Julio Moura, guitarrista de la legendaria banda platense Virus, había quedado imputado por la muerte de su ocasional pareja, Andrea Gloria Murillo Rojas, que murió con signos de ahorcamiento, según constaba en la carátula judicial, en la vivienda del músico en la localidad de Villa Elisa el 2 de enero de 2025. Según argumentó el músico, se trató de un accidente en el contexto de un “juego sexual”.
“Mi mamá siempre habló de Julio como una persona como retraída, pero muy cariñosa”, le contó Kevin Bucker Murillo Rojas, el hijo de Andrea, a ROLLING STONE ARGENTINA, a fines de enero. “Y siempre habló muy bien de él. Y yo veía que mi mamá se entretenía mucho con él. Le gustaba hablar con él, mucho. Y eso es algo que a nosotros nos gustaba ver. La nuestra es una familia muy artística y eso también se traduce a una familia de mucho amor, una familia muy empática. Y nosotros no estamos en ninguna postura de venganza, lo único que queremos es entender. Entender con detalles, porque en este proceso no puede quedar ni la más mínima duda. O sea, si al final de todo esto, aunque quede una sola duda, es una duda que no ayuda a sanar. Y creemos que mientras más se sepa y más se aclare todo, mejor podemos sanar”.
Casi seis meses después de aquella trágica noche, fuentes cercanas a la investigación le aseguraron a ROLLING STONE ARGENTINA que la causa no está elevada a juicio: “Realizamos pericias psicológicas y psiquiátricas, y de acuerdo a la investigación no hay un indicador para entender que Julio Moura haya tenido responsabilidad en esa muerte. No hay nada que indique que no haya sido una práctica pactada y consensuada por ambos”.
La misma fuente afirmó que un familiar de Andrea declaró que su madre había estado buscando cómo conseguir elementos que se condicen con la práctica que ambos, según demuestran algunas conversaciones que habían mantenido con el músico, habían consensuado en realizar.
Este domingo, Julio Moura se expresó por primera vez sobre el tema, a través de una publicación en su cuenta de Instagram: “Mi silencio hasta hoy fue por respeto a tu familia, a tus seres queridos y a la justicia para todo lo que necesiten de mí. Hoy te recuerdo y quiero expresar a todos la maravillosa mujer que fuiste, eres y serás. Tu amistad fue algo que me llenó de gratificación. Estarás en mi corazón por siempre, y honraré tu vida, vida que nada le importó a los que construyen la ‘opinión pública’. Ante la dicha de haberte conocido, Andrea…solo debo decir: ‘gracias a la vida’”.


