Tras una compleja operación cardíaca en 2025, el puertorriqueño regresa con un proyecto cargado de simbolismo: fusiona su esencia lírica cruda con matices melódicos, incluye colaboraciones estelares (María Becerra, Yandel, Neutro Shorty) y marca el debut de su hijo Austin Santos en ‘Gohan y Goku’. En esta entrevista exclusiva, Arcángel desglosa la esencia del disco, su renacer físico y emocional, y el emotivo traspaso del legado a la nueva generación.
Estamos acá para hablar sobre esta canción de ‘Gohan y Goku’, y de Sr. Santos II: Sueños de grandeza. Quisiera preguntarles cómo nace la idea de grabar esta canción juntos y cómo debutar con este tema.
Arcángel: El niño ha venido a cantar todo el tiempo desde que era muy pequeño. Él todo el tiempo ha ido al estudio, tiene canciones desde hace mucho tiempo, pero, obviamente, tenía una voz muy tensa. Yo no permitía que él sacara su música porque, tarde o temprano, la voz le iba a cambiar, entonces no iba a ser lo mismo. Cuando la gente se enamora de un niño artista, cuando cambia su voz, literalmente como que lo dejan de querer, la gente dice perdió la magia y es porque te enamoraste de una vocecita. Yo sabía que este momento iba a llegar, el momento donde su voz iba a madurar y se iba a escuchar más hombrecito, como es ahora. ¿Qué mejor manera que su debut lo haga en el disco de su padre?
Y para ti, Austin, ¿qué significa a nivel personal y artístico este momento?
Austin: Para mí es un sueño, más que todo es un sueño. Porque a mí me encanta cantar, eso es algo genial. Es algo que todavía no me lo creo hasta el día de hoy, y me motiva mucho a seguir hacia adelante. Mi papá me dio la oportunidad y yo tengo todo en consideración, eso es mucho.
¿Cómo fue el proceso creativo y emocional en el estudio para hacer este tema?
Austin: Yo estaba en mi casa acostado y, de repente, me llegó un mensaje. Mi padre me dice, “Ven para el estudio, que vamos a crear una canción juntos”. Entonces, me dio una emoción por todo el cuerpo, que yo me paré de la cama, “¡Me voy, me voy, me voy!”, y fui directo para el estudio. Cuando llegamos la vibra ya estaba, ya estaba todo, fue bastante rápido el proceso. Es algo a lo que ya estamos acostumbrados, yo ya me acostumbré, ya que he estado en varios procesos y he creado canciones. Es algo muy normal para mí. Fue un proceso muy bueno, me motivó demasiado (sic), fue algo increíble para mí.
Arcángel, ¿aprendiste algo de tu hijo durante esta experiencia?
Arcángel: Él siempre ha tenido su talento desde que era muy pequeñito. Como te dije anteriormente, yo estaba esperando el momento correcto para que él pudiera mostrar su destreza, pero él viene trabajando desde que era muy pequeñito. Todo el tiempo se le ha visto ese amor por la música, nació cuando yo estaba empezando en la música. Sabe lo que es dormir dentro de un estudio de música, levantarse y estar en un estudio de música. Sabe lo que es dormir dentro de un camerino en un concierto, levantarse y estar en un camerino, con personas cuidándolo, levantarse y escuchar a su papá cantando en vivo.
Ha estado alrededor del espectáculo. Su vida ha sido un espectáculo, literalmente, porque él ha visto todas las cosas, ha vivido todo el proceso, no es igual que yo. Sé que está preparado para esto, yo estaba esperando el momento correcto.

¿Por qué Sueños de grandeza?
Arcángel: Tenía varios nombres, porque no me gusta ponerle a los discos “2”, “3”, o “4”, es muy monótono. Sí, es la segunda parte, pero debe tener un título que acompañe el álbum, y hay una frase que yo digo mucho, que es: “Hasta que el de arriba me quite”. Quiere decir “Hasta que Dios quiera”. Y también, tenía “Sueños de grandeza” y “Otro día en la oficina”.
Incluso, al final de varios temas yo digo, “Hasta que el de arriba me quite”, o digo, “Otro día en la oficina”. En ninguno digo, “Sueños de grandeza”, pero ‘Sueños de grandeza’ es el nombre de un tema del álbum. Y, te voy a ser bien sincero, les pregunté a varias personas del equipo de trabajo cuál sonaba más elegante, y todo el mundo decidió Sueños de grandeza.
A nivel lírico, ¿qué temas tocas en el disco?
Arcángel: Para hacer la continuación del primer álbum, este álbum es mucho más comercial. Aquí incluí unos cuantos R&B, tengo un tema con María Becerra. Cuento con cuatro o cinco temas que son explícitos, pero a la vez, son más melódicos. La primera versión, el ‘Señor Santo’ se llamó ‘Honor, lealtad y respeto’, no cuenta con estos temas tan melódicos. En este le quisimos dar un pequeño twist, ponerlo un poco más melódico, un poco más agradable.
Pero, líricamente, no te diría que igual. El primero va a ser uno de los álbumes más especiales de mi vida, porque fue dedicado a mi hermano. A mi hermano Justin, que partió hacia el Cielo. Le dedicamos ese álbum completo a él, que se comenzó a hacer cuando aún estaba con nosotros. Pero, este álbum es una continuación, yo maduro con el pasar de cada minuto, cada hora, cada día. Yo voy cambiando. Mi mente se mantiene en constante evolución. Yo siempre estoy ahí. Mi mente no me deja quieto, es como una montaña rusa. Entonces, yo te diría que este álbum sí tiene material parecido al primero, pero me atrevo a decir que líricamente lo superamos un poco.
¿Cuánto tiempo tomó este proceso?
Arcángel: Me operaron el 11 de marzo. Yo duré 10 días en el hospital. Al tercer día yo estaba en el estudio, cuando me dieron de alta. De hecho, ‘Quién contra mí’ la grabé dos días antes de que me operaran. Tengo eso documentado.
El productor fue, llevó su equipo y grabamos esta canción. Pero ya tenía tres temas del álbum. Ya veníamos trabajando poco a poco. Duramos 14 o 15 días grabando los temas. Lo otro se fue en conseguir a los artistas invitados para cada tema. Obviamente, hemos mezclado el disco como tres veces, buscando el sonido perfecto, cuál es el sonido que nos gusta, cómo nos sentimos más cómodos. Mezclamos con dos ingenieros diferentes.
Al final, terminamos cogiendo mezclas de ambos y fusionándolas. Porque ambos hicieron un muy buen trabajo. Yo le decía a él, “Si esta mezcla le quedó a él bien y esta te quedó bien a ti, pues que él haga esa y tú haces esta. Y así nos vamos”. Y literalmente, nos tardamos más en el proceso de postproducción que en el de grabación.

Al verte tan vulnerable, ¿crees que ha cambiado algo en ti?
Arcángel: Bastante. Ya tengo tiempo siendo una persona totalmente diferente. Y, de hecho, en este álbum menciono muchas veces mi operación. Menciono muchas veces lo agradecido que estoy con Dios por darme otra oportunidad, y se nota. O sea, cuando tengas la oportunidad de escucharlo, es una pregunta que tú mismo te vas a decir, “¿Le cambió bastante el chip? Habla muchas veces de él”. Le di mucho énfasis a lo que es mi operación de corazón abierto, y le di mucho énfasis a lo agradecido que estoy con Dios por darme una tercera, cuarta oportunidad. En verdad, me ha dado mucho con esto de la salud.
¿Cómo ves a Austincito en unos años?
Arcángel: ¡Uff! Eso es un trabajo que vamos a hacer en equipo. Hoy día, en la industria musical, es más disciplina que talento. Ya el talento él lo tiene, corre por su sangre. Yo te diría, lo que tenemos que trabajar es en la disciplina necesaria para hacerlo.
Si él mantiene una costumbre diferente a la de su padre cuando comenzó, pues él podría llegar muy lejos. Pero todo depende de él, yo lo puedo guiar musicalmente. Él se convirtió en padre hace diez meses. Se adelantó, tomó un salto cuántico y brincó varios niveles; ya está jugando en una liga muy adelantada. Aparte de ser un nuevo artista en esta industria, viene ya siendo padre.
Yo te diría que la responsabilidad es un poco más de la que yo tenía cuando comencé, porque cuando yo comencé yo no era padre. Yo me hice padre ya en mi segundo o tercer año dentro de la industria. Él fue padre antes de comenzar su primera canción. El tema de la disciplina es muy importante y que él debe tener siempre en consideración porque, hoy en día, no necesariamente los artistas más talentosos son los que tienen más éxito, son los que más trabajan. Hay personas que no necesariamente son tan talentosas, pero tienen ganas de ser grandes. Y las ganas es lo que nunca puede faltar en un artista. Siempre quererse, y tener la motivación. De eso nos vamos a encargar nosotros, pero vuelvo y te repito, todo depende de él.


