La sentencia que enfrentará el proveedor de drogas de Mac Miller

La sobredosis del rapero de 26 años fue inducida por pastillas alteradas con fentanilo, como dicta el fallo judicial

Por  VALENTINA VILLAMIL

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Mauricio Santana/Getty Images

La muerte de Malcolm McCormick, más conocido como Mac Miller, impactó al mundo desde su partida en septiembre de 2018. Al ser encontrado sin vida, se dictaminó que su causa de muerte fue una sobredosis accidental de drogas por una combinación de cocaína, alcohol y una píldora de oxicodona alterada con fentanilo.

Ryan Michael Reavis, Stephen Andrew Walter y Cameron James Pettit son los implicados en el caso de la muerte de Miller y acusados de la distribución de sustancias adulteradas con resultado de muerte. Reavis, de 39 años, en un comienzo negó el conocimiento de las pastillas falsificadas que luego serían entregadas directamente al rapero por Pettit, quien aún se encuentra siendo procesado en el tribunal de Los Ángeles. Por otro lado, Walter, de 48 años llegó a un acuerdo de culpabilidad sentenciándolo a una condena de 17 años de prisión el pasado mes de octubre, declarándose culpable por la distribución de fentanilo.

Previo a que el juez de distrito, Otis D. Wright II, sometiera al traficante a 10 años y 11 meses de prisión, seguido de tres años de libertad supervisada con pruebas de drogas, se pronunció ante el tribunal federal diciendo: “Este no es un caso normal de drogas. Alguien ha muerto y una familia nunca va a recuperar a su hijo. Mi familia estaría destrozada si fuera yo. Nunca estarían bien, nunca lo superarían de verdad. Pienso en eso todo el tiempo. Y sé que, pase lo que pase hoy, yo soy el afortunado porque mi familia está aquí y yo estoy aquí y volveré a estar con ellos. Me siento fatal. Esto no es lo que soy. Mi perspectiva ha cambiado. Mi corazón ha cambiado”.

Aunque su intervención fue tomada en cuenta tras la petición del acusado de afrontar sólo cinco años de prisión preventiva, la fiscal Elia Herrera señaló que Reavis era conocedor de las consecuencias mortales que estaba teniendo la oxicodona entre sus consumidores. “Al acusado no le preocupaba que la gente muriera a diestro y siniestro. Le preocupaba que le pillaran”, dijo Herrera. 

Seguido a esto, la madre del difunto rapero, Karen Meyers, hizo una emotiva declaración resaltando que la muerte de su hijo jamás fue un caso de suicidio, pues “quería vivir y estaba ilusionado con el futuro”, además de reconocer que Miller jamás consumiría, conscientemente, una sustancia como el fentanilo. 

“Mi vida se oscureció en el momento en que Malcolm dejó su mundo. Malcolm era mi persona, más que un hijo. Teníamos un vínculo y un parentesco que era profundo, especial e irremplazable. Hablábamos casi todos los días de todo: de su vida, de sus planes, de su música, de sus sueños. El agujero en mi corazón siempre estará allí”, concluyó.