Fabiana Cantilo presentó su show autocelebratorio en clave ópera rock

La cantante recorrió su carrera musical en el Luna Park entre clásicos, versiones de sus referentes y algún que otro estreno

Por  LUCIANA MIRANDA SEQUEIRA

junio 22, 2024

FOTO: FLORENCIA DANIEL

Apocalipsis No tiene que ver con todo esto de escaparse del planeta y demás. Espero que se haya entendido todo”, dijo Fabiana Cantilo casi al final de la presentación de su ópera rock en el Luna Park, recital en el que recorrió diferentes momentos de su carrera.

En aproximadamente dos horas de concierto, Fabi ofreció un show performativo y musical en un Luna Park colmado de personas de todas las edades: familias, padres con hijas, tías y sobrinas, hijos con madres y grupos de amigos. En ese mood, el clima que se vivió desde la previa del recital fue de celebración en una Buenos Aires húmeda, fría y con un espíritu muy similar a la ciudad gótica de Tim Burton.

Pasadas las 21.15 el show comenzó con “El monstruo de la laguna”, su versión de “Algo flota en la laguna”, de Pescado Rabioso. La canción, que pertenece a Desatormentandonos, a nivel sonido estuvo más cerca del Kamikaze del Spinetta solista que del power trío.

Vestida de negro, acompañada de seis bailarines y con una banda que la sostuvo cuando su voz no alcanzaba los tonos de la juventud, Fabi desplegó su desparpajo y carisma en un show que tuvo como protagonista a sus canciones, que fueron elegidas sin buscar condescendencia con el público.

La noche siguió con “Miedo”, que en su versión original comparte con Ricardo Mollo, donde sumó profundidad e introspección. El recital transcurrió mientras Fabi sumaba movimiento, yendo de un extremo del escenario al otro, subiendo una torre, bajándola, subiendo unas escaleras y sentándose a cantar. Entre tema y tema se escuchó más de un “Fabi te amo” desde el campo y la platea.

FOTO: FLORENCIA DANIEL

El setlist de la noche habló mucho de salir a la luz, de nuevos comienzos, de sombras, de verdad. Esas palabras son materia prima para sus composiciones tanto en discos de los 80 como en los más recientes. Fabi recorrió Información Celeste (2002) con “Cuidado”, Sol en Cinco (1995) con “Coma” y Cuna de piedra (2019) con “Ángel de amor”, para llegar al primer hit de la noche: “Nada es para siempre”, también de Sol en Cinco. Durante esta canción un ángel con alas con forma de corazón la abrazó. Lo mismo hicieron sus bailarines que la cubrieron en una ronda protectora para cantar: Todo vuelve a mí una vez más.

Fabi siguió recorriendo su discografía. Los bailarines la levantaron como a una material girl ensamblada en el Río de la Plata para hacer “Mi Enfermedad” y el estadio se puso de pie para cantar con ella: “Esta vez el dolor va a terminar”.

FOTO: FLORENCIA DANIEL

Como si fuera su truco de magia principal, Fabi se adueña de canciones que no son de su autoría, que te hace olvidar que muchas son de sus referentes o pares como Charly García, Luis Alberto Spinetta, Andrés Calamaro o Fito Páez. Ella mueve su varita interna e impone un sello personal que siempre la hizo destacar entre las mujeres de la escena.

Sus cambios de vestuario marcaron las fases del show: en la introducción estuvo vestida con un corsé, pollera y bucaneras negras; en el desarrollo estuvo de blanco; y cerró con un catsuit claro con pintas plateadas, todo con un tinte alienígena, lo que la asemejaba a una “Marcianita” de Las Bay Biscuits.

Para interpretar “Desde el cielo” Fabi se subió a una torre hecha de un material blanco y esponjoso que emulaba nubes. Con una capa con luces y micrófono en la mano cantó mientras se desplazaba por todo el Luna Park como una reina saludando desde su carroza. El público no paró de aplaudirla, de redimirla, de festejar su humanidad.

FOTO: FLORENCIA DANIEL

Otro de los momentos más celebrados se dio con “Ya fue” con Fabi bailando como si nunca hubiese dejado Los Twist. A los minutos llegó “Un pasaje hasta ahí”, en donde el sonido dejó de acompañarla, pero dio pelea a fuerzas de risas y carisma, como viene haciendo desde los ochenta.

“Júpiter” marcó otra instancia del show. Pero la sensación fue la misma: el tiempo parece no pasar cuando Fabi mueve sus caderas de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Enseguida llegó “Mary Poppins y el deshollinador” con sus papelitos de colores. Una madre en sus cincuenta la cantó a los gritos mientras sus hijas hacían stories para Instagram y una de ellas decía “esta es la única que conozco”.

FOTO: FLORENCIA DANIEL

A las 23 Fabi habló por primera vez para presentar a Silvestre y La Naranja con quienes comparte el feat. ”La era del dragón”, su último lanzamiento. Auténtica, pidió disculpas por no haber hablado antes y presentó a toda su banda.

El cierre lo hizo con una versión no convencional de “Fue amor” mientras se proyectaban mandalas y los sonidos parecían provenir de una jungla. El público cantó a capella el estribillo y la banda volvió a sonar para cerrar con una Fabi que concluyó: “Todo vuelve como digo yo”.

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