Quiero que regreses

Charlie Day y Jenny Slate interpretan a un par de amigos despechados que se aconsejan muy mal, en una película con humor y corazón

Jason Orley 

/ Charlie Day, Jenny Slate, Scott Eastwood, Gina Rodríguez, Manny Jacinto, Clark Backo

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en email

Cortesía de Amazon Prime Video

En el 2019, Jason Orley nos entregó Por fin adolescente, su primera película como director y una hilarante y entrañable comedia, en la que un chico recibe los peores consejos por parte del novio de su hermana mayor. 

En Quiero que regreses, su segunda película, Orley vuelve al terreno de los amigos que se aconsejan muy mal. Esta vez no son Monroe y Zeke sino Peter (Charlie Day) y Emma (Jenny Slate), dos personas que se enfrentan al desengaño amoroso y que, pensando en superar su dolor, traman un pésimo plan. 

Peter fue abandonado por Anne (Gina Rodríguez de la serie Jane The Virgin), una profesora de secundaria quien siente que su pareja es conformista y no le permite crecer como mujer. Por su parte, Emma fue abandonada por Noah (un simpático Scott Eastwood), un entrenador físico quien siente que su relación ya no va para ningún lado. Lo cierto es que Anne y Noah han conocido a unos nuevos intereses románticos. Anne tiene a Logan (Manny Jacinto de la serie The Good Place), un director de teatro escolar algo narciso y fanfarrón; y Noah tiene a la pastelera Ginny (Clark Backo de la serie Letterkenny).   

Las casualidades del destino permiten que Peter y Emma se encuentren y compartan su dolor y resentimiento. Eso los lleva a idear su plan de venganza, el cual consiste en sabotear las nuevas relaciones de sus respectivos exnovios, entrometiéndose en ellas. En esta versión del clásico de Hitchcock Extraños en un tren, pero en tono de comedia romántica, Peter se va a hacer amigo de Noah para hacerlo caer en las redes de la infidelidad, y Emma va a coquetear con Logan para hacerlo caer en sus redes de seducción. 

Todos aquellos que hayamos visto las comedias románticas protagonizadas en los últimos treinta años por Meg Ryan, Matthew McConaughey, Sandra Bullock o Hugh Grant, sabemos lo que va a pasar en el tercer acto. Pero aquí no importa mucho. Charlie Day, el gran talento de la serie It’s Always Sunny in Philadelphia, y Jenny Slate, la comediante que ha prestado su voz para numerosas películas y series de televisión animadas (Big Mouth, Zootopia, La vida secreta de las mascotas, Bob’s Burgers), logran una gran química interpretando al par de despechados, transmitiendo el mensaje adecuado: si queremos a alguien, debemos dejarlo encontrar su propia felicidad, así no sea junto a nosotros.  

Pero lo mejor de esta cinta se encuentra en las situaciones adyacentes, como lo son la bonita relación que se establece entre Emma y Trevor (Luke David Blumm), un chico rebelde hijo de una pareja gay, que ve en la mujer una amiga y consejera; así como la divertida aparición de Pete Davidson (Zeke en Por fin adolescentes) interpretando a Jase, otro exnovio mucho más patético que los protagonistas. Estas interesantes subtramas periféricas, ayudan a que la comedia se salga un poco de la estructura tradicional de los rom-coms, pero queda la sensación de que debieron haberse explotado más, pese a que Quiero que regreses se extiende innecesariamente en su premisa.