P&R: Sergio Ramos

El histórico capitán del Real Madrid y de la selección española ha levantado copas mundiales y un sinfín de otros trofeos, ha marcado goles decisivos y ha vivido bajo la presión de estadios repletos que coreaban su nombre. Ahora, a sus 39 años, cambia de escenario: de la cancha a los estudios de grabación.

septiembre 15, 2025

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Muchos te conocen como un gran referente del fútbol mundial, pero ahora llegas con esa faceta artística con ‘CIBELES’, ¿cómo llegó la música a tu vida?

La música siempre ha sido una manera de vivir. Siempre que me han preguntado, ha sido como el fútbol: me ha acompañado en todo mi recorrido a lo largo de mi carrera. Desde pequeño, siempre íbamos con el Walkman o el Discman, todo lo que se usaba en aquella época. La vida del futbolista siempre ha sido muy solitaria: viajes, hoteles, aviones… Entonces, siempre he llevado de una manera muy interna el tema de la música.

Y si a eso le añadimos que nosotros somos del sur de España, Andalucía, la música, la fiesta, está muy a la orden del día. En el sentido de que cuando hay un cumpleaños, unas navidades, cualquier celebración, comunión, nosotros siempre la terminamos de la misma manera: con una guitarra y cantando.

Al final, ha sido una manera de acompañarme. Y a la gran mayoría que me conoce quizá no le sorprende, porque siempre hemos terminado las fiestas cantando los mismos, los amigos, la familia y demás. De alguna manera u otra ha sido un poco más como un hobby, aunque en el pasado sí había hecho alguna colaboración con algunos artistas. Pero en este caso, el paso que hemos dado ya es de una manera profesional y seria.

La música nunca ha sido ajena a ti. Siempre ha estado ahí dentro, ¿cuáles podrías mencionar como tus influencias desde que escuchabas de pequeño hasta hoy?

La música ha dado ahí un cambio muy grande, de la música moderna actual a lo que nosotros hemos venido. Sí que es cierto que la mayor influencia mía siempre ha sido el flamenco. Como el mundo del flamenco tiene tantos palos —nosotros le llamamos por los tiempos: Alegría, Bulería, Fandango, etcétera, tiene una inmensidad. Y yo lo he mamado desde muy pequeño. Entonces, lo que nosotros llamamos compás, soniquete, saber la melodía, el tiempo, cómo van y cómo se componen… eso me ha hecho tener otro sentido a la hora de escuchar la música.

Referentes, desde Paco de Lucía con la guitarra, Camarón, Remedios Amaya, Niña Pastori, Alejandro Sanz, Juan Luis Guerra, Mariah Carey, y Michael Jackson. O sea, he tenido una fusión, pero la gran base siempre fue el flamenco.

Y estos últimos años, creo que la industria musical ha cambiado mucho. Tanto el reggaeton como el trap, han puesto un nivel increíblemente grande, alto. Al final te puede gustar más o menos, pero la gente baila y consume cada uno lo que quiere. Creo que en Latinoamérica puede ser el estilo que más fuerte está. Y dentro de esa mezcla, de esa influencia que yo he tenido en el pasado con el flamenco, me he querido salir un poco de lo que siempre he venido.

Finalmente, a pesar de tener prácticamente una influencia muy flamenca desde que era pequeño, lo que buscamos es ese paso artístico, salir un poco más de la tradición que hemos vivido durante tantos años e ir un poco más enfocados a la música moderna.

¿Cuándo fue el momento en que escribiste tu primera canción? ¿Cuándo dijiste, “Bueno, voy a empezar a escribir letras”?

Como he comentado también en otras ocasiones, la vida del futbolista, aunque parezca que siempre está rodeado de compañeros, entrenadores, staff y un estadio lleno de gente, al fin y al cabo, suele ser una vida muy solitaria: dentro de un avión, de un hotel, de viajes. Y, para mí, siempre ha sido un momento muy bueno para escribir, para contar lo que sientes, lo que piensas, lo que estás viviendo en ese momento.

Siempre he tenido canciones escritas desde hace casi 10 años, son casi reflexiones, momentos, sentimientos. Todo eso lo he ido apuntando, lo tengo ahí guardado, y después, en estudios musicales que hemos hecho juntos, con amigos y compañeros también de la industria musical, le hemos dado forma para reconducirlo a lo que viene siendo un tema, como muchas otras, que están por salir en un corto plazo para que la gente pueda disfrutar también.

La de ‘CIBELES’, en este caso, la escribí como a un 60 o 70 % cuando me fui del Madrid. Y, en estos últimos siete u ocho meses, fue cuando cambiamos un poco la letra y la actualizamos con dos chavales venezolanos que son [Manuel] Marval, que es un fenómeno, y Jay Rozz.

Hice un campamento en mi casa musical con productores, y ahí reconducimos el tema de ‘CIBELES’ para darle realmente lo que yo sentía actualmente, cómo estaba mi relación actualmente, para darle ese punto de verdad. Es lo que quiero transmitir con la música: contar experiencias vividas, sentimientos, pero que sean no solo del pasado, sino también actualizadas.

¿Cómo conociste a Ovy on the Drums?

Con Ovy, la verdad que lo invité hace unos 7 u 8 años al Bernabéu, cuando Ovy solo era Ovy, no era Ovy on the Drums. Él siempre ha sido muy fan del Madrid y teníamos un conocido en común. Vino a Madrid, y lo invitamos a la ciudad deportiva, Valdebebas. Compartió con nosotros y, a partir de ahí, hicimos muy buena relación. Cada vez que venía a Madrid nos íbamos viendo. Y a partir de mi experiencia musical, yo con Yeray Music, que ha sido el productor que ha estado 24 horas conmigo encerrado estos dos años, ya teníamos todo grabado en plan maqueta. A Ovy se la mandamos para que él también le diera su toque actual. Para mí, Ovy es uno de los mejores productores a nivel mundial, actualmente.

Yo quería que él, con ese sentimiento que tiene como madridista, le pudiera dedicar un buen toque sentimental al tema. Al final, la música tiene que ser verdad, pureza, tiene que salir de dentro. Creo que entre Yeray, Ovy y yo hemos hecho un producto muy interesante, con mucha fuerza, con mucha verdad. Ha sido sorprendente la respuesta a nivel mundial, pero cuando lo haces con esa intención, con disciplina y con esa mentalidad, creo que es mucho más fácil que las cosas salgan bien.

Claro, lo importante es tener un buen equipo.

Y de la mano de los mejores.

Bueno, tú me contabas que venían más canciones. ¿Podemos hablar un poquito de lo que sigue?

Después de lo de ‘CIBELES’, la gente me pregunta, “¿Pero ahora qué?”. Porque he ido haciendo colaboraciones más a nivel nacional con Niña Pastori, Canelita, Los Yakis… pero era algo muy intermitente, no era ese paso serio que hemos dado a la música con el primer single en solitario, ‘CIBELES’.

Y ahora la gente pregunta, “¿Cuándo sacas el segundo? ¿Ya no sacas más?”. La idea es sacar uno antes de Navidad, que -si Dios quiere- va a ser una colaboración con un gran amigo de la música, un grandísimo artista que está en el Top 1 a nivel mundial.

La idea es sacarlo en Navidad, y a partir de ahí, cada tres o cuatro meses esa sería la mentalidad: ir sacando música en este año o dos años de transición que quiero darle al fútbol. Quiero seguir jugando, pero quiero ir tirando música, porque en estos últimos tiempos tenemos infinidad de canciones muy potentes, al menos para mi gusto y para mi manera de entender la industria musical actual.

Esa es la intención: cada tres o cuatro meses sacar una canción. Y si me retiro el año que viene o dentro de dos, sacaré una canción que escribí hace como ocho o nueve años, que se llama ‘Adiós al fútbol’ y adiós al de arriba, que es el que manda. Esa sería la última de cada tres meses y, a partir de ahí, sacar el álbum. Ese es un poco el plan.

Tienes planeado todo.

Al final, cuando llegan los últimos años de tu profesión, hay que tenerlo. Las cosas no se planean de un día para otro. Y cuando es un proyecto tan grande al que queremos ir, requiere su tiempo, su dedicación, su profesionalidad, y de la mano con gente muy potente que planifica prácticamente dos o tres años por delante.

Esto nos hizo reaccionar hace un tiempo y, bueno, estamos haciendo todo lo mejor posible para que ese cambio del fútbol a la música, prácticamente, sea de un día para otro, pero con una preparación única que requiere. Al final, llevo toda mi vida con un balón, entrenando cada día, y a mucha gente le pasa que se retira y se queda en casa diciendo, “¿Ahora qué hago? ¿Qué quiero hacer? ¿Qué me gustaría hacer?”.

En mi caso, ya lo tengo bastante más que armado. Sale suavecito el destino, y esperemos que esa transición la disfrutemos. Finalmente, la vida se trata de disfrutar los momentos, y creo que esta etapa de la música va a ser también muy, muy bonita para disfrutarla con la gente que quiero.

En el fútbol te hemos visto celebrar goles y títulos con música de fondo. Me contabas que también cuando celebran hay mucha música involucrada. ¿Qué canción recuerdas que te haya marcado algún momento muy especial de tu carrera?

La Copa del Mundo la ganamos con ‘Waka Waka’ de Shakira. Claro. Entonces, como te he dicho, siempre he estado más enfocado a la música de Marc Anthony y de Juan Luis Guerra. Ha sido música que llevo escuchando: instrumentales, música en directo, jazz… música que, aunque no haya sido típica del flamenco y de España, siempre la he tenido muy dentro, y la he disfrutado muchísimo. Me ha acompañado en momentos de alegría y en momentos de tristeza. Ha sido una manera de vivir, y creo que la vida con música es siempre mucho mejor. Cuando eso lo haces tuyo y lo puedes compartir con la gente, es una emoción increíble.

Jugar en un estadio lleno de gente es la hostia, porque es una sensación única. Pero van a ver un equipo, y cuando van a verte solo a ti —con tu música, con tu composición, con tu experiencia—, tiene que ser único. Eso me motiva mucho. Ese es el objetivo: sé que es grande, pero yo siempre he sido de retos, de metas, y no voy a parar hasta lograrlo.

Eso te iba a preguntar: ¿te habías imaginado salir al escenario como músico? ¿Cómo lo compararías con salir a una cancha en la final de la Champions?

Hace un año, si te soy sincero, no me lo planteaba. Incluso rodeado de amigos, sí canto. Y cada vez que estamos en un sitio, en cualquier celebración, soy el primero que arranca a cantar. Pero cuando ya hay gente profesional de la música, hacer una letra frente a ellos me cohibía un poco.

Sí que es cierto que, después de todo este año y medio en el estudio grabando, componiendo y demás, ya uno se mete en el papel, se lo cree y lo defiende, porque te va a tocar defenderlo. Todavía no estoy al 100 % seguro, pero me voy haciendo a la idea de que, si la gente lo pide y lo quiere, habrá que salir a demostrarlo. Tenemos mucho que compartir con la gente y mucho que disfrutar, porque la música es maravillosa, sobre todo para compartirla y para cruzar fronteras. Es algo que llega a cualquier rincón del mundo, y hacer tu música de los demás es un sentimiento muy especial y único.

Hablas de defender [la faceta artística], me imagino que la fanaticada tendrá sus partes, ¿cómo manejas eso?

Sí, pero la música es como el fútbol: al que no le guste mi música, tampoco le gustará mi fútbol. La vida es así.

Afortunadamente, Martín, estoy muy preparado y curtido en críticas, en gente que, en vez de motivar, intenta destruir. Pero gracias a Dios, el fútbol me ha brindado momentos maravillosos. He tenido la suerte de ganarlo todo y, durante ese recorrido tan bonito, también ha habido gente que me ha criticado desde el primer día hasta el último. Pero, ahí siguen.

Yo siempre lo he dicho: la mejor manera de hablar ha sido en el campo, y en este caso, la mejor manera de hablar es haciendo buena música, yendo de la mano de los mejores. Después, la vida es así: no llueve a gusto de todos, para gustos los colores. Yo no obligo a nadie a que le guste mi música, simplemente hago música para que la disfruten y compartan quienes realmente la sientan como yo. Y al que no, pues que le dé a la siguiente pista.

MARTÍN TORO

Editor

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