Perfectamente Imperfecto, el collage creativo de Augusto Tamayo

Un álbum que recopila años de trayectoria y desemboca en un trabajo antológico

Por  VALENTINA VILLAMIL

junio 24, 2024

Juan Pablo D'Silva.

“Es el sueño de cualquier artista estar al frente de su proyecto musical”, afirma Augusto Tamayo, compositor y cantante que, con poco más de dos décadas de trayectoria en la industria musical, finalmente nos ofrece su álbum debut, Perfectamente Imperfecto. Este trabajo no solo presenta al artista colombiano como protagonista de su obra, sino que se introduce como un proyecto que documenta su evolución a lo largo de su experiencia “tras bambalinas”.

Su carta de presentación al mundo podría definirse como todo menos homogéneo, pues además de contar los años de vida y desarrollo profesional de Tamayo, también se nutre del talento de diferentes músicos e ingenieros de primer nivel. “Llevo décadas haciéndolo,  son canciones que escribí en el transcurso de 20 años y que he grabado en 16”, comenta. “Es un disco bien particular en ese sentido”.

En sus años más incipientes, el cantautor se formó en composición, piano, técnicas orquestales y arreglos de jazz y música contemporánea en diferentes países como Colombia, España y Estados Unidos. Cultivando una multifacética carrera, Tamayo ha trabajado como instrumentista, arreglista y compositor, colaborando con diferentes artistas como Carlos Vives, Fito Páez y Andrés Cepeda. Ahora, Perfectamente Imperfecto. le ha abierto las puertas a un nuevo universo artístico que, por el momento, pretende seguir explorando.

La transición de trabajar detrás de escena para convertirse en el artista principal fue un sueño largamente anhelado por Tamayo. Pero su trayectoria hizo de la elaboración del álbum un trabajo mucho más fácil para él, de la mano con grandes talentos de la industria que exaltaron otra cara de su talento para su primer LP.  “Colaboré con personas con las que había trabajado antes o con las cuales tengo un contacto más cercano. Me acortó distancias con músicos profesionales de primer nivel por mi experiencia en otras áreas”, reconoce.

Entre ellos se encuentran músicos como Fernando Samalea, baterista de Charly García y Gustavo Cerati, Guillermo Vadalá, bajista de los álbumes infaltables de Fito Páez, como también Aarón Sterling, el baterista de John Mayer, por mencionar algunos. A lo largo de diez pistas y un bonus track, Tamayo colabora con un sinfín de creativos, desde la producción hasta la instrumentalización, para dar vida a una obra de pop/rock en español, tomando elementos orquestales como la base principal del álbum.

Marcos Hermes.

Perfectamente Imperfecto. se nutre de las emociones y experiencias personales del intérprete colombiano, en donde cada una de las canciones es una ventana a su vida personal y memorias de su carrera. Con ‘Barca de Ciudad’, Augusto nos abre las puertas a su psique creativa con un vals dedicado a Bogotá, una ciudad que marcó el punto de partida de muchas oportunidades en su extensa trayectoria. 

Cada corte que compone al álbum está marcado por la sencillez y pulcritud instrumental, trabajado con equipos de la mejor calidad en emblemáticos estudios como Eastside Sound Studios y Sonic Ranch. El piano se apodera de todo el proyecto logrando la cohesión melódica del mismo. En temas como ‘El Final’, ‘El Amor es un Veneno’, ‘Fantasma’ y ‘Cuando No Estés’ exploran temas como el amor, la despedida, la ausencia y el dolor, a través de versos reflexivos en donde su voz destaca para orquestar toda una atmósfera íntima entre Tamayo y el oyente.

Pero el gran diferencial del álbum, meramente “antológico”, como él mismo describe, es que se desarrolló en diferentes partes del mundo y a lo largo del tiempo. Desde Colombia, Argentina y Brasil, pasando por Estados Unidos, hasta Suiza y República Checa, su trabajo debut es el fruto de diferentes influencias y etapas de las que Tamayo ha evolucionado. Y, sin preocuparse mucho por que su obra no sea del todo homogénea, el colombiano logra crear un hilo conductor a través de la producción para no dejar atrás la esencia de sus primeras composiciones. 

“Ese es el ADN completo de este proyecto”, afirma con seguridad. “Las composiciones de hace 20 años no podían hacer al disco homogéneo. No es lo mismo el Augusto Tamayo de hoy al que escribió algunos de los temas del disco. Nos enfocamos en cada una de las pistas para hacer una obra ecléctica y nos cuestionamos de qué manera podíamos utilizar recursos diferenciados”.

Aunque su formación musical comenzó con una base sólida en la música clásica, un género que, aunque considerado obsoleto en el contexto moderno, le ofreció una gran variedad de recursos musicales inigualables, que no se encuentran fácilmente en la música popular contemporánea. Su objetivo siempre fue transmitir su mensaje de manera efectiva y masiva, y para lograr esto, decidió combinar estos elementos con la accesibilidad del pop y el rock en español. 

“Yo no soy muy fanático de cuando utilizamos términos de ‘fusión’. Yo creería que todos somos una mezcla de infinitas cosas. Yo diría que Perfectamente Imperfecto. es rock en español. Pero tiene vistos de música clásica y cositas de jazz. El lenguaje es muy pop, pero se inspira mucho en el rock en español de los años 80 y 90”, explica.

Su enfoque se basa principalmente en su percepción de estos géneros como lenguajes universales. Aunque las preferencias del público pueden variar con el tiempo, estos géneros han demostrado ser fácilmente digeribles y comprensibles para una vasta audiencia. “La manera más interesante de poder transmitir un mensaje es hablar en el lenguaje que hablan las otras personas. Yo creo que encontré en el pop y rock en español un protocolo para poder comunicarme con la gente”.

Aunque apenas van unas semanas desde su lanzamiento oficial, Tamayo ya se encuentra ideando su próximo proyecto. ¿Su siguiente reto? Un nuevo álbum. “Una cosa es andar recopilando música y creaciones antiguas. Pero un ejercicio interesante es empezar a generar un sonido homogéneo actual, no necesariamente con los sonidos, sino conmigo mismo”.

Mientras tanto, Augusto planea llevar Perfectamente Imperfecto. a su interpretación en vivo, siendo él el artista principal por primera vez. Ahora se enfrenta a la planeación de un espectáculo y al reclutamiento de músicos que le ayuden a plasmar la calidad del disco en el escenario.