Un avión comercial y un helicóptero militar colisionaron en el aire el día de ayer, 29 de enero, cerca al Aeropuerto Nacional Reagan, en Washington D.C., impactando sobre el río Potomac. Autoridades confirmaron que el vuelo American Eagle No. 5342, operado por PSA Airlines, llevaba a bordo 60 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación en su trayecto desde Wichita, Kansas. Por su parte, el helicóptero Sikorsky H-60 del Ejército de los Estados Unidos transportaba a tres soldados cuando ocurrió el accidente.
El accidente tuvo lugar a las 9:00 p.m, hora local, cuando el avión, que se encontraba en fase de aproximación para aterrizar en el Aeropuerto Nacional Reagan, impactó contra el helicóptero en pleno vuelo. El helicóptero formaba parte de una misión de entrenamiento y pertenecía a la Compañía B del 12º Batallón de Aviación, con base en Fort Belvoir, Virginia. La colisión fue capturada por una cámara de transmisión en vivo instalada en el Kennedy Center de Washington D.C., registrando la explosión sobre el río Potomac a las 8:47 p.m.
En una conferencia de prensa que se llevó a cabo el día de hoy por la mañana, el jefe de servicios de bomberos y emergencias médicas del Distrito de Columbia, John Donnelly, informó sobre la recuperación de 27 cuerpos procedentes del avión y uno más del helicóptero. Las operaciones en el lugar han pasado de una fase de rescate a una de recuperación, ya que no se espera encontrar sobrevivientes.
Más de 300 socorristas fueron desplegados en botes inflables para rastrear el área en busca de víctimas. Como medida de seguridad, los despegues y aterrizajes en el Aeropuerto Nacional Reagan fueron suspendidos temporalmente, redirigiendo vuelos hacia el Aeropuerto Internacional Dulles. “Es una operación muy compleja, las condiciones son extremadamente duras para el personal de intervención. Hace frío. Están lidiando con condiciones relativamente ventosas”, añadió Donnelly.
At a news conference, D.C. Fire and EMS Chief John A. Donnelly Sr. said 27 bodies were pulled from the plane and one from the helicopter.
— The Washington Post (@washingtonpost) January 30, 2025
He said more than 300 rescuers responded Wednesday night to the crash following an alert and worked in “extremely frigid conditions and heavy… pic.twitter.com/rMvBxmkwZk
Entre las víctimas del siniestro se encontraban destacados patinadores artísticos de Estados Unidos y Rusia, así como entrenadores y familiares que regresaban de un campamento de desarrollo. La Federación Rusa de Patinaje confirmó que varios de sus deportistas también se encontraban a bordo del avión. Se ha confirmado la presencia de los atletas Jinna Han y Spencer Lane, sus madres Jin Han y Christine Lane, y los campeones mundiales de patinaje artístico, Vadim Naumov y Evgenia Shishkova.

Chris Cole/AllSport/Getty Images.
Las labores de recuperación han permitido encontrar restos humanos y fragmentos de la aeronave en la orilla del río Potomac. Se ha informado que el avión se fragmentó en varias partes, sumergiéndose en aguas con profundidades de hasta dos metros. Un equipo de buceo logró localizar una de las cajas negras del avión, aunque aún no se ha determinado si se trata de la grabadora de voz de la cabina o del registrador de datos de vuelo. Se han recuperado pertenencias de los pasajeros, incluyendo equipaje, y se ha confirmado que el helicóptero, aunque con algunos daños, se mantiene en gran parte intacto.

El presidente Donald Trump expresó en un comunicado que había sido informado en detalle sobre el accidente y ofreció sus condolencias a las víctimas, agradeciendo el esfuerzo de los equipos de rescate. En una publicación en su red social, Truth Social, cuestionó cómo pudo ocurrir el accidente, calificándolo como una situación que podía haberse evitado. Se espera que ofrezca más detalles durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
Este accidente representa el primer siniestro aéreo de gran magnitud en Estados Unidos en casi 16 años. La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) han iniciado una investigación sobre el accidente. Se confirmó que ambas aeronaves estaban transmitiendo información sobre sus rutas y altitudes antes del impacto, y contaban con un Sistema de Prevención de Colisiones de Tráfico (TCAS). Sin embargo, los expertos indican que estos sistemas pierden efectividad por debajo de los 700 pies de altitud.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, aseguró que se realizará una revisión exhaustiva de lo sucedido y que se tomarán las medidas necesarias para evitar incidentes similares en el futuro. Tanto la FAA como el Congreso de los Estados Unidos han anunciado investigaciones para esclarecer las causas del accidente y determinar si se requieren cambios en las regulaciones de tráfico aéreo en la región.
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