¿Qué te pasa Óscar?

Los postulados a 94.ª edición de los Premios Óscar fueron toda una sorpresa. Pero no para bien

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

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Academia de artes y ciencias cinematográficas

Desde 2010, la Academia de artes y ciencias cinematográficas decidió extender la categoría de Mejor Película de cinco a diez postulaciones para reconocer a todos aquellos que trabajaron colectivamente durante el año en el arte de hacer buenas películas. De igual manera, desde 2021, se ha abierto la posibilidad de que tanto las películas que se presentan en las plataformas de streaming, como las que se presentan en las salas de cine, tengan la misma oportunidad. 

No hay disculpa para que La crónica francesa, la mejor película en la filmografía de Wes Anderson, una de las mejores películas sobre el periodismo (con el perdón de El ciudadano Kane) y una de las mejores obras cinematográficas de todos los tiempos (los años me darán la razón), no esté dentro de las postuladas a Mejor Película. Más indignante aún es darse cuenta de que esta obra maestra no está postulada a ninguna categoría, en unos premios que supuestamente reconocen al cine desde su mérito artístico; la dirección, la fotografía, el diseño de producción, el vestuario y la edición de La crónica francesa son impecables. 

La ausencia de Memoria también es imperdonable. La cinta experimental del tailandés Apichatpong Weerasethakul, filmada en Colombia, debía haber estado postulada en la categoría de Mejor Película Internacional y ¿por qué no?, en la de Mejor película. No hay excusa. Memoria y La crónica francesa fueron las mejores películas del año pasado: originales, hermosas, profundas y contundentes. A propósito de las Mejores Películas Internacionales ¿Dónde están las mexicanas Noche de fuego y Una historia de policías?

Otra ausencia imperdonable es Annette. Este musical hermoso y demencial merecía una postulación a Mejor Película. Adam Driver y Marion Cotillard se merecían cada uno una postulación, y ni hablar de Léos Carax como mejor director o los hermanos Mael por alguna de sus inolvidables canciones.  

Belle de Mamoru Hosoda y La cumbre de los dioses son dos de las mejores películas animadas de 2021 y todas unas obras maestras del anime, ¿cuál es la razón para que no estén postuladas? Aunque Raya y el último dragón no es una mala película, que se encuentre entre las postuladas en reemplazo de las muy superiores Belle y La cumbre de los dioses, constituye toda una injusticia. Y hablando de Raya, Ron Da Error es mucho mejor que ese Juego de Tronos versión familiar. 

Los Óscares se han vuelto conservadores y conformistas. La evidencia de ello no solo está en castigar el riesgo formal y la experimentación de La crónica francesa, Memoria y Annette, sino también castigar el espíritu salvaje y rebelde de Julia Ducournau y su Titane. Esta cinta ganadora de la Palma de Oro en el Festival De Cannes bien puede considerarse como La naranja mecánica del siglo XXI. Sin demeritar el gran trabajo de Jane Campion (quien desde El piano ya se merecía la estatuilla), Ducournau es la mujer que el cine estaba necesitando. 

Al parecer, los miembros de la Academia odian todo lo relacionado con el rock. ¿Dónde están The Sparks Brothers, The Velvet Underground y Get Back? Edgar Wright, Todd Haynes y Peter Jackson confeccionaron tres de los mejores rockumentales de todos los tiempos y no aparecen entre los postulados a Mejor Documental, ¡no hay perdón!

Lady Gaga demostró que podía enfrentarse y sobresalir ante monstruos de la actuación como Al Pacino, Adam Driver y Jeremy Irons en La casa Gucci ¿Dónde está su postulación como Mejor Actriz Principal? Ni hablar del olvido a Jennifer Hudson por su papel como Aretha Franklin en Respect y a Alana Haim por su tremenda actuación en Licorice Pizza. Al parecer, no solo existe una aversión por el rock al interior de los Óscares, sino también por las cantantes que se convierten en actrices.  

Junto con Gaga y Hudson, Joaquin Phoenix (C’mon C’mon), Ruth Negga (Passing), Tilda Swinton (Memoria), Nicolas Cage (Pig), Clifton Collins Jr. (Jockey), Simon Rex (Red Rocket), Mia Wasikowska (Bergman Island), Alessandro Nivola (Los santos de la mafia) y Agathe Rousselle (Titane) fueron increíblemente ignorados. Y que Dennis Villeneuve (Dune) no esté dentro de la categoría de Mejor Director constituye todo un pecado mortal para los amantes de la ciencia ficción y para un autor con una filmografía impecable. 

Es muy probable que Benedict Cumberbatch se lleve el premio a Mejor Actor Principal por su potente papel en El poder del perro. Pero su interpretación del pintor de gatos en La vida eléctrica de Louis Wain, merecía al menos una mención (por no hablar de la película en sí).  

Aunque West Side Story de Spielberg y CODA de Sian Heder son muy buenas películas, lo cierto es que la Academia no debería privilegiar a los remakes sobre las obras originales. Un musical como En el barrio o la fantasía medieval de La leyenda del caballero verde, merecían una mayor atención por su riesgo y originalidad, que la recibida por los refritos anteriormente mencionados.

¿Por qué razón Olivia Colman está postulada como Mejor Actriz principal en La hija oscura y Jessie Buckley como Mejor Actriz de Reparto, si ambas encarnan al mismo personaje y son las protagonistas de la misma película? Los miembros de la Academia deberían revisar esas categorías. 

Falta esperar que la ceremonia que se llevará a cabo el 27 de marzo no sea tan aburrida como la del año pasado. Por ahora, las decepciones están a la orden del día.