Arde Bogotá: intensidad en tránsito

La banda española cierra una etapa y se lanza a la exploración sonora con una gira por Latinoamérica, una colaboración con Bunbury y nuevas canciones que desafían su propio mapa.

abril 8, 2025

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A Arde Bogotá se le nota el hambre. No solo la que proyectan en sus shows enérgicos y cargados de intensidad emocional, sino la que los impulsa a seguir explorando territorios, sonoridades y colaboraciones inesperadas. Tras girar por Chile y Argentina, la banda cartagenera aterriza nuevamente en Bogotá —su “sucursal fuera de España”, como ellos mismos la llaman— con una maleta llena de experiencias, canciones y deseos cumplidos, como su reciente colaboración con Enrique Bunbury.

En esta nueva visita a Latinoamérica, presentan una versión concentrada y potente de su directo, mientras cierran el ciclo de Cowboys de la A3 con el lanzamiento de ‘Torre de Picasso’ y abren nuevas rutas creativas con ‘Flores de Venganza’. 

En conversación con Rolling Stone en Español, la banda habla de la emoción de tocar ante públicos nuevos, de su proceso compositivo cada vez más libre y experimental, y de esa necesidad urgente de dejar que las canciones —como el agua— encuentren su propio camino.

Vienen de tocar en  Chile, Argentina… ¿Qué tal estuvieron esos territorios? ¿Qué tal los fans por allá abajo?

Antonio García: Bien, tío. Diferente, muchas cosas. Desde la parte de la aventura personal que vivimos como chavales viajando por el mundo, hasta la parte más de festivales, conciertos, horarios distintos, retos con públicos que no nos conocen… Pero guay, la verdad, vamos contentos.

Qué bueno, me alegra mucho. Bogotá los recibió una vez más, listos para el show de esta semana.

Dani Sánchez: Sí, sí. Cuando aterrizamos y entramos en Chapinero fue como: “Wow”. Ya sentimos que es como en casa. Ayer Jota decía: “Esto es como nuestra sucursal fuera de España”.

¿Cómo viene el show? ¿Cuál es el resumen de Arde Bogotá para este tour en Latinoamérica?

Antonio: Es una dosis de Arde Bogotá en toda su intensidad, en el menor tiempo posible. Al final son conciertos en festivales, compartimos escenario con otros artistas y no podemos tocar cuarenta horas, así que vamos con la idea de mostrar lo máximo en poco tiempo.

Viene mucha gente que nunca nos ha visto. Incluso quienes conocen nuestras canciones probablemente nunca nos han visto en vivo, porque no hemos estado antes en su país. Entonces, es como enseñar todo muy rápido, muy fuerte.

Uno de los deseos que tenían como banda era trabajar con Enrique Bunbury. ¿Cómo fue eso?

Antonio: Sí, fue un sueño cumplido. Queríamos trabajar con él y, gracias a la gente de la compañía, logramos contactarlo. Dijo que sí, y regrabamos un tema convirtiéndolo en un dueto.

Él incluso tuvo el gesto de pedirme que cantara una canción suya. Fue todo muy bonito. Muy majo, la verdad, y nada difícil. No puso pegas. Lo único que nos dijo fue: “No la cagáis”. Trabajamos con Campi, que fue el productor que nos ayudó a reformar la canción. Fue una experiencia muy sabia, muy agradable.

‘Torre de Picasso’ parece ser la canción que cierra esta etapa. ¿Cómo describen ese fin?

Dani: ‘Torre de Picasso’ forma parte del disco, aunque no salió con él. En su momento no la incluimos porque necesitaba mucho esfuerzo y quizás eso nos habría hecho descuidar el resto del disco. Pero siempre sentimos que pertenecía al universo de Cowboys de la A3.

La gente nos preguntaba: “¿Qué viene después?”, y nosotros teníamos claro que esa canción merecía salir. Cuando encontramos un ratito entre conciertos, la terminamos con el cariño que necesitaba. No está en el disco, pero sí pertenece a esa etapa.

¿Y ‘Flores de Venganza’? Se siente diferente…

Jota: Flores de Venganza es un experimento. Queríamos trabajarla con alguien que nos mostrara una forma distinta de hacer una canción, y fueron Alizzz y Ferrán Gisbert. Sentíamos que era muy contrapuesta a Torre de Picasso: una canción corta, cañera, distinta.

También refleja el hambre que tenemos como artistas. Hemos hecho muchas canciones y estamos muy contentos, pero no sabemos aún hacia dónde va todo. Es parte del proceso, dejarse sorprender, ver por dónde fluye el agua.

‘Torre de Picasso’ y ‘Flores de Venganza’ no tienen nada que ver entre sí, fueron acontecimientos distintos: uno cierra etapa, el otro es pura exploración. Ahora mismo estamos en un proceso de juntarnos, hacer canciones, tantas como podamos, y luego ver qué lógica encuentran entre ellas.

Estamos experimentando más que con Cowboys de la A3. Más libres, recolectando experiencias y, sobre todo, metiendo bastante tralla.

MARTÍN TORO

Editor

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