Milla Jovovich, una líder insurrecta apocalíptica

Milla Jovovich nos confiesa las tribulaciones de combinar sus compromisos profesionales con los deberes de una madre de familia

Por  ÓSCAR URIEL

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Sony Pictures

EXTRAÍDO DE RS113, OCTUBRE 2012

Modelo, actriz, músico y diseñadora de modas. Por si fuera poco, también podría considerársele como uno de los rostros más emblemáticos de la década de los años noventa. Hoy, Jovovich se acerca más a la típica ama de casa de la suburbia americana que a la actriz de intenso carácter que protagonizó El quinto elemento. Paradójicamente, Jovovich protagoniza una de las franquicias de ciencia ficción más redituables (basada en el popular videojuego de Capcom) en la actualidad y un trabajo que la ha acercado a las nuevas generaciones. Adolescentes que, seducidos por la belleza de la actriz, revisitan sus películas y bajan su música de Internet.

Ahora, Jovovich promociona la quinta de las películas de la serie titulada Resident Evil: Retribution, por lo cual tuvimos oportunidad de platicar con la actriz. Franca y generosa, Milla siempre ha sido un gran personaje para conversar. Platicamos sobre distintos tópicos, desde las extremas medidas que toma para mantenerse en casa hasta sus raíces rusas y el sentimiento que le provoca regresar al hogar. “Todo el proceso de entrenamiento previo a filmar esta película representó el más fuerte que he tenido en mi carrera, porque tuve que perder todos esos kilos extras que gané con la maternidad. No era que no los habría bajado para mis anteriores cintas, sino que todavía me encontraba en un estado un tanto hormonal y el cuerpo sigue reteniendo líquidos y grasas. Además, como madre, tienes la obligación de proteger y cuidar a tus hijos amamantándolos. Fueron tres años hasta que un día dije: ‘¡Basta!’. La situación había llegado a tal grado que no podía ponerme un traje de baño o una camiseta ajustada. Aunque no me consideraba una actriz con sobrepeso, sentía que no estaba haciendo absolutamente nada por mi persona. Después de pasar un fin de semana con mi familia comiendo hot dogs y pizzas, un lunes desperté con ganas de ir al gimnasio y de someterme a una dieta”, nos dice la actriz, libre de cualquier prejuicio que podamos hacernos con respecto a su muy particular belleza y a la excelente condición física en la que se encuentra.

Jovovich adquirió hace años la etiqueta de “It Girl” en los círculos más exclusivos del jet set internacional. Su versatilidad –criticada por algunos– la convertían sólo en una encantadora chica que seducía a su paso. Se le relacionó románticamente con personalidades como Stuart Zender, ex bajista de Jamiroquai, con el fotógrafo Mario Sorrenti y con el director Luc Besson con quien contrajo matrimonio justo después de filmar El quinto elemento.

 “Empecé muy joven en esto. Tenía 16 años y era una adolescente verdaderamente insoportable. Veía a chicas de 23 años y me preguntaba: ‘¿Por qué salen de noche si ya están grandes?’. Cuando leo entrevistas que hice entre los 13 y 16 años me quiero esconder de la vergüenza que siento. Era muy tonta en pensar lo que yo consideraba cool en ese momento», recuerda Jovovich sobre sus inicios en el mundo del espectáculo, cuando se convirtió en el rostro de importantes marcas de cosméticos.

La suerte de la actriz dio un cambio fundamental cuando aceptó interpretar a Alice en la versión cinematográfica del videojuego Resident Evil. No sólo ese acontecimiento representó el origen de la franquicia fílmica más exitosa basada en un juego sino que en ese mismo set conoció al director Paul W. S. Anderson, con quien más tarde contraería matrimonio y procrearía a Eva Gabo.

Michelle Rodríguez, quien regresa a la franquicia en Resident Evil: Retribution (sí, así como leyeron, a pesar que su personaje pereció en la primera de las cintas), recuerda el rodaje de la película original como si hubiese sucedido el día de ayer. “Era mi primera visita a Europa. Recuerdo todo perfectamente. La manera en la que ellos se relacionaron románticamente. Ella es como una ‘tormenta de relámpagos’ y él como este ‘niño bien portado’. Juntos son una bomba. A ella el encanta su trabajo y a Paul le fascina su profesión. Ese vínculo los une. A los dos les gusta llegar al set con ideas creativas y charlan como niños. Me encanta verlos trabajar juntos. Una gran dinámica”, comenta la actriz latina quien vuelve a interpretar a Rain, comando especial aliada a Alice.

En la actualidad Milla está más preocupada por educar a su hija de cinco años de edad que por competir por personajes en las más ambiciosas películas que se “cocinan” en Hollywood. “No creo que mi hija quiera convertirse en una ‘heroína’ de acción. No me ve de esa manera, sin embargo es muy deportista. Desde temprana edad empezó a practicar deportes como Tae Kwon-Do y a tomar clases de ballet. Es una niña con una gran condición física, pero no me gustaría que se dedicara de una manera profesional a sus pasatiempos, arruinas tu cuerpo cuando empiezas a practicar estas disciplinas de una manera profesional. Lo que me agrada de este tipo de actividades es que ella va aprendiendo a ser disciplinada, a entender que en un principio puedes hacerlo mal o equivocarte, pero que sí persistes y practicas puedes lograr lo que propongas”.

En sus inicios, Jovovich fue duramente criticada por la prensa especializada quienes aseguraban que Milla carecía de herramientas para tomársele seriamente como intérprete. Su trabajo alterno como imagen de importantes marcas de cosméticos obstaculizaba que se le tomara en serio, sin embargo, participaciones posteriores en filmes como The Messenger: The Story Of Joan Of Arc y The Million Dollar Hotel terminaron con las dudas. “No creo que como actriz me encuentre completamente realizada. Con esto no me estoy repruebo. He tenido buenos momentos en algunas películas pero estoy consciente que no poseo un talento natural para la actuación. En cambio, mi madre sí. Ella conocía su cuerpo instintivamente y se expresaba siempre segura de sí misma. Quizá por haber tenido una madre tan talentosa provocó que a mí me cuesten las cosas mucho más. Yo tengo que trabajar para lograr los objetivos. He dedicado mucho tiempo a preparar mis personajes, mientras que otros compañeros lo hacen casi en el momento y por instinto”, aclara la actriz.

Jovovich alterna su vida de ama de casa en Los Ángeles y en Nueva York, donde la familia tiene un departamento. Son claras sus prioridades. Participará en películas que le permitan estar acompañada de su pequeña hija. “Soy madre de tiempo completo. Es algo que disfruto mucho. Los fines de semana tengo una nanny en casa, porque sábados y domingos los dedico a componer música o invito amigos músicos a veladas y creamos música. Por este motivo he rechazado participar en muchas cintas. Yo quisiera estar para mi hija como mi madre lo estuvo conmigo. Me gusta cocinar en casa y que cuando mi hija pregunta por mí, yo pueda responderle desde la habitación de junto. Quiero que siempre tenga presente que es lo más importante para mí”, afirma categóricamente Jovovich al referirse a sus prioridades en este momento.

Milla Jovovich nació en Kiev, Ucrania. A los cinco años de edad salió del país acompañada de su familia que, por cuestiones políticas, tuvo que emigrar a Londres antes de establecerse en Estados Unidos. “Mi hija habla mejor ruso que yo. Siempre ha tenido una excelente nanny con quien practica el idioma constantemente. El año pasado que estuvimos en Toronto filmando la película la inscribí a una excelente escuela. A los tres años me corregía cuando lo practicaba, hasta que un buen día me dijo: ‘Mamá …creo que mejor deberías hablar sólo inglés’. ¿Qué si me siento en casa cuando regreso a Rusia? En un sentido sí, por la gente y porque escucho el idioma en las calles. Es mentira cuando alguien asegura que todos somos los mismos. Cuando vas a una fiesta en Rusia, es totalmente distinto a una reunión social en Francia. El sentido del humor, las conversaciones y la comida son otras. Hay un grupo de amigos en Rusia a quienes adoro y por eso siento que regreso al hogar”.

Al charlar con la actriz, se percibe una sensación que le incomoda hablar acerca de su belleza exótica. Gran parte del encanto de su personalidad es que no se toma en serio el juego de los halagos que, en una industria como es el cine, puede llegar a ser una dinámica intolerante. “Me causa mucha gracia cuando la gente me pida que comparta ‘secretos’ de belleza. Simple y sencillamente no tengo. Me lavo la cara y la hidrato, eso es todo», finaliza la actriz.

Mira el tráiler de Resident Evil: Retribution: