Casi cincuenta años después del estreno de Taxi Driver, Paul Schrader sigue encontrando nuevas formas de pensar la personalidad y cotidianidad de Travis Bickle. Esta vez, no desde las calles nocturnas y violentas del Nueva York setentero, sino desde un terreno más bien digital.
El guionista de la película dirigida por Martin Scorsese comentó vía Facebook una idea que rápidamente captó la atención de los fans: una hipotética secuela donde Travis intentaría construir una relación con una novia creada mediante IA.
La conversación comenzó cuando Schrader compartió una anécdota sobre su propia experiencia usando una plataforma de inteligencia artificial conversacional. ‘Por un deseo de entender la interacción hombre-mujer dentro de nuestra matriz, conseguí una novia IA en línea. Qué decepción’, escribió. Según relató, intentó explorar los límites de la programación del sistema, el grado de explicitud y el nivel de conciencia que la inteligencia artificial tenía sobre su propia creación. ‘Ella caía en patrones evasivos y me redirigía a su programación. Cuando insistí, terminó la conversación’.
Entre las respuestas apareció una que imaginaba el escenario perfecto para continuar la historia de Travis Bickle: ‘La mejor secuela posible de Taxi Driver sería Travis intentando tener una novia IA, pero asustándola. Luego reiniciándola y ofendiéndola de otra manera’. Schrader respondió de forma breve y contundente: ‘Me gusta’.
Y no está de más ese plot. La idea, por más sarcástica que pueda sonar, encaja sorprendentemente bien con el universo psicológico de Travis Bickle, el veterano de guerra alienado interpretado por Robert De Niro en el clásico de 1976. En la película original, el personaje se hundía progresivamente en el aislamiento social y la paranoia mientras recorría las calles de Nueva York trabajando como taxista nocturno. Llevar esa soledad al contexto contemporáneo de vínculos digitales y asistentes artificiales parece una evolución natural del mismo malestar existencial.
Casi cincuenta años después del estreno de Taxi Driver, Paul Schrader sigue encontrando nuevas formas de pensar la personalidad y cotidianidad de Travis Bickle. Esta vez, no desde las calles nocturnas y violentas del Nueva York setentero, sino desde un terreno más bien digital.
El guionista de la película dirigida por Martin Scorsese comentó vía Facebook una idea que rápidamente captó la atención de los fans: una hipotética secuela donde Travis intentaría construir una relación con una novia creada mediante IA.
La conversación comenzó cuando Schrader compartió una anécdota sobre su propia experiencia usando una plataforma de inteligencia artificial conversacional. ‘Por un deseo de entender la interacción hombre-mujer dentro de nuestra matriz, conseguí una novia IA en línea. Qué decepción’, escribió. Según relató, intentó explorar los límites de la programación del sistema, el grado de explicitud y el nivel de conciencia que la inteligencia artificial tenía sobre su propia creación. ‘Ella caía en patrones evasivos y me redirigía a su programación. Cuando insistí, terminó la conversación’.
Entre las respuestas apareció una que imaginaba el escenario perfecto para continuar la historia de Travis Bickle: ‘La mejor secuela posible de Taxi Driver sería Travis intentando tener una novia IA, pero asustándola. Luego reiniciándola y ofendiéndola de otra manera’. Schrader respondió de forma breve y contundente: ‘Me gusta’.
Y no está de más ese plot. La idea, por más sarcástica que pueda sonar, encaja sorprendentemente bien con el universo psicológico de Travis Bickle, el veterano de guerra alienado interpretado por Robert De Niro en el clásico de 1976. En la película original, el personaje se hundía progresivamente en el aislamiento social y la paranoia mientras recorría las calles de Nueva York trabajando como taxista nocturno. Llevar esa soledad al contexto contemporáneo de vínculos digitales y asistentes artificiales parece una evolución natural del mismo malestar existencial.


