Miles de simpatizantes se manifiestan por el arresto de Cristina Fernández de Kirchner

“Pueden encerrarme a mí, pero no van a poder encerrar a todo el pueblo argentino. Los que están asustados no somos nosotros, son ellos” dijo la expresidenta de Argentina desde una grabación, mientras cumple su condena

junio 20, 2025

AP Foto/ Gustavo Garello

Afirmando que ni una condena por corrupción ni la inhabilitación permanente para ejercer cargos públicos pondrán fin a su carrera política, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner comenzó a cumplir una pena de seis años bajo arresto domiciliario, mientras decenas de miles de simpatizantes se congregaron en las calles para mostrar su apoyo.

El peronismo hizo presencia en la Plaza de Mayo. De acuerdo con una nota difundida por El País, la convocatoria comenzó desde la mañana del miércoles 18 de junio, con una cita formal a las 14:00 horas (hora local). Sin embargo, desde temprano, sindicatos y partidos de izquierda se movilizaron desde distintos puntos de la ciudad en respaldo al movimiento kirchnerista. A través de un mensaje grabado, la exmandataria afirmó: “Vamos a volver”.

Esta detención marca un giro deshonroso para una de las líderes políticas más influyentes y polarizantes de la izquierda latinoamericana. Cristina Fernández de Kirchner fue primera dama (2005–2007), presidenta durante dos mandatos (2007–2015) y vicepresidenta (2019–2023), manteniéndose como una figura central en la política argentina por más de dos décadas.

Actualmente, Cristina representa una de las principales voces de oposición frente al gobierno del presidente libertario Javier Milei. Como muestra de respaldo, miles de seguidores del movimiento peronista se manifestaron con bengalas, pancartas y carteles gigantes con su imagen, algunos con frases como “Siempre con Cristina”, reflejando el apoyo popular que aún conserva.

Aproximadamente un 20 % del electorado aún respalda su figura, según encuestas recientes, a pesar de la fuerte oposición que enfrenta por sus políticas intervencionistas. Algunos analistas sostienen que su detención podría reforzar su imagen pública, al posicionarla como una “mártir política”, y que podría seguir ejerciendo influencia desde su departamento en Buenos Aires, donde el juez ordenó que cumpla su condena por razones de edad.

AP Foto/ Rodrigo Abd

“¿Puedo salir al balcón o no?”, bromeó Fernández el miércoles a través de la red social X, en alusión a su capacidad para movilizar multitudes desde su domicilio, lo que podría interpretarse como una posible infracción a las restricciones judiciales de no incitar disturbios.

En 2022, fue hallada culpable de defraudar al Estado mediante la adjudicación irregular de contratos de obra pública a un empresario cercano. Ella ha negado categóricamente los cargos, asegurando que se trata de una persecución política impulsada por sus adversarios a través del sistema judicial. Antes del fallo de este mes, tenía previsto postularse para una banca en la legislatura de la provincia de Buenos Aires.

Desde su departamento, ubicado en el segundo piso de un edificio del barrio Constitución, pronunció: “Los verdaderos poderes económicos saben que este modelo no tiene futuro; saben que se está derrumbando, y por eso estoy presa”.

Uno de sus primeros mensajes desde el arresto domiciliario fue contundente: “Pueden encerrarme a mí, pero no van a poder encerrar a todo el pueblo argentino. Los que están asustados nosotros no somos, son ellos”.

El mensaje que quedó tras la masiva movilización del miércoles refuerza la idea de que el peronismo no ha desaparecido —al menos, no del todo— y pone en evidencia el alto grado de polarización que atraviesa actualmente el país, con una fuerte tensión entre los sectores de izquierda y derecha.

ALONSO MORALES

Redactor

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