Las 40 mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers

Conservaron su esencia californiana a través de innumerables reinvenciones, quiebres y torcidas funk-rap durante casi cuatro décadas. Aquí están sus mejores momentos.

MTV/Getty Images

abril 22, 2022

Las 40 mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers. “No quería contar la misma historia que hemos estado escuchando en el rock de los últimos 50 años”, reflexionó Anthony Kiedis en una entrevista reciente. “Ojalá hayamos dicho algo que no se haya dicho antes, o lo hayamos hecho de una manera como no se haya hecho antes”.

Hablaba de Unlimited Love, el duodécimo álbum de los Red Hot Chili Peppers, pero bien podría haber estado comentando el largo trayecto de casi 40 años de los Peppers. Una banda que lanzó su disco debut el mismo año que lo hicieron Run-D.M.C. y The Smiths se convirtió en el último grupo de sobrevivientes del rock alternativo. Su sonido solo se parece al de ellos mismos y lo fueron inventando al andar en su trayectoria llena de aventuras.

Te puede interesar: Flea quiere volver a grabar el álbum debut de RHCP

El dúo nuclear de la banda lo forman el acróbata verbal desvergonzado, Kiedis, y el bajista Flea. A ellos se le suman un dios de la guitarra, John Frusciante, el baterista Chad Smith, el productor Rick Rubin y todos los demás doctores del ritmo con estadías más cortas en la Universidad Pepper, pero que han preservado la esencia californicadora de la banda a través de innumerables reinvenciones, quiebres y torcidas funk-rap, que les han permitido resistir hasta ahora simplemente porque ninguna otra banda se atrevería a ser tan ridícula y tan genial durante tanto tiempo.

Presentamos las 40 mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers.

40. Black Summer (2022)

Hubo que esperar 16 años a que Frusciante volviera a hacer una canción con RHCP, pero valió la pena tanto tiempo para alcanzar “Black Summer” de Unlimited Love. El díscolo guitarrista trajo la estructura de la canción cuando se reincorporó a los Peppers, y Kiedis, Flea y Smith saltaron en una pata. El resultado es su canción más vital en mucho tiempo, y con el sonido más RHCP que te puedas imaginar, impulsado por la línea de bajo sigilosa de Flea y los acordes melódicos pero directos de Frusciante. “Estuve mucho tiempo sin escribir nada”,    le dijo a NME. “¿Lo podré hacer todavía?” Ups, parece que sí. —Joseph Hudak

39. This Velvet Glove (1999)

Cuando la sección rítmica choca con el estribillo, le da un respiro a la melancolía quejosa de la letra pero el lado más auténtico de este tema de Californication evoca la imagen de Kiedis y Frusciante tocando sin enchufar los equipos, sentados en dos taburetes, uno frente al otro, como haciendo las paces. En una de sus interpretaciones vocales más conmovedoras, sobre una guitarra rítmica muy juguetona, Kiedis reconoce a su compañero de banda (“John habla de sacar la cabeza del infierno”) y medita sobre el daño infligido por la adicción. —Charles Aaron

38. Dark Necessities (2016)

A su manera, los Peppers nunca fueron ajenos a las melancólicas noches del alma, y ​​este single de The Getaway (2016) se regodea en ellas: “No conocés mi mente / Las necesidades oscuras son parte de mi diseño”, canta Kiedis. Las texturas sombrías de la canción, realzadas por un piano muy reverberante, reflejan la primera colaboración de la banda con el productor Brian Burton, también conocido como Danger Mouse. Kiedis recibió un demo instrumental que Burton había grabado con la banda y le puso una letra en la que señalaba, como dijo él mismo, “cuánta creatividad, maduración y luz pueden salir de esas luchas difíciles que tenemos dentro de nuestras cabezas y que nadie más puede ver”. —David Browne

37. Fight Like a Brave (1987)

Un himno funky a la libertad, “Fight Like a Brave” es el llamado a las armas de Kiedis dirigido a cualquiera que esté luchando con adicciones. “Arriba, cabeza fresca y corazón tranquilo, porque ya es hora de empezar de nuevo”. El estribillo es contundente y rítmico, lo que lo convierte en el arma perfecta para repetir como un mantra. “Los Peppers en ese momento eran una banda diferente”, recuerda el baterista Jack Irons. “Éramos una especie de energía salvaje: el 100 por ciento de la energía estaba en cada canción. No se trataba necesariamente de tocar con dinamismo o de cada canción en particular. Éramos como una máquina de ritmo de cuatro piezas que solo quería rockear muy fuerte y hacer todo lo que hicimos.” —Kory Grow

36. Slow Cheetah (2006)

Este es un cuadro detallista. Sobre un punteo acústico muy suave, Kiedis canta como verdadero crooner otra historia de redención y drogas, después los rasgueos más fuertes anuncian el estribillo country-rock (con Frusciante haciendo una luminosa segunda voz). Hay una nota que queda colgada, como una gota indecisa, después un aceitoso estallido de blues y, finalmente, las delicadas ráfagas de guitarra invertida que envuelven el cierre. Tras escuchar el demo instrumental, Kiedis imaginó rápidamente la letra: “Se trata de esa hermosa sensación cuando la vida va en cámara lenta y todo el caos y la distracción se desvanecen, cuando podés tomar distancia y ver las cosas más claras.” Frusciante ya sabía de qué se trataba. —C.A.

35. Behind the Sun (1987)

Slovak toca el sitar en “Behind the Sun”, dándole a la melodía un toque psicodélico que funciona bien con el funk innato del grupo, similar al álbum de Prince, Around the World in a Day, que había salido un par de años antes. Pero si Prince hablaba de usar una boina color mora y tener una “vida pop”, Kiedis se entrega a una psicodelia realmente alucinatoria, cantando sobre delfines parlanchines que viven detrás del Sol. La canción salió como single en 1992, durante el pico maníaco de Blood Sugar, y se convirtió en la única canción de la era Slovak que escaló los charts, alcanzando el número siete en el ranking Billboard Alternative.

34. Purple Stain (1999)

Aunque Kiedis se refiere a Frusciante en la primera línea de este revuelto de palabras rapero y pop (que incluye uno de sus dobles sentidos más repulsivos), todo se trata del bajo gomoso de Flea mientras rebota, pasea, baila y revolotea en un frenesí muy alegre. La sección principal, una especie de retro funk-rock, da paso al delirante bloque de improvisación final con Smith deshaciendo a golpes todo lo que encuentra y Frusciante disparando chillidos metálicos. —C.A.

33. Sikamikanico (1992)

Tres minutos y medio de puro thrash-funk, “Sikamikanico” probablemente era demasiado para Blood Sugar Sex Magik, por lo que el grupo la lanzó primero como lado B de “Under the Bridge” y después como un aporte a la banda sonora de Wayne’s World. Sin embargo, como single, esta canción se enfurece como pocas de los Peppers. Frusciante trastea contra la batería funky de Smith, y finalmente se entrega a un feliz ritmo punk en el estribillo, que es tan eufórico como cualquier cosa que hayan hecho los Suicidal Tendencies o Dead Kennedys. Gracias a los murmullos raperos de Kiedis sobre monjes funky y alguna que otra broma sobre pitos, se convirtió en uno de los temas más hardcore de los Chili Peppers. —K.G.

32. Sir Psycho Sexy (1991)

“Sir Psycho Sexy” sobrepasa los ocho minutos, lo que la convierte en una de las canciones más largas del catálogo de Red Hot Chili Peppers. También es una de las más explícitas sexualmente, lo que no es poco considerando que esta es la banda que ha escrito “Party On Your Pussy”. El narrador de “Sir Psycho Sexy” es una versión un poco exagerada de Kiedis, que con orgullo transmite las historias de sus salvajes conquistas sexuales. Incluso se encuentra con una oficial de policía que lo detiene. (“Me metió en el culo su gran bastón negro”, canta. “Yo le dije ‘¿Qué pasó? Ahora chupamela’”.) En una entrevista de 1994 con Rolling Stone, se le preguntó a Kiedis si estaba de acuerdo con que los niños escucharan la canción. “Si los padres creen que sus hijos no pueden manejar el lenguaje que uso, entonces no deberían exponerlos a esta canción”, dijo. “Eso depende más de los padres que de mí”. —Andy Greene

31. Get on Top (1999)

Los Peppers habían estado fusionando sonidos dispares desde sus primeros días, pero con “Get On Top” de 1999 destrabaron un nuevo nivel, cuando Frusciante tomó un beat estilo Public Enemy y lo mezcló con una parte de guitarra inspirada en el trabajo de Steve Howe en la canción de Yes de 1972, “Siberian Khatru”. “Yes sonaba a lo grande, y tocaban realmente muy rápido, y después está ese solo de guitarra tan nítido… Es muy lindo, muy sui generis”, dijo Frusciante. “Para ‘Get On Top’, quería tocar algo que contrastara entre el solo y el fondo”. —A.G.

30. Throw Away Your Television (2002)

La línea ansiosa del bajo de Flea se lleva el premio a la inquietud existencial en este tema atípico de By the Way. Y aunque él y Smith estén metidos en un ritmo muy cerrado, “Throw Away Your Television” suena todo el tiempo como si estuviera a solo segundos de descarrilar. En este caso, eso es algo bueno, porque significa que la banda vuelve a conectarse con sus raíces impredecibles y ofrece una de sus grabaciones de estudio más despelotadas. (La canción también es mortal en vivo, como en el recital en 2003 en el Slane Castle de Irlanda). Kiedis usa mucho vocabulario de la industria de la televisión (“repetición”,  “pausa”, etc.). Aunque probablemente se refería a cortar otro tipo de cable, ligado a la adicción a las drogas. —J.H.

29. Johnny, Kick a Hole In the Sky (1989)

Los Peppers ya habían profesado su amor por Stevie Wonder y Jimi Hendrix en Mother’s Milk pero en la canción de cierre “Johnny, Kick a Hole in the Sky”, dejaron que esas influencias tomaran el control total. La guitarra wah-wah estilo Hendrix y el soul a la Wonder se conectan con la obsesión hip-hop de Kiedis (y el interés en sus ancestros indios) mientras Flea adora a  Bootsy Collins en el bajo. Este es el plan maestro de todo lo que iban a hacer en su próximo álbum, Blood Sugar Sex Magik.—K.G.

28. Dani California (2006)

Sí, se parece mucho a “Last Dance with Mary Jane” de Tom Petty. Sí, la letra e incluso el título se acercan mucho a la autoparodia, especialmente la parte en la que Kiedis parece estar a punto de nombrar los 50 estados de Estados Unidos. Pero, ¿cuál de las últimas grandes canciones de los Peppers no es así? El estribillo es uno de los más hermosos de la historia de la banda, las maravillosas armonías de voz y guitarra en el puente y el solo tipo Hendrix al mil por ciento son un mirador perfecto desde el que contemplar la gloriosa locura de overdubs de Frusciante en su era Stadium Arcadium.—Brian Hiatt

27. Road Trippin (1999)

Californication es uno de los mejores discos de ruta de toda la historia del rock, y concluye en forma apropiada con esta suave canción de cuna llena de dulzura folk: “En la ruta con mis mejores aliados / Vamos cargados, llevamos muchos snacks”. Rick Rubin contrató a un músico profesional para que toque el solo de teclado Chamberlin que le da a esta canción zeppelinesca un giro propio de los últimos años de los Beatles. “Eso fue obra de Rick”, admitió Frusciante sobre la parte del teclado. “Pero bueno, me gustó mucho.” —Simon Vozick-Levinson

26. Knock Me Down (1989)

Hasta Mother’s Milk de 1989, los Red Hot Chili Peppers estaban en peligro de convertirse en una banda fiestera, con una visión del mundo que se resumía en una frase: “¿qué importa?”. Pero después de la muerte por sobredosis del guitarrista Hillel Slovak en 1988 y la partida de Irons, se metieron en su propio caparazón y salieron con esta advertencia sobre el ego y la adicción. (“Si ves que me pongo poderoso, si me ves muy arriba, / paráme el carro”, suplica Kiedis en el estribillo. “No soy más grande que la vida”.) Kiedis y Frusciante, que ya era un Pepper a la fecha, grabaron voces a dúo para “Knock Me Down”: si escuchás la versión original vas a encontrarte que Frusciante aplasta a Kiedis. No importa quién cante, “Knock Me Down” sigue siendo uno de los temas sobre la autopercepción de la propia banda. -J H.

25. Aeroplane (1995)

Como todo lo relacionado con One Hot Minute de 1995, “Aeroplane” es polarizante. Parte del período de Dave Navarro con RHCP, la canción se hizo después de que Frusciante dejara la banda por primera vez, mientras Kiedis estaba nuevamente con sus problemas de abuso de sustancias. Las letras son más oscuras, el sonido más duro. (Ya sabés: el maldito siempre está hecho mierda.) Pero el bop del estribillo de “Aeroplane” y el slap eufórico de Flea son como una familia disfuncional que hace todo lo posible para poner buena cara en las vacaciones. Y tal vez cuando el coro de niños (que integran la hija de Flea, Clara, con sus amigos) llega al final para cantar “It’s my aeroplane” una y otra vez de una forma que mete un poco de miedo, podemos hacer como que todo está perdonado y que la estamos pasando super. —Lisa Tozzi

24. Don’t Forget Me (2002)

Una vidriera de las ambiciones poéticas bluseras y sureñas de Kiedis: “Soy un sucio marihuanero / Y vos me abrís las piernas en el establo”. Esta balada de By the Way es una oda a la adicción y también a la libertad que promete la sobriedad. En las primeras versiones, el título provisional era “The Most Beautiful Chords Ever” (“Los acordes más bellos de la historia”) lo que no sorprende al escuchar el exhaustivo trabajo de Frusciante. La letra, acompañada por un Mellotron (una especie de sampler mecánico), pedal wah-wah y efectos de eco, evoca un estado de ánimo surcado por intensos trinos y zumbidos, mientras los solos son como una magnífica pintura minimalista de una tormenta eléctrica.—C.A.

23. Venice Queen (2002)

Cerrando By the Way, este es un homenaje en dos secciones: la primera mitad es enérgica pero triste, la segunda más urgente y deseante. La homenajeada es la experta en adicciones y consejera de Kiedis durante mucho tiempo, Gloria Scott, a quien la banda le compró una casa en Venice Beach antes de su muerte por cáncer de pulmón. Kiedis admite que escribió la letra llorando. “En parte porque la extrañaba, pero en parte porque hace bien cantar sobre alguien que significa mucho para uno. Parece que soy bueno para perder alguien. Es una de mis especialidades.” —C.A.

22. Porcelain (1999)

Esta delicada canción, con apenas una línea de guitarra ondulante, un bajo melancólico y la voz de Keidis hecha un susurro, es tan suave y sutil que podría estar en el tercer álbum de Velvet Underground: es difícil imaginar a la banda más lejos de su centro de gravedad funk-rock directo al pecho. Kiedis canta con una empatía conmovedora sobre una mujer sin hogar y su bebé (“dice que sí y se derrumba y se desmaya”), reflejando su fragilidad con su voz más delicada para crear una canción de cuna, un dulce consuelo para los tiempos difíciles. —Jon Dolan

21. Higher Ground (1989)

La versión de los Chili Peppers de este clásico de Stevie Wonder de 1972 fue el primer gran éxito de la banda en MTV, aunque muchos chicos de los ochenta probablemente pensaron que la canción era de RCHP. Y de alguna manera lo era, con el slap preciso de Flea que reemplaza al teclado clavinet del original y los poderosos acordes metaleros de Frusciente que hacen que la canción suene totalmente actual: un clásico de siempre con un retoque muy de Los Ángeles.

20. ‘Easily’ (1999)

J. Shearer/WireImage

Una de las cualidades que ha ayudado a que Californication perdure es su impecable secuenciación. A la mitad del álbum, justo cuando la grandiosidad de la canción principal te deja un poco deprimido, los Chilis aceleran las cosas con esta explosión de energía melódica. Frusciante tritura, Flea golpea, Smith se mantiene firme y Kiedis recuerda “la historia de una mujer en la mañana de una guerra/Recuérdame si sabes exactamente por qué estamos luchando”. La respuesta es la hermandad libre y salvaje del rock & roll que se escucha en “Easily”.

19. ‘Show Me Your Soul’ (1990)

Michel Linssen/Redferns

“Show Me Your Soul” era un regalo amoroso de San Valentín, algo que no era exactamente común en el cancionero de los Chili Peppers en esos días. “Fuiste inyectado en mi vida”, reflexiona Kiedis, quizás no sea la metáfora más romántica del mundo. “Ahora sonrío por tu afecto/¡Hemos hecho una conexión del alma!” “Show Me Your Soul” proviene del período entre Mother’s Milk y Blood Sugar Sex Magik, y termina en la banda sonora de Pretty Woman. 

18. ‘I Could Die For You’ (2002)

Olivia Hemingway/Redfern

No está claro a quién dirige Kiedis esta canción de amor, pero independientemente, es uno de sus sentimientos románticos más directos y claramente transmitidos (“Esto es lo que quiero ser y esto es lo que te doy”). Una balada en que el bajo resonante de Flea pone a tierra todo, el canto de Kiedis es notablemente vulnerable e incluso cuando el puente cambia ligeramente a un funky shuffle. Frusciante establece un estado de ánimo sutilmente esperanzador con rasgueos suaves, adornos apagados.

17. ‘Blood Sugar Sex Magik’ (1991)

Steve Eichner/Getty Images

Blood Sugar Sex Magik transformó a los Red Hot Chili Peppers, gracias principalmente a la ineludible balada “Under the Bridge”, otra de las mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers. Pero para llegar a ese éxito, tenías que pasar por esta pista principal, un monstruo funk de Frankenstein, guitarra de heavy metal y tambores tribales, todo unido con insinuaciones sexuales. Kiedis continúa sobre cómo cada mujer “tiene un pedazo de Afrodita” para “copular para crear un estado de luz sexual”. Es una celebración del sexo, con otra alusión a Aleister Crowley, el ocultista inglés que participó en rituales de “magia sexual” y de quien Frusciante dijo que influyó en “Otherside”. Ya sea magia oscura o magia sexual, “Blood Sugar” es irresistible.

16. ‘Can’t Stop’ (2002)

Frusciante corre en círculos alrededor de un riff de punk-funk. “Viniendo del espacio para enseñarte sobre las Pléyades”, el hombre estrella de SoCal dice hermosas tonterías hasta un koan final que suena falso y profundo hasta que te das cuenta de que en realidad podría ser realmente profundo: “No puedo detener a los espíritus cuando ellos te necesitan/Esta vida es más que una simple lectura”. “Venimos desde el punto de vista de estar vivos en un momento de una realidad mediática tan absurda”, explicó Kiedis en una entrevista de 2002. “Tienes que estar dispuesto a reírte de ti mismo”.

15. ‘Dosed’ (2002)

Scott Gries/Getty Images

Kiedis reflexiona sobre el amor y la pérdida en “Dosed”, un hermoso punto culminante de By the Way de 2002 que muestra la habilidad de la banda para crear un éxtasis psicodélico templado, en algún lugar entre Brian Wilson en su momento más triste y Hendrix en su momento más benéfico. Hay cuatro guitarras en la canción, tocadas por Frusciante y Flea, lamiendo una contra la otra y vagando en direcciones extrañas para reflejar el flujo onírico de las letras de Kiedis.

14. ‘Around the World’ (1999)

“Había muchos sentimientos románticos”, dijo Kiedis a un reportero que le preguntó sobre esta canción en 1999, “entrelazados con ritmos y melodías sexuales”. Eso resume la propia “California Girls” de Chili Peps, actualizada a finales de los noventa con letras sobre deshuesarse en Suiza, Sicilia, “los bosques de Wisconsin” y otros lugares escénicos. Entre los rap caricaturescos de Kiedis sobre retozar y pisar fuerte, hay un estribillo inesperadamente dulce y rico en armonía que recordó de inmediato a cualquiera que puso un CD de Californication en su estéreo estar agradecido por el regreso de Frusciante.

13. ‘Me and my Friends’ (1987)

Joe Dilworth/Avalon/Getty Images

El tercer álbum de los Chili Peppers, The Uplift Mofo Party Plan de 1987, fue increíblemente el primero en presentar la formación fundadora de la banda, ya que Slovak y Irons originalmente estaban más comprometidos con su otra banda olvidada, What Is This? Una vez que esos dos descubrieron lo que esa banda no era y se reincorporaron, Kiedis brindó por ellos con el tema de rock duro “Me and My Friends”. Irons era “un baterista de clase trabajadora, es fuerte como un caballo”, mientras que le dedicó otro verso a Slovak, “para quien mi amor es sagrado como hermano del alma”. Trágicamente, Mofo sería el único álbum que haría esa formación; Slovak murió de una sobredosis de heroína menos de un año después de su lanzamiento, y Irons renunció por el dolor de su amigo.

12. Breaking the Girl (1991)

Otra de las mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers. Sugiriendo que Led Zeppelin III se reubicó en el paseo marítimo de Venice Beach, “Breaking the Girl” es un punto culminante acústico en espiral de Blood Sugar Sex Magik, completo con un solo de melotrón al estilo John Paul Jones de Brendan O’Brien, quien mezcló y diseñó el álbum. Kiedis canta sobre sus sentimientos de culpa y arrepentimiento por su parte en una relación fallida, no una vulnerabilidad romántica que normalmente obtienes de Zeppelin, que es parte del brillo de la canción.

11. ‘Suck my Kiss’ (1991)

Los cómicos experimentados saben que un sonido de “K fuerte” casi siempre provocará una reacción. Los Chili Peppers adoptaron de todo corazón ese truco en “Suck My Kiss”, una canción en la que Kiedis suelta “hijos de puta” de izquierda a derecha, deletreando “k-i-s-s-i-n-g” y soltando “Chicka chicka dee/Do me like a banshee”. Eso es además del coro, donde la música se apaga y es solo la voz desnuda de Kiedis rogándote “¡Chupa mi beso!” Una de las canciones más primarias de RHCP, es el corazón palpitante de Blood Sugar Sex Magik, y prueba de que lo que estás cantando a veces importa menos que cómo lo estás cantando.

10. ‘Soul to Squeeze’ (1993)

Llegamos al top 10 de las mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers. Grabada durante las  sesiones de Blood Sugar Sex Magik, pero lanzada como sencillo dos años después, cuando apareció en la banda sonora de los Coneheads, ‘Soul to Squeeze’ se sintió un poco como una secuela de ‘Under the Bridge’. Tenía la misma vibra suave y mística, impulsada por una base rítmica hermética de Flea y Smith, y un estribillo de ensueño de Kiedis. Frusciante había dejado la banda cuando se lanzó el video, un clip con tema de carnaval que presenta un cameo de Chris Farley y Kiedis haciéndose amigos de un chimpancé, pero su guitarra es la cereza del pastel en el tono melancólico de la canción. La letra encuentra a Kiedis lamentando un profundo malestar y luego se encamina en un rap de sílabas sin sentido. En otras palabras, la canción, que llegó al número 22 en la lista de Billboard, marca todas las casillas de los Peppers.  

9. ‘Parallel Universe’ (1999)

Una influencia sorpresa en Californication: las Spice Girls. La hija de 10 años de Flea era una superfan, por lo que los Chilis se vistieron como las Spice Girls para su fiesta de cumpleaños. (Anthony era Posh; Flea era Baby). Kiedis escribió algo sobre su extraña amistad con Sporty y Scary, en melodías como ‘Parallel Universe’. Es un lamento triste por sentirse aislado, mientras canta: “Lejos fuiste hecho en un mar, como yo”. Nunca fue un éxito, pero se convirtió en un favorito de los fanáticos en vivo, ya que el bajo de Flea se vuelve disco. 

8. ‘By the Way’ (2002)

Comenzando con una guitarra suave, la canción principal del álbum de 2002 de la banda se siente al principio como uno de los momentos más tranquilos de los Chilis. Pero luego Flea comienza a machacar su bajo, el ritmo se activa y la canción se convierte, como dijo Kiedis, en “un golpe bombástico de no comercialismo”. Kiedis escupe rimas sin sentido, incluso trayendo de vuelta al misterioso (y pensado muerto) personaje Dani. En cada uno de sus tramos, ‘By the Way’ va en una dirección diferente. Pero como testimonio de la forma en que la banda puede fusionar sin esfuerzo prácticamente todos los géneros, excepto los cantos gregorianos. Todo encaja maravillosamente. 

7. ‘Under The Bridge’ (1991)

Principios de los noventa. Una balada reflexiva. Temas de soledad y oportunidades perdidas. ¿Bryan Adams? ¿Sting? No, los Chili Peppers, que no solo calmaron las cosas para esta joya de Blood Sugar Sex Magik pero infundieron a su música una madurez inesperada. Su canción más suave y conmovedora hasta la fecha, ‘Under the Bridge’, surgió de un punto de partida incómodo. Mientras hacía ese álbum, Kiedis, recién sobrio, encontró a Flea y Frusciante fumando en un estudio y, en el camino a casa, escribió un poema y una melodía de estilo libre “para lidiar con mi propia angustia”. (El título se refería a un puente real en Los Ángeles donde Kiedis solía drogarse). Inicialmente se resistió a darle la canción incipiente a la banda, diciéndole a Rubin que estaba fuera de su timonera dado lo “lento, dramático y melódico” que era, pero finalmente Kiedis cedió. Lo que surgió fue una melodía abatida que aún logró elevarse y ser esperanzadora, dejando atrás todo el dolor y el drama que conlleva. 

6 ‘Otherside’ (1999)

Una de las pistas más tiernas de Californication en la superficie, ‘Otherside’ tiene un estado de ánimo relajado que desmiente su mensaje desgarrador. “¿Cuánto tiempo me deslizaré?” Kiedis canta, una aparente referencia a su consumo de drogas y quizás a las adicciones de pasados peppers como Slovak. No tan rápido, dijo Frusciante en una entrevista de 1999: En su mundo, ‘Otherside’ se trataba de la lucha constante de la mente humana entre el consciente y el subconsciente. “Es el tipo de letra que realmente amo”, le dijo a Guitar World, alegando que fueron inspiradas por el ocultista (y musa de Jimmy Page) Aleister Crowley. “Sus libros tienen una vibra que me atrae mucho, tal vez demasiado”. En una entrevista reciente, Frusciante admitió que estaba “sumergido en lo oculto” cuando dejó la banda en 2009. 

5 ‘Snow (Hey Oh)’ (2006)

Llegamos al top 5 de las mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers. Un riff de guitarra sublime, inductor de tendonitis y que se repite sin cesar de Frusciante, que años después del lanzamiento de esta canción, se convertiría en un rito de iniciación para los jóvenes aficionados en TikTok. En vivo, la tocaba una y otra vez, en una impresionante hazaña de resistencia, sin un pedal de bucle a la vista. Kiedis merece un gran crédito solo por encontrar de alguna manera espacio para una parte vocal sobre esa tormenta de notas, y mucho más crédito por haberla llenarla de ganchos.

4 ‘Give It Away’ (1991)

En cualquier boda, juego de secundaria, feria estatal o Super Bowl, cuando escuchas a los Chili Peppers, ‘Give It Away’ es probablemente el éxito que suena en las bocinas. El sencillo principal de 1991 de Blood Sugar Sex Magik  se convirtió en su canción más famosa, resumiendo su estilo funk freaky en su forma más amigable para el público. Mientras Flea golpea el bajo, Kiedis comparte las lecciones espirituales que aprendió de sabios como Sly Stone y Bob Marley, proclamando: “¡Nunca ha habido un mejor momento que ahora! 

3 ‘The Zephyr Song’ (2002)

‘The Zephyr Song’ es lo más cerca que los Chilis llegaron a sonar como los Beach Boys: es su Feel Flows. La melodía es eufórica pero sombría, un viaje psicodélico que desemboca en una sesión de sollozos catárticos. De hecho, la pista es tan mágica que el técnico de guitarras de la banda, Dave Lee, pensó que las notas iniciales eran inquietantemente similares a ‘Pure Imagination’, y Frusciante se dio cuenta de que tenía razón. “¡Escribí esa canción durante un período en el que me gustaba Willy Wonka!”, le dijo el guitarrista . “Esa canción debe haber estado en mi mente cuando escribí ‘Zephyr Song’”. 

2 ‘Scar Tissue’ (1999)

Los Chili Peppers canalizaron su historia personal y de la banda en la canción más bonita de su carrera, el sencillo debut de Californication. Uno podría haber esperado que la primera canción nueva de la banda después de la pausa de cuatro años desde su último álbum, One Hot Minute de 1995, fuera un comienzo de fiesta funk-rock. En cambio, se fueron con una guitarra quejumbrosa del miembro que regresaba, Frusciante, ritmos suaves, canto tierno y las reflexiones más personales de Kiedis desde ‘Under the Bridge’. La letra aludía al guitarrista fallecido Dave Navarro, así como al pasado de Kiedis con las drogas y sus propios sentimientos de aislamiento y alienación de por vida. ‘Scar Tissue’ es un himno de superación para una banda que ha vivido varias vidas de trauma. 

1 ‘Californication’ (1999)

La canción principal de Californication es la mejor canción que Kiedis ha escrito y, sin embargo, casi no sucedió. Fue una de las primeras pistas en las que trabajó con Frusciante cuando el guitarrista se reincorporó a la banda, pero la última que grabaron para el álbum, simplemente no pudieron conseguir el arreglo adecuado. Kiedis luchó con la banda para grabarlo mientras las sesiones estaban terminando, convencido de que había algo especial en una imagen de apertura como “Espías psíquicos de China”, palabras que, según él, una mujer le dijo en la calle mientras visitaba Auckland. “Tenemos que hacer esto”, recordó haberles dicho a sus compañeros de banda en sus memorias Scar Tissue.. “Este es el ancla de todo el disco”. De repente, a Frusciante se le ocurrieron las notas inquietantes que te golpean como una quemadura de sol, y nació ‘Californication’. Los muchos versos de Kiedis hacen referencia a todo, desde Kurt Cobain hasta Star Trek y Hollywood, y finalmente resumen el espíritu de los Chilis en una canción: Los sueños de California son mucho más oscuros de lo que parece. 

Las 40 mejores canciones de los Red Hot Chili Peppers Por ANGIE MARTOCCIO, JON DOLAN, CHARLES AARON, DAVID BROWNE, SIMON VOZICK-LEVINSON, HANK SHTEAMER, BRIAN HIATT, JOSEPH HUDAK, LISA TOZZI, KORY GROW, ANDY GREENE, ROB SHEFFIELD

CONTENIDO RELACIONADO