El pasado lunes, William Hansen, un juez inglés asignado al caso entre The 1975 y los organizadores del Festival Good Vibes de Malasia, dictaminó que los miembros de la banda no pueden ser demandados de manera personal. Esto se debe a que el contrato se firmó a través de su empresa, The 1975 Productions LLP, una entidad separada de los integrantes. Con esta decisión, el juez liberó a los miembros de la banda de toda responsabilidad individual en el litigio.
La disputa comenzó en 2023, cuando los organizadores del festival, Future Sounds Asia, demandaron a la banda británica de rock-pop por incumplimiento contractual. La demanda surgió ya que, durante su presentación en el festival, el cantante Matty Healy criticó las leyes anti-LGBTQI de Malasia y, como parte de su protesta, besó al bajista Ross MacDonald en el escenario. La demanda señala que se le recordó varias ocasiones a la banda sobre las restricciones.
“Estoy molesto, para ser sincero,” decía Healy, en el escenario de Dallas en octubre de 2023. “The 1975 no llegaron a Malasia sin anunciarse, fueron invitados a encabezar un festival por un gobierno que tenía pleno conocimiento de la banda, con sus opiniones políticas ampliamente publicitadas y de su rutina escénica,” explicó el cantante, defendiendo su postura.
Esto ocurrió hace un año, lo que llevó a los organizadores a presentar una demanda de 2.4 millones de dólares contra la empresa de la banda y a los miembros individualmente, alegando que la banda decidió actuar de una forma que “pretendía infringir las normas del país”. Sin embargo, fue interesante que la protesta de Healy haya sido criticada por miembros de la comunidad LGBI del país, pues afirmaban que su activismo complicaría aún más su vida, y ahora, deben de enfrentar las consecuencias que esto ha dejado en el país.
A pesar de todo esto, la demanda continúa en pie contra la empresa de The 1975, con poca claridad sobre la resolución del caso.


