“Esto no es un búnker, es una fiesta popular”, dijo Axel Kicillof en su discurso tras del triunfo electoral en la provincia de Buenos Aires de Fuerza Patria y para más de uno fue música para sus oídos. ¿Guiño babasónico? “Sí, un homenaje”, confesó en privado el gobernador bonaerense días atrás.
“Fiesta popular” es un tema del álbum A propósito, de 2011. Allí, Adrián Dárgelos canta eso de “no seas infeliz, dejate arrastrar por el Carnaval/ noche de máscaras, dejate influenciar por el caos/ chicas ricas no le tengan miedo, esto es sólo una fiesta popular/ chicos ricos no se asusten tanto, esto es sólo una fiesta popular”.
Por esos días todavía resonaba en el inconsciente colectivo la masiva fiesta callejera por el Bicentenario en el país y el mismo Dárgelos lo explicaba así: “De eso se trata ‘Fiesta popular’. Que no tengan tanto miedo de festejar. Mientras estábamos escribiendo, salió el anuncio de los feriados de Carnaval. Y un sector de la población se enojó porque iba a haber más feriados. Ni siquiera son empresarios, son la opinión pública que trabaja de opinar. También estábamos en el estudio el día que murió Néstor Kirchner y ahí veías cómo la gente quería tener una fiesta popular que la uniera y el miedo que les daba a los demás que el pueblo saliera a la calle. Como los festejos del Bicentenario. Hay algo que asusta que a mí me divierte que asuste”.
No faltará quien apunte contra Dárgelos y relacione este guiño de Kicillof hacia su obra con un viejo tema lado b del grupo bautizado “Lajotapé”. “Combativa, ser militante fue su vida/ beligerante llevó su agitación y a su belleza la federación”, canta en esta canción incluida en el álbum Carolo (2012), compuesto por temas que quedaron afuera de Jessico (2001). “La JP no te entiende, dicen que estás equivocada/ Temen que seas otra “bolche” y los infiltres con ideas raras/ Montonera, joven cristiana, guerrillera/ estás en las listas del Estado, terror, en el exilio está tu solución”.
“Cuando compuse ese tema lo menos de moda que había era hablar de Montoneros”, decía entonces Dárgelos. “Es un relato contra lo progre, contra la fantasía progre”. Siempre alejado de partidismos, este peculiar compositor y cantante ha demostrado una y otra vez ser todo un animal político. Basta recordar lo que decía allá por 2001, justo antes del estallido. “No tenemos un compromiso ideológico ni con nuestro público ni con nadie, pero uno no tiene por qué ser tan light, ni ajeno a lo que pasa. En la Argentina y en el rock en general hay como una estetización de la política. Siempre hablar de la realidad y poner de manifiesto algo es una idea de hacer política desde el lugar de poder que tiene una banda de rock. Pero lo que pasa es que nosotros no hacemos partidismo, porque creo que tendríamos que tener una responsabilidad civil más grande y hacernos cargo de las cosas que pasan, para cambiarlas. Babasónicos se hace cargo de que lo que hace, su obra, sea un escape de la realidad. Dentro de todo ese marco sí podemos tener una opinión, que ya es conocida: creemos en la acción. En lo personal, creo que el arte tiene que ser subversivo, la obra tiene que ser subversiva para el momento contemporáneo, porque de esa forma empuja la moral hacia un punto más lejano y hace que cambien los valores del permiso”.


