enero 3, 2023

Terrifier 2: El Payaso Siniestro

Si todavía no han ingresado al circo hiperviolento de Art The Clown, quedan advertidos. Este payaso será el protagonista de sus futuras pesadillas.

Damien Leone  

/ David Howard Thornton, Lauren LaVera, Keiley Hyman, Elliott Fullam, Amelie McLain

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Cinecolor

En el año 2016 ocurrió un pequeño milagro dentro del cine de terror. Con un presupuesto paupérrimo, Damien Leone dirigió, produjo, escribió y editó una película llamada Terrifier, protagonizada por un asesino en serie vestido como payaso Pierrot.

El personaje ya había sido utilizado previamente por Leone en dos cortometrajes que pasaron a ser parte de una cinta antológica llamada La víspera de Halloween, pero aquí Art The Clown deja de ser un burdo imitador de Pennywise, el payaso de la miniserie y las películas It basadas en la novela de Stephen King; de los inolvidables Payasos asesinos del espacio exterior de Stephen Shiodo y del delirante Payaso del mal de Jon Watts (director de la última saga de El hombre araña), para convertirse en toda una fuerza demoníaca con luz (o si se prefiere, oscuridad) propia.

Leone utiliza la estética de las innumerables cintas de terror de bajo presupuesto, realizadas en los años setenta y ochenta (la cual fue reciclada de una manera efectiva por la serie Stranger Things), para producir una obra breve, pero contundente.

Terrifier es una mezcla entre los slashers de John Carpenter (Halloween) y Tobe Hooper (Masacre en Texas), con el giallo de Dario Argento (Rojo profundo) y Lucio Fulci (Zombie), que da como resultado una cinta auténticamente aterradora (cada uno de sus sobresaltos llegan a funcionar), tremendamente violenta (el gore llega a ser casi inaguantable) y con un personaje inolvidable (David Howard Thornton logra con su Art The Clown, meterse en nuestro inconsciente para hacer parte de nuestras pesadillas).

La segunda parte de Terrifier llega seis años después, y quienes estamos inmersos en el mundo de las películas de terror, sabemos que casi siempre las segundas partes nunca son tan buenas (como prueba de ellos están Halloween 2 y Masacre en Texas 2). Pero al igual que sucedió con la segunda parte de It, Leone llega a confeccionar una secuela tan escalofriante y sangrienta como su predecesora, aunque algo del salvajismo, potencia y visceralidad se ha quedado en el camino.    

Las películas de Terrifier no son tímidas a la hora de exhibir actos de violencia extrema, pero tal parece que el público contemporáneo no se ha puesto a revisar las películas de terror de antaño. Las noticias sobre miembros del público que se han desmayado o han vomitado en la sala de cine, se sienten exageradas si comparamos el gore de Terrifier con Blood Feast, la infame cinta de Herschell Gordon Lewis o con la ya mencionada Zombie de Fulci. Lo que sí nos hace ver Terrifier es que las cintas de terror se han vuelto pacatas y tímidas con el paso de los años y ya era hora de que la sangre y las tripas volvieran a aparecer en la gran pantalla.

En esta ocasión, nuestra final girl es Sienna Shaw (Lauren LaVera), una adolescente de clase media que vive con su madre y su hermano pequeño. Su padre, un ilustrador murió en extrañas circunstancias y dejó a su familia hundida en el dolor y la disfuncionalidad. Sienna se encuentra preparando un traje de guerrera para Halloween, inspirado en los dibujos de su padre. La noche anterior, la chica tiene una pesadilla que al principio parece un comercial olvidado de McDonald’s, en donde Art reemplaza a Ronald y asesina sin piedad a un grupo de niños que lo único que querían era comer golosinas y cantar una pegajosa canción.

Como si se tratara de Pesadilla en la calle Elm, la pesadilla traspasa las fronteras de la realidad y el cuarto de Sienna se incendia de una manera inexplicable. Por otra parte, Jonathan (Elliott Fullman), es un chico obsesionado con el asesino en serie, de una manera muy similar al Tommy Jarvis interpretado por Corey Feldman en la cuarta parte de Viernes 13. Nuestro amigo Leone es un cinéfilo empedernido y sus películas lo demuestran.

Art, quien supuestamente había muerto en la primera parte, regresa como un ente sobrenatural (como suele ocurrir en todos los slashers). Como si se tratara del mismísimo Joker, el payaso asesino ahora deambula por las calles acompañado de una misteriosa y pálida compañera. Se trata de una Harley Quinn del infierno tan siniestra como Art.

Leone continúa mostrándonos los asesinatos de una manera pausada, haciendo uso de planos secuencia y primeros planos, siguiendo la tradición de los maestros italianos Bava, Argento y Fulci. Y aunque hay algunos guiños a Jigsaw, el surrealismo y el humor perverso logrado por el director hacen que la saga de Terrifier supere con creces a la imparable y pesada serie de Juego macabro.

Terrifier 2 comete dos pecados: Superar las dos horas de duración y sugerir una tercera parte con un epílogo más que absurdo. Pero no importa. Art The Clown es un monstruo aterrador y quienes no padecían de coulrofobia, ahora tendrán que acudir a su terapeuta de confianza para quitarse de la cabeza a este Pierrot sediento de sangre. Tengan miedo. Tengan mucho miedo.