Hace más de veinte años que Juliana Gattas es una de las caras más reconocibles del pop argentino. Pero 2026 la encontró en un lugar nuevo. Con Miranda! en pausa de las giras, se encerró en el estudio con Alex Anwandter a terminar el sucesor de Maquillada en la cama (2024), ese disco con el que debutó como solista y que nació casi como “una joda que quedó”, una idea de Anwandter de “componerle un disco de diva” y terminó revelándole un público propio. En julio estrenó “Soy así”, el primer adelanto de esta nueva etapa, una canción que mira al tecnopop de principios de los noventa y que, título incluido, funciona como declaración de principios.
Por estos días se hizo público el nuevo proyecto que une a Miranda! con Lali Espósito, BOM, que tendrá disco y conciertos antes de fin de año. De allí que su nuevo álbum solista quedará para el año que viene. Antes de su presentación en el Primavera Sound, Juliana habla de la libertad de ser absurda.
¿Cómo te encuentra el Primavera Sound?
Me agarra con muchas ganas de tocar, que fui acumulando porque este es un año en el que el proyecto que tengo con Ale, Miranda!, descansa un poco de las giras. Tenemos solo una gira por España en noviembre. Nos dedicamos a encerrarnos en el estudio, a componer y a grabar. Y lo mismo con el proyecto Juliana Gatas, terminé de grabar en marzo acá con Alex [Anwandter] el disco. Ya salió un adelanto que se llama “Soy así” y seguramente lo escucharán en el Primavera, capaz adelanto algún otro tema del disco. En esencia me pasa eso, cuando me invita algún artista a tocar me doy cuenta de que estoy muy acostumbrada a estar todo el año en el escenario, y este año, si bien lo estamos disfrutando, estamos descansando los cuerpos de los aeropuertos y demás. Tengo muchas ganas de subirme al escenario. En el festival va a ser ese estallido de ganas y no solo ahí mismo, sino las ganas que tengo de planear vestuario, escenografía, lo que es la vida normal del músico, ensayar un show, prepararlo y tocarlo.
¿Cómo planificás este show?
Los shows de festivales son una concentración de las propuestas de los artistas. En general, el mío va a intentar ser un poquito una transición entre Maquillada en la cama y el disco que voy a sacar… [gesto de tomar conciencia] el año que viene. Lo pensaba sacar este año, pero se fueron atrasando cosas, salió el corte y ahora ya se viene el Primavera y demás, así que lo dejo para sacarlo a mis tiempos el año que viene. Viste que a fin de año hay muchas cosas y este proyecto mío solista siempre tuvo la premisa de hacerlo a mi modo, como yo quiera, como se me dé la gana. Esas son las palabras que le digo a Sony Music y fueron tan generosos y amorosos que me dijeron “Sí, lo podemos esperar, lo podemos sacar”. Entonces lo voy a sacar en 2027.
¿Qué nos podés adelantar de ese disco?
Conversamos mucho con Alex de que era difícil continuar con esta especie de chiste que se generó con Maquillada en la cama y la ironía y el juego de palabras como el de “Borracha en un baño ajeno”. Nos bajamos un poco de ese humor y fuimos a un lugar de la música que yo más ganas tengo de hacer. El disco es un poco oscuro y muy ecléctico, pero de baile y a la vez se siente que es coherente, así de raro como es lo que yo siento que esperaría de mí en este momento, después del disco que saqué, de los shows que hice y de conocer al público que tiene mi música, que conocí recién ahora.
¿Te imaginabas como solista?
No, para nada. Antes de Miranda! yo cantaba en obras de teatro y en restaurantes, tenía un número musical medio teatral donde cantaba jazz, así que un poco ya había sido solista. Pero realmente me gusta mucho estar en una banda o en un dueto. Creo que tiene que ver con que soy vaga, en esencia, como persona: disfruto cuando termino de hacer algo y ya no tengo más nada que hacer. Compartir las responsabilidades en el escenario, lo vocal, que la atención de la gente vaya y venga… A mí me es muy cómodo, lo disfruto mucho, no acabaría nunca con eso. Pero la idea del disco solista fue realmente de Alex Anwandter, que me dijo: “Me encantaría componerte un disco de diva”. Yo pensé en el disco que hicieron Pet Shop Boys con Liza Minnelli, ese tipo de proyectos, y dije: “Sí, qué bueno, me encanta, hagámoslo”. Era una jodita y quedó, porque lo que hice medio experimentando encontró gente con muchas ganas de escuchar ese tipo específico de música de baile, con una absurda cantando propuestas un poco más delirantes, no lineales y fuera de agenda.
¿Sentís que como solista tenés más libertad creativa?
Al decidir sola las cosas uno supone que hay más libertad, porque es más caprichoso, hago lo que quiero porque me lo pongo yo, porque lo bailo yo. Pero en Miranda! siento mucha libertad, porque con Ale se fueron decantando dos departamentos creativos: uno es el visual y otro, el musical. Si bien a veces compongo letras con él y él opina de videos y de puestas en escena, cada uno se dedica bastante a lo suyo, y nos sentimos un poco solistas en términos de logística del show. En el escenario es otra cosa, pero es muy práctico que se definan los roles. Nadie se mete y hay confianza, porque ya lo hicimos mil veces y siempre funciona. Ale es un loquito del laboratorio musical y yo estoy con telas, moños, ropa, brillos, maquilladores, referencias… Así que no sentí un “ahora voy a hacer lo que quiero, realmente”. Sí siento eso que te decía antes: volar un poco más, ser bastante más absurda, no necesitar explicar nada. Bancármela yo misma: hacer una locura y no explicarla, sin tanta… Lo que mandan… gacetilla.
¿Cómo vivieron este año de descanso con Miranda!?
Te diría que nos vimos más que nunca, porque hicimos mucho trabajo de estudio: mucha composición, muchas grabaciones, alguna que otra colaboración. Más allá de algunos viajes puntuales a España, nos vimos mucho en el estudio. Hacía muchos años que no teníamos la rutina de ir al estudio a generar un proyecto nuevo, un disco nuevo, una canción, escuchar, ver para dónde puede ir. Últimamente casi siempre era terminar una letra en un tren, volver y, entre un show en Perú y uno en México, ir un día al estudio. Ahora es con otra cara, con otras ganas. Está muy reseteada la energía y salen cosas muy interesantes.
¿Con menos invitados que los últimos?
No sé. Por ahora es el esqueleto. En teoría no, volvemos a nosotros dos. Pero bueno, también puede pasar que se nos ocurra, o que las canciones lo pidan. Pero no, de invitados creo que ya con los dos Hotel Miranda! estamos.


