Murió Killing Castro, histórico mánager de Divididos

El representante del trío murió ayer en Buenos Aires. La noticia provocó un hondo pesar en toda la comunidad del rock argentino.

Por  HUMPHREY INZILLO

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Killing Castro, la camiseta del Botafogo y su sonrisa característica.

Ignacio Arnedo

Se llamaba Jorge Castro, pero todo el mundo lo conocía como “Killing”, apodo que obtuvo en una referencia a una revista de fotonovelas italianas de misterio, violencia y erotismo, de origen italiano que en la Argentina comenzó a publicar la Editorial Record en 1971. Su metier no eran las historietas, era el rock. Killing era el mánager histórico de Divididos, el trío integrado por Ricardo Mollo, Diego Arnedo y Catriel Ciavarella, y la inesperada noticia de su muerte -en Buenos Aires, el viernes 8 de abril, producto de un cáncer fulminante- provocó un hondo pesar no sólo en el ecosistema del grupo, sino en toda la comunidad del rock argentino. Mánagers, productores, músicos y periodistas lo despidieron con pesar en las redes sociales. 

La amistad entre Ricardo Mollo y Diego Arnedo con Killing viene de larga data, y acusaba más de cuatro décadas. La complicidad trascendía el ámbito estrictamente laboral, y juntos se permitían pequeñas travesuras. Por ejemplo, un cameo que hicieron Killing y Ricardo Mollo en una escena de Gilda, no me arrepiento de este amor, la película de Lorena Muñoz protagonizada por Natalia Oreiro, encarnando a dos músicos pelilargos, acodados en la barra de un boliche.

En enero de 2020, en un video que Ricardo Mollo colgó en el Facebook oficial del grupo para saludar al mánager por su cumpleaños, el cantante y guitarrista describió a su amigo como “el más grosso de todos los grossos del planeta y de algún planeta por descubrir, también”.

Historia de una amistad

Killing era un asiduo concurrente al sótano de Palomar que funcionaba como sala de ensayos de MAM, Frankie Pig (el primer trío que compartieron Mollo y Arnedo) y La Familia Gram. Según contó Diego Arnedo en una entrevista con Andrés Ruiz para la revista Rec Or Play, esa esquina era frecuentada por Alambre González, Juan Rodríguez, Piojo Abalos, Marco Pusineri y Tito Fargo, entre otros. “Fue el espacio de ensayos del último Sumo y el principio de Divididos”, recordó. De esos tiempos (fines de los 70, principios de los 80), data el orígen de su relación. 

Desde sus cuentas oficiales, la banda lo despidió con un emotivo video grabado en la cancha de Quilmes, equipo del que Killing era fanático, musicalizado con una canción inédita. Ricardo Mollo, desde su cuenta personal de instagram, eligió recordarlo con un pequeño gag, donde se puede ver cómo Killing lo ayuda, entre carcajadas, a sacarse una bota estilo tejana que se le había quedado atorada en el pie derecho. Por su parte, Jorge Araujo, baterista del grupo entre 1995 y 2004, publicó en sus cuenta un video donde se lo ve a Killing en el camarín alzando a Marco, su pequeño hijo (“a ver con el tío Killing”, le dicen al bebé), mientras se escucha el sonido de un aerófono del altiplano y el pequeño juega con sus emblemáticos bigotes.