Un par de días antes de su show en Bogotá, Tom Chaplin habló con ROLLING STONE en Español desde Lima, en el marco de la gira conmemorativa del álbum debut que lanzó a Keane a la fama. Han pasado ya dos décadas desde que escuchamos por primera vez canciones como ‘Somewhere Only We Know’ o ‘Everybody’s Changing’, y la banda continúa trabajando en vivo con muchísimo éxito, mientras se prepara para grabar un nuevo disco.
Hace 20 años ustedes lanzaron Hopes And Fears, ¿cómo recuerdas el mundo de esa época y la forma en que solíamos vivir?
Bueno, ciertamente ha cambiado mucho, ¿verdad? [Risas] Creo que es muy interesante. Es una buena pregunta. Han pasado muchísimas cosas en estos 20 años. Quiero decir, solo en términos de la industria musical, supongo que en ese momento estaba comenzando Napster, había mucha descarga ilegal, pero básicamente la música seguía siendo un producto físico, estaban los CD. Incluso en esos días, parecía que era más importante la música grabada que los conciertos en vivo.
Políticamente, 2004 no estábamos tan lejos del 11 de septiembre, pero, yo sentía que el mundo era un lugar más estable; si lo comparamos con dónde estamos ahora, había más espacio para la verdad. Creo que esa es una parte aterradora de la realidad actual: vivimos rodeados de mucha desinformación, mucha polarización, eso es algo muy diferente.
Volviendo a la música, creo que hoy en día, parece que la música en vivo se ha convertido en una parte muy importante de lo que todos hacemos como artistas, y me encanta eso. Creo que es una evolución muy positiva. En parte sucedió porque los artistas tuvimos que adaptarnos; salir de gira se ha vuelto cada vez más importante para poder sostenernos, pero también ha convertido los conciertos en una experiencia más profunda, esa comunión entre el artista y el público.
Cada vez más personas van a ver a las bandas o artistas tocar en vivo, eso solo puede ser algo positivo. Creo que es increíble, especialmente en una era de redes sociales, donde todos vivimos a través de nuestros teléfonos y computadoras, tener ese tipo de experiencias trascendentes y reales, todos juntos en un mismo lugar, es realmente importante.
Hablando de las redes sociales, obviamente, eso no existía de esta forma en 2004. Tienen un precio muy alto, pero lo que me gusta de ellas es la comunicación directa que puedes tener con tus fans. Poder decir lo que está pasando o dar una visión sin filtro ni censura de quien eres, si eso es lo que eliges hacer. Esa es la parte positiva de las redes sociales, aunque también tenga algunos impactos negativos. Así que, sí, el mundo es un lugar muy diferente, en algunos aspectos mejor y en otros peor, como siempre ha sido.
Tom, un año después de ese lanzamiento, ustedes tocaron en el Live 8. ¿Qué recuerdos tienes de ese día y qué significó para ti estar ahí?
Como muchas de las cosas que sucedieron en ese momento, no creo que haya sido capaz de asimilarlo realmente, de entenderlo y disfrutar de la experiencia tanto como me hubiera gustado. En ese punto de nuestras vidas, de repente pasamos de ser unos desconocidos a ser lanzados a la fama; obviamente, la música se había vuelto muy exitosa. Nos habíamos vuelto casi famosos de la noche a la mañana y era como estar en una montaña rusa muy rápida. Y, como en una montaña rusa, es emocionante, pero tal vez no eres capaz de ir lo suficientemente despacio para entender realmente lo que está pasando y apreciarlo tanto como deberías.
Siempre pienso en eso cuando recuerdo aquella época. Creo que emocionalmente no estaba en un buen lugar. Pensaba que el éxito de la banda sería la solución a todos mis problemas e inseguridades y, de hecho, lo que realmente hizo fue que todas esas cosas se sintieran más agudas y aterradoras.
Cuando miro atrás pienso que simplemente no estaba emocionalmente disponible para vivirlo en ese momento. Live 8, en particular, creo que estuve despierto toda la noche anterior; cuando llegué allí me sentía muy desconectado. Pero lo disfruté, tal vez fue bueno que no pudiera realmente captar la magnitud total de ese enorme campo lleno de personas y cámaras que lo transmitían a millones de personas en todo el mundo. Supongo que tengo sentimientos encontrados sobre esa época.
Fue genial ser parte de algo que tenía un mensaje tan claro, y creo que sí hizo una diferencia; no fue suficiente, como siempre, pero de todos modos hizo una diferencia. Realmente tuvo un impacto en los gobiernos y en la forma de pensar de la gente, esa también fue una parte positiva de todo eso.
¿Cómo cambió el éxito del álbum tu vida? ¿Y qué tan aterrador fue convertirte en una gran estrella de rock?
Fue aterrador, me volví muy paranoico. Sentía como dos formas de paranoia; por un lado, cada vez que iba a restaurantes, bares o simplemente salía, me preguntaba qué estarían diciendo a mis espaldas o qué pensarían de mí. Es una forma terrible de vivir, sentirse así. Creo que me sentía así porque no estaba emocionalmente preparado para manejar ese nivel de éxito, y tal vez nadie lo esté. Yo definitivamente no lo estaba.
Supongo que el otro lado de todo esto… un amigo mío siempre usa este término, que me gusta mucho, que es “beber demasiado de tu propio Kool-Aid”, ¿sabes? [Risas] Es como empezar a creer lo que todos te dicen: “¡Oh, eres increíble!” o “¡Qué brillante eres!”. Al tener mucho dinero y éxito puedes perderte a ti mismo, puedes perder una parte de ti o perder la conexión con esa parte tuya. Creo que eso me pasó a mí. Y he pasado muchos años desde entonces tratando de encontrar esa parte de mí nuevamente, tratando de entender quién soy, tratando de conocerme. Ese ha sido casi el trabajo de mi vida en los últimos 10 o 15 años. Afortunadamente, siento que ahora soy una persona mucho más feliz y mucho mejor preparada para lidiar con mi vida. Pero sí, en ese momento fue… puedes verlo en la forma en que me veía. Pasé de ser bastante delgado a ganar mucho peso y, obviamente, tuve problemas con las drogas y el alcohol. Esos son signos clásicos de alguien que no está manejando bien las cosas.
¿Qué sientes hoy, dos décadas después, cuando cantas ‘Somewhere Only We Know’, por ejemplo?
Me siento genial. Siento un verdadero orgullo por esa música. Creo que lo mejor de Hopes And Fears, y celebrarlo ahora, es que me recuerda lo mucho que el álbum significa para la gente. Cuando salió, obviamente significaba mucho para las personas, no habría vendido tantas copias si no hubiera sido importante para ellas, pero también, en todo este tiempo, hemos reunido muchos nuevos fans. Las canciones siguen teniendo un impacto emocional en la gente. Particularmente en los últimos años, incluso tenemos a la generación Z de nuestro lado, lo cual es increíble. Tenemos a estos jóvenes fans que ni siquiera habían nacido cuando la música salió por primera vez.
Tengo un verdadero aprecio por lo que esas canciones representan. Realmente ya no nos pertenecen a nosotros, les pertenecen a los fans y a las personas a quienes la música les habla. Cuando estoy en el escenario y canto ‘Somewhere Only We Know’ o lo que sea, siento una enorme ola de emoción, como una especie de desbordamiento emocional. Es imposible para mí no sentirme inspirado y emocionado por eso. Así que, en cada concierto aprecio esa experiencia más que nunca en mi vida. Y es increíble que todavía tenga ese efecto. Somos muy afortunados.
Finalmente, ¿por qué ha tardado tanto en salir un nuevo álbum de Keane?
Bueno, hubo uno en 2019 [Cause and Effect] y sentimos que quedó como un asunto pendiente porque llegó el COVID. El álbum salió y, poco después la pandemia golpeó. Siento que nunca tuvimos la oportunidad de darle toda la exposición que merecía, lo cual es una lástima. Dicho eso, todavía hay canciones de ese álbum que a la gente le encantan, así que las hemos añadido al catálogo, eso es genial.
Lo increíble de este año es que sentimos que hay más y más fans de Keane que nunca, es genial. Parece que hay un verdadero impulso para alejarnos ahora y hacer algo realmente especial. Creo que nosotros, como banda y como personas, estamos en un buen momento; la sensación es que el próximo año vamos a meternos en el estudio a hacer algo que sentimos que será increíble. Bueno, al menos esa es la esperanza que tenemos.


