Durante su papado, la relación de Francisco con la música fue noticia en más de una ocasión. En 2022, por ejemplo, llamó la atención al visitar una pequeña tienda de discos ubicada en el centro histórico de Roma, Stereosound. La foto del Papa saliendo de la disquería recorrió el mundo.

Al que no le sorprendió el gesto fue al cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura y encargado de custodiar la colección musical del Sumo Pontífice, compuesta por casi 2000 CD y 19 discos de vinilo. Aunque predomina la música clásica, el repertorio papal incluye un antiguo álbum de grandes éxitos de Édith Piaf, grabaciones de tango argentino —con especial presencia de Astor Piazzolla— y una colección de 25 discos de música gospel interpretados por Elvis Presley.
La historia de esta biblioteca comenzó cuando el Papa Francisco, sabiendo de la pasión musical del cardenal Ravasi, le envió algunos CD. “Le respondí que me encantaría conocer sus gustos, y así empezó todo”, relató en diálogo con el diario italiano Corriere della Sera, citada por el medio con sede en Washington Catholic Standard. En ese entonces, la oficina de cultura vaticana tenía catalogados 1.728 CD y 19 discos de vinilo provenientes de Francisco. Muchos de ellos eran regalos que el Papa fue recibiendo a lo largo de los años.

El Papa se crio en Buenos Aires escuchando programas de ópera en la radio junto a su madre. En su colección aparecen, entre otros títulos, las grabaciones completas del Teatro Colón. Sabía mucho sobre música clásica. Disfrutaba especialmente de las obras de Mozart y de Beethoven, según contó él mismo en una entrevista publicada en 2013, meses después de su asunción, en la revista jesuita estadonunidense America.
“Entre los músicos me encanta Mozart, por supuesto. El «Et incarnatus est» de su Misa en do menor es inigualable; ¡te eleva hasta Dios! Me encanta Mozart interpretado por Clara Haskil. Mozart me llena. Pero no puedo pensar en su música, tengo que escucharla. Me gusta escuchar a Beethoven, pero de un modo prometeico, y el intérprete más prometeico para mí es Furtwängler. Y luego las Pasiones de Bach. La pieza de Bach que tanto me gusta es el “Erbarme Dich”, las lágrimas de Pedro en la “Pasión de San Mateo”. Sublime. Luego, a otro nivel, no tan íntimo, me encanta Wagner. Me gusta escucharlo, pero no todo el tiempo. La interpretación del «Anillo» de Wagner por Furtwängler en La Scala de Milán en 1950 es para mí la mejor. Pero también el «Parsifal» de Knappertsbusch en 1962”, detalló.
En una de las tantas visitas que recibió de músicos de todo el mundo (de Bono a Patti Smith, Andrea Bocelli, Plácido Domingo, Lionel Richie y Juanse, entre otros), el Papa se hizo de una copia del disco Random (2017), de Charly García, con una dedicatoria escrita de puño y letra por el legendario artista argentino, en el que lo llama “Peace maker”.
El encargado de entregarle el álbum en mano fue el Zorrito Von Quintiero. “¡Mision cumplida! Después de algunas horas bajo el sol de una Roma muy caliente, pude encontrarme con su Santidad. Le dejé discos de regalo de nuestro rock y el texto de puño y letra de Charly para él. Lo hice reir con algo que le dije y mando bendiciones para todos. Fue muy amable, cordial y cariñoso para conmigo, mi hijo, mi hermano y mi primo”, escribió en Instagram.
En otro posteo, el músico mostró algunos de los otros “regalos musicales” que le llevó al Papa, además de Random: Alma de diamante, de Spinetta Jade y Electro Shock, de Ratones Paranoicos.


