Fotografías Por Jorge Duva

ANUEL AA: La Entrevista ROLLING STONE

El boricua quien tuvo que afrontar la realidad que viven muchos de los artistas urbanos, renace con cada nuevo álbum y representa la voz de miles al llegar a lo más alto de la cima

Por: DIEGO ORTIZ

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Es el sábado antes de Navidad, Anuel AA llega a Miami en un vuelo privado directo desde Puerto Rico, viene del funeral de Flow La Movie, quien días atrás murió en un trágico accidente aéreo.  Se ve conmovido por la muerte del productor: “Han sido meses difíciles, hemos perdido a grandes amigos”, dice al saludar. Luce totalmente de negro, lleva unas gafas oscuras y una decena de joyas que cuelgan de su cuello y contrastan con su amabilidad y sencillez. Está preparado para esta conversación, y aunque podría aplazarla, prefiere mover toda su maquinaria para estar a tiempo y está decidido a responder.

Para esta entrevista acordamos encontrarnos en un estudio de ensayo en Hialeah, Miami. Allí se encuentra preparando sus conciertos en Estados Unidos y América Latina. Un mes atrás lanzó sin mayores campañas de marketing Las leyendas nunca mueren, un álbum de trap que muestra la madurez de su sonido y en donde ha llevado su propia composición lírica y melódica a un estado más claro y prolijo.

La primera conexión de Emmanuel Gazmey Santiago, de 29 años, con el rap sería a los doce años, cuando su padre, quien solía trabajar en Sony BMG Puerto Rico, firmó a Tempo, uno de los primeros raperos boricuas en tener un contrato con una major en la isla. “Yo quería ser Tempo. Quería ser como él. Aunque ya cantaba, porque fui criado rodeado de música, fue en ese momento que sentí que me había enamorado de verdad de esto. Ahí fue que me enamoré del rap”. Algunos meses después se fue de la casa de sus padres, adentrándose en el ambiente del rap. “Terminé en las calles, mezclado, así fue cómo me convertí en quien soy”.

Así dio inicio a una carrera llena de obstáculos y tuvo que afrontar la realidad de muchos de los artistas urbanos, creciendo en circunstancias llenas de adversidad. Gracias a esas experiencias hoy renace con cada nuevo álbum y representa la voz de miles, al llegar a la cima del trap en español.

Cuando llegaste al entorno de las calles, todo giraba en torno al rap, el trap, incluso el reguetón…

Sí, hasta el reguetón era hecho como música calle también. Además, yo llegué en un punto en que el género ya estaba bien pegao’, no empezando, porque ya llevaba años. Estaba empezando a ser global, ya se cantaba “yo te lo dije, no me iba a enamorar” [‘Yo Te Lo Dije’, de J Balvin], por todo el mundo. Pero yo en ese momento ya estaba haciendo trap, y quizás en el ámbito comercial no gustaba porque eran tiempos muy románticos, pero la gente en la calle no quería escuchar canciones románticas ni comerciales.

Ahí me di cuenta de la relevancia de la calle, aunque todos querían sonar como Yankee, porque era el número uno. Me terminé enamorando de la calle, por eso la mezcla que creó Real hasta la muerte no fue algo planeado, eso salió un día así, no había ninguna compañía detrás. Era mi estilo de vida sobre lo que estaba cantando, un día salió de mi boca y la gente se enamoró. Todo viene de la calle, todo, todo, todo.

CHAQUETA: BOSSI.

¿Con qué referencias musicales creciste en ese momento? Porque he visto que hablas mucho de Tupac, pero supongo que también por otro lado está Daddy Yankee y todos estos boricuas.

Sí, para esos tiempos, cuando yo iba creciendo, siempre estaba la comparación entre Yankee y Don Omar; un tiempo dominaba uno y luego dominaba el otro. Yo siempre fui desde pequeño fanático de Daddy Yankee, y también me gustaba mucho cómo se vestía. Le heredé el estilo de bomber jackets. Y pues Tupac… En Real hasta la muerte tú me miras, miras a Tupac, y dices: “Son iguales, solo que uno es hispano y el otro no es latino”. Y por otro lado estaba Ñengo Flow. Ese álbum fue una mezcla de mi vida callejera, junto a la inspiración de ellos dos, Real hasta la muerte salió de ahí, ese es el origen del disco.

¿Qué tan agreste era esa calle de la que tú hablas? Es decir, en toda Latinoamérica conocemos cómo puede ser la calle y todo lo que pasa en estos ambientes hostiles, pero, ¿qué experiencias fuertes tuviste que vivir en ese momento, siendo tan joven?

Las experiencias que yo viví son cosas que se viven en la calle a diario alrededor de todo el mundo, sea México, sea Puerto Rico, sea Colombia. La calle es la calle, sea donde sea. Es un secreto a voces, que realmente yo vivía en la calle, ¿entiendes? Y la música me salvó la vida, por eso cuando hablo de este tema, yo lo hablo bien orgulloso a la vez. Me siento muy orgulloso, y a veces me pongo hasta sentimental, porque la música no es que solo es un trabajo, la música es lo que yo amo, me salvó la vida, mi esposa es la música.

Teniendo en cuenta que, posiblemente, todas estas experiencias hostiles, agresivas, te llevaron a una situación difícil como estar preso, ¿hay algo de lo que te arrepientas de esas experiencias que viviste?

Yo no me arrepiento en ningún momento. Yo soy muy creyente en Dios, en la palabra, en el plan de Dios y en el proceso; confío mucho en él, y no sería quién soy, ahora mismo no estuviese dónde estoy, ni física ni mentalmente, si no hubiera pasado por todo lo que pasé, y no tuviese la capacidad de enfrentar muchas de las situaciones. Yo no pudiera caminar en estos zapatos hoy si no hubiese pasado por eso, ¿sí me entiendes? Entonces, al contrario, me siento orgulloso, y a pesar de que hay muchas cosas de las que no me siento orgulloso, pasaron a ser una enseñanza, y ya esa negatividad, tú aprendes de eso y lo conviertes en algo positivo.

¿Qué experiencia personal sacas de haber estado en prisión?

Lo más duro fueron los 90 días que estuve en el hueco, porque me conocí a mí mismo mucho mejor. En esos 90 días entraban y salían presos de ahí, pero realmente yo no estuve más de 15 días acompañado. Aprendí mucho de esa experiencia, eres tú solo con tu conciencia.

Reflexionando…

Exactamente, en un tiempo así aislado te conoces mejor, reflexionas, piensas en la vida, hablas con Dios; por eso yo hice una relación bien fuerte con Dios y fue así, por estar tanto tiempo así solo. Preso fue que yo leí la Biblia. Si nunca hubiera estado preso, nunca hubiese leído la Biblia. Entonces, no me puedo arrepentir de nada, el plan es perfecto.

Y, de repente, ¿estar allí te inspiró a escribir más canciones?

Sí, pues claro, me dio más hambre al ver lo que lograba Ozuna, lo que lograba Bad Bunny, lo que lograba J Balvin, Nicky, Wisin, Yankee, toditos. Pero especialmente lo que lograba Ozuna y Bad Bunny. Todo lo que pasaba con ellos también me daba más fuerzas; por ejemplo, yo veía cómo ellos cantaban en sus conciertos segmentos míos, cantaban tres o cuatro canciones mías. Eso fue legendario. Así que no me puedo arrepentir de nada o sino toda mi historia sería diferente.

Yo no soy solo música, hay toda una historia detrás mío. Si te contara toda mi vida, tal vez pensarías que estoy mintiendo. He vivido muchas cosas fuertes. Y siento que eso es lo que me ha hecho, como te dije ahorita, ser quién soy, tener el poder de enfrentar las situaciones que enfrento, poder cargar con esta responsabilidad de ser uno de los líderes del género urbano, y hasta he competido con los americanos, nosotros competimos con ellos. No es fácil esta responsabilidad, la manejo así, bien, gracias a Dios y gracias a todo lo que he vivido.

Y tú que las has vivido, ¿qué tan reales son todas estas liricas de las que se hablan, y no solo tú, sino en general en todo el gangsta rap?

Yo no sé de otros artistas, cuando hablo de mí, hablo de las cosas que yo he vivido.

¿Y no hay ficción?

No, yo hablo de cosas que se viven en la calle, sobre cosas que he vivido, pero también hablo sobre cosas que han vivido personas que conozco, personas que conocí en la prisión, personas que he conocido en la calle en el trayecto de mi vida entera. Lo que se vive, el día a día en la calle.

Al final yo solo soy un mensajero de la calle para el mundo, a través de la música, es como cuando tú ves a un actor como Denzel Washington en una película, tú lo ves matar gente y todo, pero no es que el hombre sea un asesino en la vida real.

Es un narrador de historias.

Exactamente, nosotros somos poetas, somos narradores de historias, de vidas, de cuentos, de experiencias, de situaciones. Por eso mismo yo canto y represento la calle, y canto pa’ la calle. Por eso mismo Bad Bunny es otra línea más diferente, más comercial, a él le trabaja perfecto, y a mí esto me trabaja perfecto, la calle. Y todo el mundo, yo digo, ahora mismo, si Anuel no existiera, ¿quién iba a representar la calle?


“Nosotros somos poetas, somos narradores de historias, de vidas, de cuentos, de experiencias, de situaciones. Por eso mismo yo canto y represento la calle, y canto pa’ la calle”.


¿Y crees que también de eso depende la conexión de la gente contigo?

Si, quizás eso es lo que hace que yo conecte con el público, que yo he vivido todo esto. Y es que son cosas que no se ven de afuera. Mi fanaticada sabe realmente cómo soy. En muchas partes me pagan mucho por cantar, pero quizás si estoy en tu país, voy a cantar gratis en un barrio, en el peor barrio, posiblemente en el más caliente y el más pobre. ¿Por qué? Porque yo me identifico, yo salí de ahí, me gusta estar rodeado de personas que vienen de la pobreza.

En algunas partes varios artistas hacen murales sobre mí, eso es realmente cabrón. Yo prefiero estar en el barrio más pobre y caliente del mundo, yo me siento más en mi casa ahí que en un cuarto lleno de millonarios.

¿Qué diferencia o qué balance puedes sacar entre el Anuel en Real hasta la muerte y el Anuel de Las leyendas nunca mueren?

En Las leyendas nunca mueren es el mismo Anuel de Real hasta la muerte, pero más inteligente, más maduro y con un poquito más de dinero [Risas].

¿Y para qué te sirve el dinero?

Pa’ ayudar a mí familia y a muchas personas, a muchos seres queridos que tengo, y hasta a gente que no conozco a veces. Estoy entrando en esa etapa de mi vida, a veces conozco personas que tienen más que yo y son mucho más humildes, me dan clases de humildad. Estoy entrando en esa etapa, y el dinero, lo material, aunque es parte de la cultura, yo vengo de la calle. Me gusta, claro, pero no es algo que me llene.

¿Cómo manejas la presión, tanto comercial como artística, de tener que ser el primero? Eso es algo que entre ustedes se está batallando todo el tiempo.

Sí, siempre competimos por quién va a ser el Número Uno, yo no estoy aquí pa’ ser número dos. Estamos todos trabajando pa’ ser los primeros. Muchas personas lo ven como presión, yo lo veo como una responsabilidad bien grande y una bendición seria, no siento presión. Yo vivo de esto, mi familia vive de esto, todos mis seres queridos viven de esto. Muchas personas me necesitan, pues ya son una responsabilidad bien grande para mantenerme en el Número Uno.

Aparte de que soy bien competitivo, yo siempre quiero ser el Número Uno ¿sí me entiendes? Y tengo la capacidad, la inteligencia y la sabiduría de entender que voy a estar un par de meses en el Número Uno, a veces voy a estar un año, dos, a veces no voy a estar ahí y le toca el momento a otro. Es mantenerte acá arriba siempre, compito con el que se esté manteniendo conmigo allá arriba por el Número Uno.

No siento presión, siento una responsabilidad que a mí me da más hambre, me da mucha hambre, créeme. Yo sé qué es estar en el Número Uno y sé qué es estar en el número dos, y sé qué es no tener nada. Entonces, me da hambre, me da mucha hambre, siento que tengo más hambre ahora que cuando comencé.

CAMISA Y PANTALÓN: I NEVER HEARD OF YOU BEFORE; LENTES: RETRO SUPER FUTURE

Y cuando un colega de repente sale con un éxito, ¿eso te llena de motivación para superarlo?

Si un colega saca un palo y me gusta, yo lo escucho posiblemente todos los días, hasta en el carro de camino al estudio. Yo vivo de la música, así que yo no me molesto jamás, porque cómo voy a odiar a una persona que tiene el mismo sueño que yo, ¿sí me entiendes? Pues no, jamás. Yo, al contrario, escucho a todo el mundo en el género, y hay música que me gusta, y hay música que no. También hay música que reconozco que es bien buena, pero no es mi estilo, no es lo que yo escucho, pero sé qué escucho y sé reconocer un palo fuera del trapeo de la música.

En Latinoamérica continuamos discutiendo sobre la objetivación de la figura femenina y cómo sigue muy presente en las liricas del reguetón…

Ok, muchas personas piensan eso, pero muchas de esas personas quieren dar explicaciones u opiniones sobre algo que no entienden, y siempre van a dar una explicación errónea, ¿sí me entiendes? Muchas personas decían que yo denigraba a la mujer; en mi caso hay muchos temas para hombres y otros para mujeres, y hay temas que son pa’ todo el mundo. Hay personas que no entienden eso, y tal vez no tan solo de mí, sino de otros artistas, piensan que estamos denigrando a la mujer, cuando no lo estamos haciendo.

Si te das cuenta cuando vamos pa’ un concierto el 90 % son mujeres y les gusta la canción. Al contrario, pa’ que tú sepas, la mujer es la gasolina pa’l artista famoso, pa’l cantante, pa’ que tú lo sepas, la inspiración pa’ tanta música histórica, tantas canciones legendarias, es la mujer. Las canciones más grandes del mundo fueron inspiradas por una mujer.

Hace dos o tres años, el sonido del género era muy trap, pero ahora, de repente, muchos de los artistas se fueron completamente hacia el pop…

Y está todo el mundo en el pop y yo regresé solito pa’l trap. Siempre me he mantenido ahí, tuve que evolucionar después de cierto tiempo, tuve que cambiar de flow pa’ poder seguir creciendo. Ahora, gracias a Dios, estoy en un nivel que puedo mantener ese balance, de darle de comer a todo el mundo. Cuando yo me fui preso salieron muchos artistas originales, salieron un millón de cantantes nuevos, salió un fenómeno como Bad Bunny.

Salieron, literalmente, 500 Anuel, y las pistas eran todas iguales a las mías, hasta las barras, la forma en la que hacían todo, todo se parecía, las palabras, el palabreo, la cultura, todo, y se saturó un montón. Por eso también Bad Bunny fue un fenómeno, porque era diferente, era trap, pero no se parecía a mí, ni la voz, ni el estilo, y por eso fue así. Por eso Ozuna pegó mucho trap pa’ ese tiempo también. Porque era trap, pero no se parecía a mí en nada, no tenía mi estilo, ¿sí me entiendes?

Ahora, ha pasado tanto tiempo que el trap ha estado evolucionando. Hoy en día, tú oyes el álbum mío de Las leyendas nunca mueren, y hay ritmos de trap que un latino nunca ha cantado. Yo siempre buscando evolucionar y hacerlo crecer; como líder del género tengo que empujarme a que mi creatividad siga creciendo, pa’ no seguir haciendo lo mismo y quedarnos estancados en donde estamos.

Hablando de eso, ¿hacia dónde crees que va el sonido de la música urbana?

El sonido de la música urbana está creciendo y creciendo, y ya la comparan con los americanos. Decirte que va a ser la música Número Uno en el mundo, ahora mismo, lo puede lograr, porque es que los números están iguales a los de los americanos. Esto está interesante, porque el idioma más hablado en el mundo es inglés, pero es que yo estoy adentro del negocio, estoy viendo los números de los americanos y los de nosotros.

Estoy viendo los números de Drake, estoy viendo los de Bad Bunny, los de Travis Scott, estoy viendo los míos, los de Post Malone, estoy viendo los de Karol G,  los de Balvin, estoy viendo los de los otros, de The Weeknd. ¿Sí me entiendes? Estamos ahí, y estamos bien cerca de ser la música más escuchada en el mundo, porque los números están bien cercanos a la música anglo, y el anglo tiene el idioma más hablado, entonces, ¿por qué los números están tan cerca, si nosotros no somos el primer idioma? O sea, y si hemos llegado hasta aquí, a este nivel de comparación, siento que un día lo podemos lograr. Es más, va a llegar un momento, tal vez sea en 100 años, tal vez sea mañana, va a llegar un momento, aunque sea un día no más, pero la música hispana va a ser la música más escuchada en el mundo, aunque sea nada más una semanita que se acumule así, que los números todos suban. Pero yo creo que sí, lo vamos a lograr; ha crecido demasiado y las nuevas generaciones prometen.

Hablando de la nueva generación de artistas urbanos como tú, como Bad Bunny, como Ozuna, ¿qué tienen esos tres nombres, que los hacen tan diferentes del resto?

Esa es una buena pregunta, pero esa pregunta es mejor que te la conteste el público y los fanáticos, porque son ellos los que la consumen. ¿Qué puede hacer que un fan se conecte con nosotros? La creatividad, la originalidad, el ser una lucecita que brilla en un cuarto oscuro, ¿sí me entiendes? Tú ves a un Anuel, ponme alguien al lado mío que se parezca a mí. Tú ves a Ozuna, pon alguien al lado que se parezca a Ozuna. Ponme alguien al lado de Karol G, que se parezca a Karol G. Ponme alguien al lado de Bad Bunny, que se parezca a Bad Bunny, nadie. Ponme alguien al lado de Daddy Yankee, que se parezca a Daddy Yankee. O alguien al lado de Don Omar, que se parezca a él, no existe. Eso por el lado musical, pero además de, obviamente, las bendiciones de Dios, que eso no tienen explicaciones. Todo es un milagro [Risas].


“Yo no soy solo música, hay toda una historia detrás mío. Si te contara toda mi vida, tal vez pensarías que estoy mintiendo. He vivido muchas cosas fuertes”.


Podríamos concluir que es la originalidad.

Creatividad, yo siento que creatividad. El público siempre va a tener su gusto, aun cuando vengan cosas nuevas, que van a marcar un antes y un después. Y pues es la creatividad, brother, en todo sentido, mezclar diferentes culturas, eso hace y ha hecho que la música siga creciendo, porque el reguetón no era ni reguetón, y ha seguido creciendo. Ahora mismo le dicen al trap, trap, trap es hip hop y ya, en español.

Sé que te conectaste mucho con la fe y con Dios, comodecías, cuando  entraste a la cárcel. ¿Se mantuvo después de todo este tiempo? ¿Sigues teniendo esa fe importante en tu vida?

Sí, ahora mismo la tengo más que nunca, cuando salí también estaba bien agarrao’ de Dios. En mi vida, seriamente, yo tengo muchas altas y muchas bajas, y siempre que estoy en un momento bajo, es cuando me alejo de Dios; y siempre que me mantengo en oración siento estar lleno de una paz que no la puedo comparar con nada, y todo me sale bien. Me puedo caer de un piso 30 y caigo parao’ [Risas].

Y tú estudias mi carrera y ha sido así, yo he tenido muchos subes y bajas, bajones feos, que tú dices, “¿Pero cómo este muchacho va a regresar de tres años preso?”. Yo he tenido controversias feas, que tú dices, “¿Cómo va a manejar eso?”, y de una forma u otra, caigo parao’. Obviamente es lo que te digo, el plan de Dios es perfecto, Dios me ha preparado pa’ esto.

¿Cómo describes el concepto de Las leyendas nunca mueren?

Las leyendas nunca mueren lo puedo describir como un concepto motivacional, en una de esas altas y bajas que tanto te hablo, mi vida es como una montaña rusa, siempre ha sido así, en una de esas bajas, encontré fuerza en estas leyendas como Tyson, como McGregor, como Kobe, como Jordan, son leyendas que no todo el tiempo estuvieron arriba, lograron cosas bien grandes, y entre más grande uno ve, más grandes son los riesgos de caerte, más grande, más duro duele la caída.

Es un concepto motivacional que se me ocurrió en uno de los peores momentos de mi vida, encontré refugio en estas leyendas. Como McGregor ahora mismo es el atleta mejor pagado en el mundo, pero sus últimas dos peleas las perdió, ¿sí me entiendes? Encontré inspiración, encontré motivación en un personaje como él, en una leyenda como él. Tyson perdió con Frazier cuando estaba en el mejor momento y ahí todo el mundo dudó de que fuera el mejor. ¿Y qué hizo? Regresó y le ganó. Esas historias son las que a mí me motivan.

Entre más grandes, mayores son los desafíos.

Sí, y recuerda, si tú no fracasas, no estás haciendo nada, tú tienes que fracasar pa’ lograrlo. No puedes tenerle miedo al fracaso. También, por ejemplo, un atleta como como Mayweather es una leyenda porque nunca ha perdido. Yo no me puedo identificar con ese tipo de historias porque sé lo que es caer y levantarse. Este concepto motivacional salió bien natural en uno de los peores momentos de mi vida.

¿Cómo es tu proceso para escribir una canción?

Depende, pa’ escribir una canción yo tengo diferentes procesos; a veces puedo estar en el avión y me da por escribir, me pongo los audífonos y empiezo a escribir, así es cuando mejor siento que trabajo en mi música con calma. Después voy pa’l estudio y también dejo que mi mente fluya; llego con ideas que grabé en el teléfono, a veces también hay mucha improvisación.

¿Qué tanto te gusta intervenir en tu sonido y en la producción?

Yo me meto mucho en el ritmo y la producción. También trabajo con productores bien grandes, pero las ideas vienen de un sonido bien específico que empecé a sentir, le di esa idea. Yo estoy ahí siempre involucrándome en todo. En este álbum, por primera vez, empecé a escribir cada video yo; estoy 100 % involucrado en mi carrera, no solo cantando.

¿Cuál es el siguiente paso en tu carrera?

Estoy en una etapa de la vida en que paré de pensar así, así pensaba antes y andaba perdio’. Ahora siento que puedo llegar bien lejos y puedo lograr un montón de cosas, hasta donde la vida me lleve. Estoy trabajando mucho, con mucho enfoque, mucho trabajo, mucha dedicación, y sé que así puedo, soy capaz de lograr lo que sea, y vamos a ver qué es lo que Dios y la vida tienen esperándome al final del camino.

Pero, por ejemplo, ¿es un objetivo para ti conquistar más territorios en el mundo o conquistar 100 % los Estados Unidos?

Claro que sí, siempre, siempre está la meta de seguir creciendo sea en Estados Unidos, sea en Latinoamérica, seguir expandiendo, entrar a países que ni hablan español.

¿Y qué crees que tiene el español que le está gustando a tanta gente en todo el mundo?

Nosotros somos los más duros [Risas]. Yo no sé, no tengo idea, créeme, estoy súper orgulloso de ser latino, y si me dan una oportunidad de vivir cien vidas, vivo cien vidas como un latino y no como un americano.


Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Fashion Director: Angélica Diazgranados; Stylist: Maria Von Sothen; Grooming: Cesar Ferrette; Producción: Ana Carolina González y Daniela Paratore del Castillo; Digital Tech: Santiago Nieto; Photography Assistants: German Aristizabal, René Hernández; Retoucher: Yuna Bone ; Locación: Museum of Graffiti y Wynwood25.