Latin Mafia se ha convertido rápidamente en uno de los proyectos más destacados en el pop alternativo en español de los últimos años. Este trío de hermanos mexicanos ha logrado una conexión profunda con su audiencia y ha consolidado temas como ‘Julieta’, ‘Julietota’, ‘Patadas de ahogado’ con Humbe, ‘No digas nada’ y otros. Después de mostrar su versatilidad y su necesidad por no encasillarse en un solo género, su álbum debut generó altas expectativas.
Anticipado por una base de seguidores que esperaban algo similar a sus éxitos previos, llegó TODOS LOS DÍAS TODO EL DÍA, y el disco sorprendió por su enfoque distinto y experimental. En lugar de simplemente replicar las estructuras que ya les habían funcionado con sencillos que generaron millones de reproducciones, el grupo decidió adentrarse en una exploración profunda de sus propias emociones, produciendo una obra con una carga emotiva e introspectiva muy particular que fácilmente pudo haberse recargado en grandes colaboraciones y fórmulas ya utilizadas.
“Todo el tiempo estamos cambiando. No somos las mismas personas que éramos ayer, ni las mismas que probablemente seremos mañana. En este proyecto tomamos todo ese sentir, puesto en música que abiertamente grita cambio, dolor, tristeza, felicidad y odio, cosas que TODOS LOS DÍAS TODO EL DÍA podemos sentir. Con esto solo les pedimos: déjense sentir y cuídense. Los amamos”, publicaron Milton, Mike y Emilio, hermanos que conforman Latin Mafia, al lanzar su esperado álbum debut.
El trío se volcó en este proyecto, cuidando meticulosamente el sonido y los matices, como si cada nota contara una historia de su propio viaje interno. Todas las pistas revelan un esmero casi obsesivo por la calidad y autenticidad, donde la producción se convierte en un personaje propio, lleno de capas, audios y texturas que invitan a los oyentes a sumergirse en la atmósfera que el trío ha creado.
TODOS LOS DÍAS TODO EL DÍA inicia con la nostálgica ‘Siento que merezco más’, canción que definió el sonido del disco. El LP utiliza voces que no toman un protagonismo tan marcado en el tema, pero que se convierten en una capa más del sonido creado por los tres hermanos, quienes produjeron el material, especialmente Mike. Después llega ‘Y cómo te digo que’, una montaña rusa de emociones que varía en intensidad. “Es como una sensación de ansiedad, de que estás en tranquilidad y luego te da un ataque y te vuelves a calmar”, dijo Mike sobre la canción en entrevista para ROLLING STONE en Español.
Más tarde llega uno de los momentos más personales del material con ‘Nunca he sido honesto’, una canción que con una base de piano, un beat y la voz de los gemelos presenta una emotiva reflexión sobre el síndrome del impostor y lo que, como seres humanos, pensamos que merecemos o no merecemos. En ‘Me estoy cayendo’ crean una emotiva canción utilizando la grabación del dispensador de jabón del baño de un bar, una prueba de su creatividad en la producción. Después llega el momento más enérgico, pero también polémico del disco: ‘Sentado aquí’; “Tengo tanta fe en que te mueras, tengo tantas ganas de estar con tu abuela”, dice la letra. Al principio puede parecer una frase absurda creada para hacer polémica, pero detrás esconde un significado más oscuro, sobre la muerte. “Muchas de las frases y lírica en este proyecto van con la intención de que sea abierto a la interpretación. Algo que descubrimos en este proyecto —1ue es mucho más complejo y que tiene más capas— es el no decir las cosas tan literal porque le agrega mucha riqueza a la letra, a lo mejor hasta un doble sentido. La canción habla de que te quieres morir, y qué fácil hubiese sido decir eso, pero decir la frase de la abuela abre la puerta al inicio de una conversación”, dijo Milton.
‘Vivo si me exiges’ rinde un emotivo homenaje a los seres queridos y, como Milton dice, “es el momento más claro del proyecto”. En ‘Pero me estoy acabando’, el trío reflexiona sobre los cambios abruptos en sus vidas y cuestiona su permanencia: “¿Qué pasaría si mañana ya no puedo? ¿Si un día hay 100.000 personas esperándome y ya no puedo salir?”, plantea Milton. La tensión culmina en ‘¿Qué vamos a hacer?’, una canción nacida de un trauma que mezcla un beat de trap y un nostálgico piano.
‘Yo siempre contesto’ captura la frustración de querer ayudar a alguien sin saber cómo, mientras que ‘Ven’ se convierte en el “solo de Mike”, una pieza instrumental que homenajea la noche. Finalmente, ‘Tengo mucho ruido’ cierra el álbum con un ambiente melancólico y etéreo, culminando en el audio de un ser querido que aporta una resonancia íntima a la despedida.
Pese a que el álbum fue recibido con una mezcla de asombro y desconcierto —y lo cierto es que sí puede llegar a extrañarse ese Latin Mafia más comercial y familiar a nuestros oídos, y que al final fue el que cimentó a la banda como una de las más interesantes—, el trío no se desvió de su propósito inicial: ofrecer una obra que trascendiera el pop alternativo, mostrando su capacidad de arriesgarse y de entregar algo genuino y diferente. Es un disco que, más allá de quedarse en lo superficial, invita a una escucha profunda, a encontrar significados ocultos y a vivir una experiencia sensorial que va más allá de lo convencional.
