todos nos decían que teníamos que mostrar los temas más comerciales para que la gente nos escuche. Y en el debate todos habían decidido que el tema fuera “Para con la pa pa, pa pa, pa ra”. En Para qué? también teníamos “¿Cuándo podrás amar?” y me acuerdo de que se lo mandé a Andrés Ciro, el cantante de Los Piojos, para que escuche el disco, y me dijo que para él ese era el hit. Y yo pensé: “No, Andrés, estás muy equivocado, ‘¿Cuándo podrás amar?’ es un tema hermoso, pero Las Pelotas no es ‘¿Cuándo podrás amar?’ solamente, sino más ‘Para qué?’” Y bueno, yo tuve en ese momento la sensación que el video tenía que ser con “Para qué?”, porque era también una decisión artística, porque en ese momento realmente la pregunta era: ¿Para qué? Todo lo que estaba pasando, cómo se sentía uno y todo eso, y para mí era mucho más importante que prevalezca el lado artístico, mostrar el arte, que hacer un video tipo “Para con la papa…”, que daba como para hacer algo tipo Los Auténticos Decadentes. Nosotros tenemos una parte así, puede ser, pero en esa época se me ocurrió que era un momento de fortalecer nuestra vida artística y que había que mandar “Para qué?”. Todos se quedaron medio alucinados y Rodrigo Epina, años después, me dijo que él siempre se asombró de aquella discusión, porque fue un debate entre lo artístico y lo comercial, ¿viste? Obviamente, con los años me di cuenta de que había sido un error total. ¿Sabes por qué? Porque “Para qué?” era un tema muy profundo y viste que la profundidad no es algo comercial. No lo pasaron en ningún lado. La vida está hecha de aciertos y de errores, ¿sabés? Obviamente, la sabiduría es sacar el aprendizaje de cada cagada que hacés, y bueno, a “Para qué?” le sacamos el aprendizaje, ja, ja, ja.

“Solito vas”

Todo x un polvo – Las Pelotas (1999)

Es un tema que salió cuando había asumido De la Rúa y vivíamos esta cosa recurrente en Argentina, que cuando viene otro todos piensan: “Qué bueno, ahora sí”. Esa eterna fantasía del “es ahora” que todavía, lamentable y tristemente, sigue pasando. “Una alfombra azul para nuestro rey/ Rey de los que no tienen ni para comer/ Afila el cuerno que nunca se irán/ Esto es así, siempre fue igual/ No existe un mago que te haga feliz/ No existe un hombre para servir/ No vale nada lo que vos decís/ Pero no tengas miedo del arlequín”. Hablábamos de eso, del tipo que maneja los destinos de los que no tienen ni para comer. Y lo mandamos como corte del disco. Otra vez cuando íbamos a las radios, los periodistas nos decían: “Otra vez ustedes y su pesimismo. Justo ahora que hay una esperanza”. Porque había como un cierto grado de esperanza porque se ha había ido Menem y entonces algunos pensaban que se podía levantar la cabeza. Podemos hacer un estudio histórico de lo que fue el menemismo, pero más allá de eso, nuestra visión era que vas solito, otra vez. Al final teníamos razón. Una de las cosas más locas de Las Pelotas es que al final siempre tenemos razón en las letras”.

“Esperando el milagro”

Esperando el milagro – Las Pelotas (2003)

Alguien podría entender que el título es algo optimista, pero para nada. De hecho todo el disco es reoscuro. Es difícil explicar la sensación de la que sale el nombre del tema y el tema en sí, pero hay que ubicarse en el tiempo. Era después de la hecatombe de De la Rúa, empezaba todo de vuelta, toda la sarlanga otra vez y, una vez más, la esperanza de ahora sí viene el milagro. Empezaron a aparecer figuras como el juez Oyarbide, gente absolutamente impresentable que solo lo que podían hacer era aumentar tu depresión ante una realidad que uno veía y que la mayoría no quiere ver.

“Será”

Esperando el milagro – Las Pelotas (2003)

“Será” fue la bomba que explotó y que nos llevó a todas las radios. Recuerdo bajar de las sierras con Tomás y tomarnos un taxi en la ciudad de Córdoba y al subir estaba sonando “Será”. Nos miramos y dijimos: “Wow, ¿qué pasó?”, porque nunca en la vida pasaban un tema nuestro por la radio, o sea, de manera muy limitada, tampoco tengo que ser tan desagradecido para con la gente que nos hacía favores o nos ayudó. “será” salió de ese trabajo intenso que decía antes, de estar tocando y probando y experimentando con la música todo el tiempo. En un momento salió una primera parte del tema, y durante seis meses me fui todas las noches a ver si se me ocurría cómo seguirlo, porque yo sentía que ahí había algo. Se me transformó como en un desafío, porque primero era cómo continuarlo, pero también era cómo hacer una especie de canción de amor sin hablar de amor, ¿no? Yo ya había aprendido que las cosas a veces no salen de un primer momento, sino que tenés que insistir y no darte por vencido hasta que lo lográs o convencerte de que es imposible. Cuando estás componiendo es como que estás en una parte de tu vida y si tenés una obra inconclusa o algo inconcluso, es como que necesitas completarla para sentirte vos completo. Por eso, durante seis, siete meses, me iba prácticamente todas las noches a buscar al estudio. A veces solo, a veces con Tomás, y entre las cosas que buscábamos era continuar las ideas que teníamos. Cuando finalmente salió “Será”, yo  sabía que tenía todo lo que el mercado necesitaba para aceptar un tema y a la vez seguía siendo una canción de Las Pelotas, conceptualmente. Yo sentía que había algo, pero nunca supuse que iba a ser lo que fue, o sea, porque para ser honesto, en todos los discos anteriores también sentí que determinados temas iban a ser temas aceptados por la comunidad artística argentina, así que también me podía equivocar tranquilamente. Obviamente, una vez que salió, empezó el debate sobre que nos habíamos vendido. ¡Nos acusaban de que nos habíamos vendido! ¿Podés creer?

“Basta”

Basta – Las Pelotas (2007)

Es todo una sucesión, cada disco nuestro es como un relato histórico. El anterior era eso de estar esperando el milagro y éste: “Basta”. Yo me río porque hace poco en España hubo una rebelión de no sé qué y todos estaban con pancartas que decían “Basta”. Pensamos en decirles, “che, loco, acá tienen este tema para usar si quieren que les calza justo”. Son esos temas en los que uno descarga. Para la gente como uno es también una descarga, pero los demás tratan de no escuchar este tipo de cosas. Este es el último disco que labura Ale. A través de todos los años siempre trabajar con Alejandro fue muy complejo. Las adicciones al adicto le hacen creer que lo están mejorando y los que están alrededor saben que lo están empeorando. Era muy difícil hacerlo componer, hacerlo crear, entonces cometí el error de poner más temas en los que canto yo.

“Saben”

Despierta – Las Pelotas (2010)

Es un tema que a mí me encanta: “¿Saben? Quisiera darles la dirección donde se arreglan estandartes. ¿Saben? Quiero decirles, sus principios son para comer alpiste”. Siempre reflejando tiempos y épocas del país, de alguna manera, y del mundo, por qué no decirlo también. En este tema pusimos un coro de niños, en el que cantaban las hijas de Seba, de Gustavo (Jove), mis sobrinos, y le respondían a eso que dicen siempre los políticos que van a arreglar el mundo para las generaciones futuras. Y los chicos cantaban: “Dicen que cooperarán en arreglar el mundo/ Cuando en realidad les chupa un huevo”, que en mi visión personal era la forma de decirles a los adultos sobre el mundo de mierda que les estaban dejando a los pibes y que los pibes se daban cuenta de que todo es un gran verso. Fue un tema que salió como corte, pero que duró muy poco en el aire por esa moralidad de nuestro país. Podía tener un juez que se pavoneaba en los programas de televisión mostrando su riqueza, mostrando una cara de la justicia real, que sigue existiendo, que es una gran basura, una inmundicia, pero sin embargo se horrorizaban porque unos chicos les decían que en realidad a todos ellos les chupa un huevo su futuro.

FOTO: AXEL CHAULET

“Si quisiste ver”

Despierta – Las Pelotas (2010)

Resulta que una vez en un Cosquín Rock, cuando terminamos, nos quedamos charlando con Fernando Ruiz Díaz, de Catupecu Machu, y le digo: “¿Por qué no te venís a casa?”. Y nos subimos a mi Citroën y tuvimos todo el camino charlando, un viaje entre la neblina muy interesante, el cual nutrió una amistad muy profunda con él. En ese trajín me acuerdo de mostrarle temas de este disco y decirle que me gustaría que cantara en “Si quisiste ver”. Hubo una conexión inmediata con Fernando y este es un hermoso tema que habla de resistir, de dónde viene la resistencia, qué es resistir es la pregunta. Todo este disco se creó durante un proceso de no tenerlo a Ale, un proceso de duelo te diría también y de tomar un rol que no había pensado para mí, porque cuando lo convoqué a Ale originalmente a Las Pelotas, yo quería que él hiciera lo que siempre hacía, que era cantar, porque sabía que lo podía hacer, porque desde chicos hinchamos las pelotas juntos y cantábamos con el palo de escoba. Otra vez había que levantarse y casi te diría de una segunda muerte. Entonces uno recoge el escudo, levanta la lanza y va para adelante. Resiste. Este disco tiene grandes momentos compositivos.

“Víctimas del cielo”  

Brindando por nada – Las Pelotas (2016)

Es un tema triste de alguna manera, pero por otro lado tiene una tristeza que es reconfortante poder sacarla hacia afuera. Cuanta gente viste a través de tu vida que no se bancó la vida, fueron víctimas del cielo y nace a partir de ahí la idea. A mí me remite a varios amigos que no se la bancaron.

“Es clara”

Las Pelotas (2023)

La organización de poder juntarnos unos días seguidos a tocar no es fácil. Sabemos que tenemos cinco días todos juntos en el estudio que vamos y buscamos y buscamos. Este último tema fluyó muy rápidamente y tardamos tiempo en cerrarlo porque somos unos enfermos y hasta que no cierra completamente la idea no paramos, porque sentimos que puede más. Es un tema que tiene muy buena energía. Originalmente se llamaba “El mañanero”, fue un tema que lo hicimos una mañana y cuando lo puse en el auto, arranco y era perfecto para ese momento. Es parte de un material nuevo y estamos entusiasmados. Nos nutrimos de muchas cosas para componer y la realidad del mundo es la realidad del país y siempre te lleva para un lado que es bastante difícil digerir. Pero por otro lado, la gente está cansada de tanta oscuridad. A través de los años todos hablan de lo mismo, pero dicho de distinta manera. Hay temas que no salieron ahora, enfocamos en este, porque era una buena energía para largar para afuera. Lo más importante para nosotros es que siga habiendo música, para mantenernos vivos. La música es nuestra vida. Como si fueras un astrónomo mirando el universo, un viaje muy disfrutable.

BONUS TRACK: Inédito

“Saddam Hussein”

Las Pelotas – 2006

Es un tema que nunca editamos y que hicimos el día que colgaron a Sadam Husein. No sabés lo bueno que está. Tengo amigos que se enojaron porque nunca lo hicimos y lo metimos en un material, pero en ese momento fue la necesidad de hacer ese tema, descargando lo que uno veía que era el tipo que había sido aliado de los norteamericanos, para combatir el régimen de Irán, y a partir de un momento le dijeron: “No, él tiene bombas atómicas”, y lo silenciaron y lo colgaron. Lo podés culpar a Husein de todo lo que vos quieras, pero sabemos cómo se maneja la CIA y cómo se manejaron siempre los norteamericanos en el exterior. Pero bueno, imaginate ese tema en una radio, no lo pasaban ni de casualidad. Temas que no pasaron el filtro como éste tenemos un montón, ja.