Venganza explosiva

Una asesina a sueldo va en busca de venganza, en una película cruda, violenta y entretenida, cortesía del director de Casino Royale

Martin Campbell 

/ Maggie Q, Samuel L. Jackson, Michael Keaton, Robert Patrick

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

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Cortesía Cine Colombia

Margaret Denise Quigley, mejor conocida como Maggie Q, es una actriz nacida en Honolulú y de ascendencia polaca, irlandés y vietnamita. A los diecisiete años se inició como modelo en Japón y Taiwán, para luego radicarse en Hong Kong y convertirse en la protegida de Jackie Chan, quien redireccionó su carrera para convertirse en una estrella del cine de artes marciales.

A finales de los años noventa, Maggie Q obtuvo reconocimiento por su participación en cintas como Gen-Y Cops (secuela de Gen-X Cops) y Arma desnuda. Chan la lleva a Hollywood y allí hace parte del éxito de taquilla Rush Hour 2, lo que la llevó a participar en Misión imposible III junto a Tom Cruise y en Duro de matar 4.0 junto a Bruce Willis.

Luego de trabajar en El engaño, junto a Ewan McGregor y Hugh Jackman, Maggie pasa ser la protagonista de Nikita, serie basada en la película de Luc Besson. De ahí en adelante su trabajo se ha alternado entre el cine (la trilogía de Divergente) y la televisión (Stalker, Designated Survivor).

Martin Campbell, el director neozelandés quien estuvo en la cima de su carrera con Casino Royale (una de las mejores, sino la mejor película de la saga de James Bond) y quien cayó en desgracia con la desafortunada adaptación cinematográfica del superhéroe Green Lantern, dirigió en el 2017 a Jackie Chan en The Foreigner, un estupendo thriller y una de las pocas cintas dramáticas protagonizadas por el astro de las artes marciales. Ahora Campbell quiso hacer lo mismo con Maggie Q.

El resultado es una de las mejores, si no la mejor película de acción en la carrera de esta actriz de 43 años de edad, heredera de Michelle Yeoh y Cynthia Rothrock. Venganza explosiva (su título original es The Protégé), es una película con ese espíritu crudo, salvaje y sin concesiones del mejor cine clase B, que incluye en el elenco masculino a dos grandes actores: Michael Keaton y Samuel L. Jackson.

En esa cinta llena de giros y sorpresas, escrita por Richard Wenk, un veterano del cine de acción (Equalizer, Jack Reacher, Expendables), Maggie interpreta a Anna Dutton, una mujer de ascendencia rusa y vietnamita, quien fuera rescatada de un infierno cuando niña, por Moody Dutton (Jackson), un asesino a sueldo que la convirtió en su protegida, en una dinámica muy similar a la que tuvo Jackson con Brie Larson en Capitana Marvel.

Anna tiene una doble vida. Su profesión como asesina profesional se oculta bajo la identidad de la sofisticada dueña de una librería, especializada en ediciones raras y costosas. Basta con decir que un hombre llega de manera sorpresiva a la vida de Anna, y es Michael Rembrandt (Keaton), un sujeto enigmático e irreverente con el que inmediatamente se da una química sexual, pese a que detrás de él, se cierne un peligro inminente.

Como esta es una cinta de venganza, las cosas no van a salir bien en la última misión de la asesina y ella tendrá que hacer uso de toda su inteligencia y habilidades para salir avante (en unas coreografías de balaceras y peleas de muy buena calidad), mientras que debe regresar a Vietnam y enfrentarse a Rembrandt en repetidas ocasiones, en una dinámica muy similar a la que tuvo Michael Keaton con Michelle Pfeiffer en Batman Returns.     

Venganza explosiva no llega al nivel de las mejores cintas de Campbell (director también de GoldenEye, La máscara del Zorro y Al filo de la oscuridad), y mucho menos se le puede equiparar con las grandes cintas sobre venganza como Kill Bill o John Wick. Sin embargo, esta es una de esas cintas altamente entretenidas que se disfrutan mucho mejor junto a una pizza de Pepperoni y unas buenas cervezas.