Unas miradas tristes

Flashback: Tim Burton presenta el insólito caso de las pinturas con 'Ojos grandes'

Por  ÓSCAR URIEL

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Fernando Velasco

EXTRAÍDO DE RS141, FEBRERO 2015

Todos advertimos que Tim Burton es un adepto irreparable a las cintas de terror; de hecho, el realizador es responsable de algunos homenajes al género como La leyenda del jinete sin cabeza o El cadáver de la novia en el terreno de la animación, e incluso ha indagado en la psique de Ed Wood, considerado uno de los peores directores en la historia y autor de algunos títulos de vacilante cualidad. El provocador relato de Walter y Margaret Keane llamó la atención de Burton hace algunos años, después de todo se trataba de uno de los escándalos más celebres del mundo del arte (acontecido en la década de los cincuenta). Otro relato sombrío que apasionó al director.

“La historia de Margaret y Walter Keane, que fueron responsables de estas pinturas y litografías que estuvieron muy presentes durante mi infancia en los suburbios, tiene que ver con la delicada circunstancia de que suscitó una controversia sobre quién realmente era el autor de las obras, por lo que esta película va realmente sobre su relación codependiente, todo lo que tuvieron que realizar para encubrir esta estafa culminando en un juicio escandaloso y del machismo predominante en ese entonces”, admite Burton en una entrevista realizada en la ciudad de Nueva York a escasos días de que concluyera el año y justo dentro de la agotadora agenda de promoción de su más reciente cinta titulada Ojos grandes a la que se sometieron director y su elenco, cortesía del departamento de mercadotecnia de The Weinstein Company (en México, la cinta es distribuida por Corazón Films).

Pero, ¿qué hacía tan singular la historia de los Keane? Simplemente era el sobrio retrato de unos niños de ojos grandes y melancólicos, criaturas que portaban taciturnas miradas que llamaron la atención de un público, hasta ese entonces, acostumbrado a adquirir obras festivas.

Eva Green, Johnny Depp y Winona Ryder, entre otros, podrían considerarse actores de pupilas desmesuradas. Son histriones que pueden proyectar muchas intenciones con una sola mirada y que tienen en común haber trabajado con Burton en el pasado.

“Es por esto que amo a Amy (Adams, quien da a vida a Margaret en Ojos grandes). Su interpretación se traduce a aquellos específicos momentos en los que calla y en donde la cámara simplemente la observa. Aparentemente no hay una actividad que se registre en la escena salvo la confusión que su personaje experimenta y la cual comunica a través de sus ojos. El viaje físico y emocional que padece Margaret se narra en la simple mirada de Amy. Esto podría ser lo culminante para cualquier actor”, añade Burton al explicar su experiencia de trabajar con Adams, quien se perfila a considerarse en la próxima temporada de premios como una de las más sólidas contendientes a preseas por esta actuación.

Independientemente que Ojos grandes relata el origen de los lóbregos retratos de estos niños, la historia también expone el engaño al que fue sometido el público, que consideraba a Walter como el único responsable de las pinturas, una situación que se originó cuando la pareja puso a consideración la viabilidad económica de unas pinturas creadas por una mujer.

“Las imágenes surgen como si fuesen un sueño. Por supuesto que recuerdo aquellos momentos en los que contemplaba con atención las litografías de estos niños de mirada macabra, pero son momentos muy difusos, ya que sucedieron hace algunos años. Entonces me empecé a cuestionar: ‘¿Por qué fueron estos retratos tan populares en ese preciso momento?’. Era una época específica en donde la sociedad se jactaba del éxito del ‘sueño americano’, pero, paradójicamente, aquí teníamos a esta pareja disfuncional creando siniestras imágenes de niños mutantes, por lo que esta condición significaba el absurdo que se vivía en el país, ir de lo positivo a lo nocivo en una sola imagen”, agrega el realizador, quien en un principio imaginó producir esta película en formato de 35mm; sin embargo, las restricciones del presupuesto lo llevaron a optar por realizarla en formato digital.

Dos reconocidos intérpretes en los roles estelares…

Desde Bettlejuice (de la cual Burton prepara una secuela en estos momentos), el director no había trabajado con un reparto exclusivamente integrado por actores neófitos en la experiencia Burton. Amy Adams y Christoph Waltz caracterizan al matrimonio Keane, pareja que después de probar el éxito a partir de las escandalosas ventas de la litografías, se vieron abstraídos en una disputa por la autoría de la obra.

“Lo interesante de esto es que en un punto del relato, Margaret se convierte en una mujer introvertida, pues no puede contarle a nadie que ella es la verdadera autora de esas obras. Después de una serie de incidentes, ella logra obtener valentía para enfrentar a su esposo y reclamar lo que le corresponde, sobre todo recuperar la relación con su hija”, nos dice Adams, quien durante la entrevista manifestó siempre su devoción hacia el realizador, quien la eligió de entre varias intérpretes (se rumora que Reese Whiterspoon fue una fuerte candidata) para interpretar el rol estelar en Ojos grandes.

“Siempre quise decirle a Tim cuánto he admirado su trabajo durante estos años, pero no había tenido oportunidad de conocerlo en persona. Comparto esa particularidad con el personaje de Margaret, soy un tanto extraña a la hora de socializar con los demás” agrega la actriz cuando se le cuestionó si haría tenido oportunidad de conocer a Burton antes del rodaje de la cinta.

Christoph Waltz es totalmente distinto. Un actor extrovertido que rechaza cualquier pregunta que tenga que ver con las características del personaje que interpreta en ese momento. De acuerdo al histrión austriaco, es el espectador el que tiene que contestar tales cuestionamientos.

“Me interesan las historias complejas, la percepción que el público pueda tener al conocer una anécdota como la de los Keanes. Me atrae la impresión que pueda provocarse en la audiencia. Creo que los actores hacemos un trabajo específico para el cual somos contratados, pero nada más, es el espectador el que tiene que traducir lo experimentado en el cine, ¿entiendes?”, explica Waltz, quien actualmente se prepara para dar vida al villano en el próximo capítulo de las aventuras del Agente 007 titulado Spectrum.

Para finalizar, probablemente Waltz ofreció la mejor descripción de lo que representa para cualquier actor el ser invitado a formar parte de una producción acaudillada por Burton.

“Tim es el rey de los reinos imaginarios.  Son dominios un tanto amurallados, pero de vez en cuando su majestad sale a departir con los demás presentándoles un poco de lo que consiste su ámbito para después volver a refugiarse. En esta ocasión fui uno de los afortunados a los que el rey invitó a su castillo y, por supuesto, corres al llamado”, concluye el actor.

Ojos grandes está disponible vía streaming. Mira el tráiler: