Los Tres: 30 años después, la música sigue siendo suficiente

Los Tres vuelven con un nuevo álbum, grabado en los estudios Abbey Road de Londres, recupera esa esencia de cuatro músicos tocando juntos.

octubre 7, 2026

Treinta años después de su mítico MTV Unplugged, Los Tres atraviesan una nueva etapa con XCLNT, un álbum grabado en el Estudio 2 de Abbey Road bajo una filosofía minimalista y centrada en la interpretación de sus cuatro integrantes. En conversación con Rolling Stone en Español, Álvaro Henríquez recuerda la experiencia de grabar en uno de los estudios más emblemáticos de la música, habla sobre el origen de ‘INRI’ y su primera nominación a los Latin Grammy por el video de la canción, y reflexiona sobre el legado de aquel histórico concierto de 1995.

Para Álvaro Henríquez, la experiencia tuvo algo de irreal. “Estar en ese lugar es como el equivalente a un católico y al Vaticano”, dice. No es una comparación gratuita. En ese mismo espacio grabaron artistas que forman parte del imaginario musical de Los Tres, y el estudio está atravesado por una historia que se siente incluso cuando no se está pensando en ella. Henríquez recuerda mirar alrededor y caer en cuenta de que estaba en el mismo lugar donde había grabado David Bowie.

Pero XCLNT no nació para rendir tributo a la historia de Abbey Road. Más bien ocurrió lo contrario: el objetivo fue reducir todo a lo esencial. “Yo quería que se escuchara la música que hacemos los cuatro”, explica Henríquez. El resultado es un disco deliberadamente minimalista, construido alrededor de dos guitarras, bajo y batería, sin una acumulación de capas que pudiera esconder la naturaleza de la banda.

“Quería que la gente pudiera escuchar a Los Tres como cuarteto, como lo que somos, tocando casi en vivo”, cuenta.

La decisión también definió la manera de grabar. Los temas se registraron completos, sin detener las canciones a la mitad para después construirlas en edición. Los Tres hicieron pocas tomas. Dos habitualmente, tres o cuatro como máximo y eligieron entre interpretaciones completas. Tampoco hay fade outs: cada canción comienza y termina por decisión de los músicos.

Esa búsqueda por conservar la interpretación también está presente en la producción. Aunque el álbum fue grabado digitalmente, Henríquez recurrió a equipos y procesos asociados al sonido analógico, incluyendo una consola Harrison de 1979 y compresores de época. Más que perseguir una nostalgia tecnológica, la intención era conseguir que el registro conservara la sensación física de cuatro músicos tocando juntos. “Era como estar en los 60”, recuerda.

La experiencia de Abbey Road, además, estuvo marcada por esos pequeños descubrimientos que aparecen cuando una banda entra a un lugar con semejante historia. Henríquez cuenta que cada día encontraba algo nuevo: desde instrumentos y espacios cargados de memoria hasta la posibilidad de tocar el piano de Lady Gaga o interpretar una cueca chilena dentro del estudio.

Todo eso terminó influyendo en la interpretación. “Fue muy bonito escucharla y decir: ‘Oye, weón, y esto lo hicimos los cuatro, nadie más’”, dice. Para Los Tres, esa frase resume buena parte del espíritu del álbum.

Una canción nacida de un crucifijo

Entre las canciones que atraviesan esta nueva etapa está ‘INRI’, una composición que nació de una historia familiar y de una imagen tan absurda como reveladora.

El padre de Henríquez fue juez y posteriormente ministro de la Corte Suprema de Justicia. Durante su trabajo recibía informes policiales de todo tipo. Un día le mostró a su hijo uno de esos documentos, en el que se detallaban los objetos robados en un delito: un televisor, una radio, un computador y un crucifijo.

Lo que llamó la atención de Henríquez fue un detalle inesperado: el crucifijo también tenía marca. “Crucifijo marca INRI”, decía el informe. La escena se quedó en su memoria. Décadas después, terminó convertida en canción.

‘INRI’ fue registrada prácticamente de una toma, de acuerdo con Henríquez, siguiendo esa misma filosofía que atraviesa el nuevo álbum: tocar primero, intervenir después lo menos posible.

La canción también terminó llevando a Los Tres a un territorio nuevo. Su video, realizado por Punkrobot, recibió una nominación a los Latin Grammy. Para Henríquez, el reconocimiento tiene un significado especial porque es la primera vez que la banda llega a estos premios. “Estamos muy emocionados y muy agradecidos con la nominación”, reconoce.

El trabajo audiovisual estuvo a cargo de una productora de animación chilena que también está detrás de obras reconocidas internacionalmente. Henríquez cuenta que la banda quería realizar tres videos distintos y que Punkrobot tuvo una amplia libertad creativa para desarrollar las propuestas. El resultado terminó ampliando el universo visual de ‘INRI’ sin quitarle protagonismo a la canción.

Treinta años después del Unplugged

Si XCLNT mira hacia adelante desde Abbey Road, el aniversario del MTV Unplugged obliga a Los Tres a mirar hacia atrás.

En 1995, la banda llegó al formato acústico de MTV después de haber ensayado intensamente. El resultado fue un concierto registrado prácticamente de principio a fin en una sola toma. Solo una canción tuvo que repetirse.

Para Henríquez, más allá del impacto que tendría posteriormente el álbum, aquella experiencia fue una confirmación: Los Tres podían sostener sus canciones únicamente con sus instrumentos y sus voces. “Eso quería decir que somos capaces de tocar bien, de manifestarnos con nuestro instrumento y con nuestras letras de buena forma”, recuerda. Tres décadas después, esa misma convicción parece seguir intacta.

La diferencia está en el contexto. En 1995, el Unplugged representaba una oportunidad inesperada para que una banda chilena pudiera llevar su música a una audiencia mucho más amplia. Henríquez recuerda haber pensado que aquello parecía una broma cuando les propusieron hacerlo. Después entendieron que era real y que tenían una oportunidad excepcional para que más gente conociera su música.

Ahora, en 2026, la historia tiene otra escala. Los Tres han vuelto a grabar un álbum con su formación original, esta vez en Abbey Road, y una de sus canciones compite en los Latin Grammy. Henríquez reconoce que nunca imaginó exactamente ese recorrido.

“No soy católico ni nada de eso, pero soy un hombre de fe”, dice. Cuando comenzaron Los Tres y llegaron las primeras grandes oportunidades, también sentía que todo podía ser una especie de broma. El Unplugged, por ejemplo, parecía demasiado bueno para ser verdad.

Treinta años después, aquella presentación se ha convertido en uno de los capítulos fundamentales de la historia de la banda. Y XCLNT parece demostrar que, pese al paso del tiempo, hay algo que Los Tres no necesitan cambiar. La música sigue estando en los cuatro músicos.

“Me siento muy orgulloso de ese disco y muy orgulloso y agradecido también de la respuesta que tuvo ese disco acá y que ha tenido siempre”, dice Henríquez sobre el Unplugged.

Quizás ahí está la conexión más profunda entre aquel álbum de 1995 y el nuevo trabajo grabado en Londres: la confianza en que una buena canción, interpretada por una banda que conoce sus instrumentos, puede sostenerse por sí misma. Tres décadas después, Los Tres siguen comprobándolo.

MARTÍN TORO

Editor

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