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Metric, una vía de escape que nos lleva hacia la introspección

Con el lanzamiento de Formentera II, la banda canadiense prepara su regreso a Latinoamérica.

Por  ROLLING STONE

noviembre 17, 2023

En el verano de 2020, Emily Haines y James Shawn entendieron que el mundo no iba a regresar pronto a la normalidad. Desde Toronto, Canadá, se refugiaron mentalmente en una isla española, ubicada en el Mediterráneo, que dos años después le dio nombre a Formentera, una suerte de escape sonoro que evoca luz y esperanza, ante lo fatídico e inesperado que puede resultar la vida. Este álbum, al que reconocen como uno de los más importantes de su discografía, es la antesala de Formentera II, material que, hoy, marca su regreso a los escenarios de México, Chile y Brasil.

“Cuando empezamos a escribir estas canciones, supimos que iba a tomar mucho tiempo volver a nuestra realidad, así que seguimos adelante y creamos un álbum doble. Ese siempre fue el plan, solo que no se lo dijimos a nadie porque no sabíamos cómo lo íbamos a lanzar, de alguna manera, esperamos a que el mundo nos lo dijera”, cuenta James, junto a Emily, en entrevista con Rolling Stone en Español, previo a su llegada a la Ciudad de México.

Con Formentera II, Metric amplía una cara más introspectiva, e incluso existencialista, de nuestros tiempos. Su ausencia sobre los escenarios, así como un estudio de grabación propio, los introdujo en una especie de trance creativo que notaron, únicamente, cuando conocieron el resultado final, su significado y el lugar emocional del que provenía. “Formentera II está compuesto, en su mayoría, por las primeras canciones que hicimos cuando iniciamos todo este proceso”, afirma James.

“A finales de 2021, decidimos que queríamos lanzar el disco, pero pensamos que darles 18 canciones, con una duración estimada de una hora con 45 minutos, tal vez era demasiado, así que lo dividimos en dos partes. Terminamos el primer volumen y después nos fuimos de gira, hicimos muchas cosas. Luego regresamos y concluimos la última parte en Motorbass, un estudio de París. Fue una gran experiencia; de hecho, varias canciones de Formentera fueron influenciadas por muchos éxitos que surgieron en este lugar, y fue grandioso culminar de esta manera”.

El estreno de Formentera II coincide con la celebración de los 20 años de Old World Underground, Where Are You Now?, su álbum debut. Para Metric, ambos discos mantienen una esencia simultánea, precedida por el contraste entre las letras. “Hemos cambiado mucho, pero creo que Old World Underground puede tomarse como la base de Formentera”, explica Emily, quien ejemplifica esta relación con “IOU” y “Doomscroller”, tema que tocaron por primera vez en mayo de 2022, durante su concierto en el Pepsi Center WTC, de la Ciudad de México.

“Doomscroller” – canción que pertenece a Formentera – es la suma perfecta entre las diferentes piezas creativas que compusieron cada uno de los integrantes de la banda. Este proceso fue similar para canciones como “Suckers” y “Nothing Is Perfect”. Esta última, se desenvuelve ante una guitarra acústica, como un mantra que nos brinda un aliento positivo. “Jimmy y yo escribimos la misma música por separado. Es algo único y así es nuestro proceso”, revela Emily.  

“Escribí “Nothing Is Perfect” en 2019; un año más tarde me presentó una pieza musical que escribió con Liam y le dije: “Espera un segundo, esta canción puede ir encima de lo que escribiste, es genial”. Después, todo el proceso hizo click. Hicimos demasiadas versiones de ese tema, con muchas secciones extras, e intentamos muchas cosas de electrónica. Para mí, todos esos días demostraron el poder y el sentimiento de la canción, y terminó siendo la producción la que reforzó su significado, que es quizás un poco simplista, pero al mismo tiempo, refleja la manera tradicional de aceptar la frase: “Nada es perfecto”.

Es como aceptar con el corazón roto que las cosas, al parecer, están rotas; que a veces no tienes el poder y tienes que empezar a buscar la forma de sobreponerte a ello, incluso, a pesar de que todo está mal en el mundo. Tiene esa parte nihilista que nos ayuda a entender que amamos la nada. Nada es algo, nada es un lugar, nada es un logro, y así es como voy a enfrentar la realidad. Voy a desaparecer y, ¿¡qué tal nada!? Es lo único perfecto, la nada absoluta. Cuando la tocamos en vivo, pasó lo que yo quería que pasara mientras la grabamos en el estudio, porque al final todos repetían y cantaban: “Nothing, nothing, nothing”. Eso es lo que deberíamos de estar venerando: a la nada”, detalla Emily.

Casi como una premonición, James y Liam O’Neill escribieron “Suckers”, un tema que surge en febrero de 2019, y que habla sobre la idea de permanecer encerrado en una habitación, atrapado por el mundo digital. Un año más tarde, esta fue nuestra realidad. “Fue una de las primeras canciones que Liam y yo escribimos, y se la mostramos a Emily, seguramente ella ya tenía algo escrito. Noté que no era muy diferente a “Doomscroller”, y así empezamos a reunir cada pieza. Fue una de las cosas raras de ese año”, señala James. “Lo fue, al igual que “Nothing Is Perfect”, todo encajó”, añade Emily, quien interpreta con fuerza: “There’s something more beyond the wall of the world”, en este track.

La era de Formentera II llega a México

“Amamos tocar en México, es uno de nuestros lugares favoritos”, dice James con entusiasmo. La relación entre la banda y el país ha evolucionado a lo largo de sus 25 años de trayectoria. En 2019, Metric colaboró con Zoé, lo que resultó en una gira por diversas partes de Estados Unidos y un show único en el Auditorio Nacional. “Hemos tenido grandes conciertos, conocido personas grandiosas y hecho buenos amigos. El público mexicano simplemente es el mejor, así que no hay nada por lo que no esté entusiasmado”, agrega.

Luego de su paso por el Corona Capital Guadalajara y un show en solitario, Metric completará el ciclo de Formentera este 21 de noviembre, en el Teatro Metropolitan; y un día después, en el Showcenter Complex, de Monterrey, Nuevo León. “Apenas vislumbro que estamos finalizando el fenómeno del primer volumen en la Ciudad de México, porque aquí debutamos el proyecto. Ahora toca el turno de Formentera II.

Es interesante, en términos de evolución, reconocer nuestro paso por los escenarios, sobre todo, cuando estamos celebrando el aniversario de un álbum que lanzamos en 2003. Por supuesto, el show ha evolucionado, porque ahora tenemos acceso a una mejor producción, pero la esencia de quiénes somos y los sentimientos que queremos transmitir en los conciertos son los mismos. Queremos que se relajen, sientan, bailen y celebren, al final, el alma sigue siendo la misma de aquellos días en los que tocamos en clubs pequeños”, narra Emily.

Tanto ella, como James, reconocen que viven formas opuestas de libertad en el estudio y sobre los escenarios. “Las canciones toman vida propia una vez que dejan el estudio. Después, salen al mundo y la parte emocionante es no saber qué es lo que va a pasar con ellas. Puedes hacer tu mejor esfuerzo para terminarlas, pero una vez que son de dominio público cobran otro sentido y eso es emocionante”, explica James, para quien “Breathing Underwater”, incluido en Synthetica, representa el mejor ejemplo del alcance no planeado que puede tomar una canción.

“Ambos tienen la misma cantidad de limitaciones y libertades”, comparte Emily. “Las experiencias están relacionadas, en el sentido de que hay momentos en el estudio donde te sientes realmente libre, porque literalmente estás inventando, en tiempo real, algo que va a ser parte de tu vida y se va a plasmar en un álbum. Pero, al mismo tiempo, hay reglas en el proceso que lo hacen restrictivo y, entonces, solo quieres salir al escenario. Ahí surge la espontaneidad y la posibilidad, cambias de brújula, notas la respuesta de la gente, pero está la parte de la logística del show y las restricciones se mezclan con ciertas libertades. Como banda, siempre intentamos maximizar la parte de la libertad”.

Metric cerrará el año en São Paulo y, por ahora, su objetivo es transitar con fuerza sobre los escenarios para honrar la esencia de Formentera y Formentera II. “No siempre tenemos este enorme backlog de música. Hasta ahora, después de un álbum doble, lo tenemos, pero, ¿qué hacemos con él? No tenemos idea. Vamos a concentrarnos en el tour y nos vamos a quemar cientos de miles de veces. Después iremos a casa y veremos qué sigue”, aclara James. “Comparar y desesperar; es lo que yo diría”, finaliza Emily.