Los años 90 estuvieron llenos de grandes voces femeninas que enriquecieron enormemente el panorama de una década inolvidable para el rock & roll; desde Shirley Manson (Garbage) y Alanis Morissette, hasta Shakira y Natalie Merchant (10,000 Maniacs), pasando por PJ Harvey y Björk o Sarah McLachlan, sus voces dieron fuerza, profundidad y emotividad a la música de esa generación.
En ese panorama se destacó siempre la figura de Dolores O’Riordan, de The Cranberries; la cantante irlandesa se caracterizó por su timbre inconfundible, una mezcla de furia y dulzura que se convirtió en reflejo y referente para gran parte del rock alternativo noventero. Ella fallecería el 15 de enero de 2018, a los 46 años, dejando recuerdos indelebles con su figura delgada y una voz poderosa que estaba llena de misterio.
Junto a su banda, durante el segundo semestre de 1994, lanzó su segundo álbum No Need To Argue, que proyectó a la banda a un reconocimiento global en la era más rockera de MTV. The Cranberries ya venían de un exitoso debut con Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We? (1993), que tenía clásicos como ‘Dreams’ y ‘Linger’, pero No Need To Argue estaba cargado de una sensibilidad aún más potente, de una emotividad más profunda, y de unas cuantas canciones que marcarían a millones de personas en todo el mundo.
‘Zombie’
Tres décadas después de que ese álbum saliera al mercado, The Cranberries figura en el exclusivo club de bandas de rock con canciones que han alcanzado más de mil millones de reproducciones en Spotify con ‘Linger’ y ‘Zombie’, algo que no deja de sorprenden si recordamos que ‘Zombie’ es una canción oscura y pesada que reflexiona en torno a un atentado terrorista en el que fallecieron dos niños y decenas de personas resultaron heridas en Warrington, Inglaterra, durante una escalada del IRA.
En estos días un nuevo demo de este clásico ha empezado a circular en una edición de lujo que conmemora los 30 años de No Need To Argue. Es que ‘Zombie’ es una de esas escasas canciones que alcanzan el carácter de icono cultural para mostrarle a las generaciones venideras cuál era el espíritu de una época, y todas las formas de recordarla siempre serán bienvenidas.
‘Ode to My Family’
Pero ese himno inolvidable no es la única maravilla que trae este disco; los primeros compases de ‘Ode to My Family’ vienen siempre cargados de recuerdos emotivos, arpegios memorables y el canto hipnótico de O’Riordan, en una combinación que convirtió este sencillo en otro gran éxito alrededor del mundo.
‘Dreaming my Dreams’ no alcanzó tanta popularidad, pero también refleja ese sonido folk, lleno de calidez, que The Cranberries siempre supo combinar con el rock & roll más elocuente en canciones como ‘Ridiculous Thoughts’.
‘Ridiculous Thoughts’
La edición conmemorativa de No Need to Argue presenta también una remasterización nueva, remezclas, grabaciones de la banda en su show de Woodstock ’94, y la actuación completa de The Cranberries en el MTV Unplugged, por primera vez disponible en vinilo.
El segundo álbum de The Cranberries se transformó en un hito mundial para el rock alternativo. Con su voz inconfundible, Dolores O’Riordan era el corazón de un disco cargado de emocionalidad cruda, reflexión social y melodías inolvidables que lo llevaron a ser escogido por múltiples publicaciones como uno de los discos más importantes de los 90.
Hoy cualquier circunstancia representa una buena oportunidad para repasar esta historia, recordando el legado de Dolores, su autenticidad y magnetismo, mientras celebramos toda la inspiración que dejó a su paso.



