“Querido Diario: Estoy casi segura de que estoy podrida por dentro. Me paso el día rezando pero no hay respuesta. sigo atrapada en una parte mía que odio, en una pesadilla de manos y dedos y voces inmundas. Para que mis sueños no sean tan oscuros, intento dormir de día…”. Así comienza “Pecados brutos”, el relato que la escritora Mariana Enriquez, en un ejercicio de spoken word, lee en el sexto track de Bar Scorpios, el flamante disco de Blair.
Puede entenderse a este álbum, producido por Nico Cotton y compuesto por la propia Blair junto a Dante Saulino, como un álbum conceptual centrado en la introspección y un imaginario religioso. La obra no se restringe al plano musical y tiene también un correlato audiovisual. Incluye también colaboraciones con Dillom (“Carne viva”) y Santiago Motorizado, en la balada “Hombre roto”, que completan un potente tridente de feats.
Sus múltiples vínculos con el rock, que incluyen el reciente libro Porque demasiado no es un suficiente. Mi historia con Suede (Editorial Montecerdos) y sus años como crítica musical (que incluyen una notable entrevista con Charly García para ROLLING STONE), suman también otro feat, en Marttein, el elogiado álbum debut de Marttein, de 2024. Un peuqeño relato al final de “Futurista”, en el que despliega con su voz el estilo inquietante que la caracteriza.


