diciembre 1, 2021

La reinvención musical de Jehnny Beth

La intérprete francesa nos cuenta sobre su travesía de autodescubrimiento artístico desde el hiato de Savages, el lanzamiento de su álbum debut como solista, su experiencia trabajando con Bobby Gillepsie de Primal Scream en su disco colaborativo y mucho más

Por  JULIÁN AFANADOR ÁNGEL

Johnny Hostile

Para muchos músicos, encontrar su propia identidad artística puede ser una tarea bastante desafiante, sobre todo si la mayoría de su trayectoria profesional los ha encontrado en proyectos grupales; la cantautora francesa Camille Berthomier, mejor conocida como Jehnny Beth, es un caso ejemplar de ello. Su carrera como intérprete empezó en 2006, cuando formó el dúo de lo-fi, John & Jehn, junto a su pareja desde entonces, Nicolas Congé (artísticamente Johnny Hostile). Los dos también fundaron su propio sello discográfico, Pop Noire, cinco años y dos álbumes después.

También en 2011, la pareja abandonó el proyecto para unirse a la guitarrista Gemma Thompson, la bajista Ayse Hassan y la baterista Fay Milton en un nuevo emprendimiento musical: Savages, una banda de punk rock basada en Inglaterra. En esta agrupación, Beth fungiría como vocalista y Hostile como su productor principal hasta 2016, año en que el grupo dio inicio a su actual hiato. Junto a Savages, Beth lanzó múltiples sencillos, dos LPs —Silence Yourself en 2013 y el aclamado Adore Life en 2016— y un disco colaborativo con Bo Ningen, titulado Words to the Blind, en 2014.

El hiato de Savages no sólo marcó el indefinido final de la banda hasta la fecha, sino que también le dio espacio a Jehnny Beth para explorar libremente su propio sonido y expandir su profesión. Este proceso engendró su exitoso álbum debut como solista, TO LOVE IS TO LIVE, el cual se estrenó en junio de 2020. Al son de sintetizadores experimentales y guitarras distorsionadas —cortesía de sus productores: Atticus Ross, Flood, Adam Bartlet y el mismo Hostile—, Beth hace una profunda introspección tanto de su propio carácter como de una sociedad autodestructiva, caótica y apática. 

Sin embargo, a pesar de haber sido su proyecto principal durante los últimos años, TO LOVE IS TO LIVE es nada más la punta del iceberg. A la vez que se encontraba trabajando en aquel disco, Jehnny Beth unió fuerzas con Bobby Gillepsie, guitarrista y fundador de Primal Scream, para concebir su álbum colaborativo, Utopian Ashes, publicado en julio. Asimismo, desde 2016 ha participado en al menos tres producciones cinematográficas francesas: el filme dramático de 2018, Un amour impossible; la película de fantasía Kaamelott: First Instalment, también estrenada en julio; y su más reciente proyecto, Les Olymiades, cinta dirigida por Jacques Audiard que llegó a los cines franceses a inicio de este mes.

Por si fuera poco, tras un año y medio sin poder tocar frente a una audiencia, la vocalista finalmente logró regresar a los escenarios hace dos semanas. En el día antes de su presentación en el festival de música Corona Capital, que transcurrió el 20 y 21 de noviembre en la Ciudad de México, Jehnny Beth charló con Rolling Stone en Español acerca de su travesía de autodescubrimiento artístico, los diferentes proyectos que estrenó durante la cuarentena, su experiencia personificando a la sensual y misteriosa cam girl, Amber Sweet, en Les Olympiades y mucho más. Lee la entrevista a continuación.

Steve Gullick

Este mes marca tu regreso a los escenarios tras más de un año y medio sin presentarte en vivo. ¿Cómo te sientes al respecto?

Aún no lo sé. ¿Sabes qué? Siento que me he estado absteniendo de tener cualquier sentimiento o expectativa hasta el último minuto, cuando sepa que esto realmente va a suceder. Lo que ha sido difícil para mí durante este año y medio, y también para muchos artistas que suelen salir de gira, son las expectativas y la decepción, todas las giras que han sido aplazadas y luego aplazadas de nuevo, reagendadas y luego reagendadas de nuevo. Creo que mentalmente, al menos para mí, esto ha creado una clase de protección en la que intento protegerme al no esperar mucho, ni siquiera esperar que el concierto vaya a ocurrir (se ríe).  

Sé que estoy súper emocionada por dentro, sólo estoy tratando de ser cuidadosa porque he tenido tantas decepciones por cancelaciones debido al COVID, pero estoy emocionada. Estoy demasiado contenta de tocar en México de nuevo como mi primer concierto en año y medio, porque las audiencias mexicanas, hasta donde recuerdo, son las mejores del mundo. ¡De verdad! Es un honor, en serio. No puedo esperar.

Tu proyecto musical más reciente es Utopian Ashes, tu álbum colaborativo con Bobby Gillepsie de Primal Scream, el cual estrenaron en julio. ¿Cómo surgió este disco?

Bobby me preguntó si quería escribir algunas canciones con él. Esto fue en 2017 creo yo, así que fue hace un tiempo, y después él fue a París y empezamos a escribir. Inicialmente, no sabíamos para qué iban a ser estas canciones, pero luego me llamó y me dijo: “En realidad, creo que habrá suficiente material para crear un álbum. ¿Te gustaría hacer un disco en dueto?”. Por supuesto que quería hacerlo, porque respeto mucho a Bobby y disfruté el tiempo que pasamos juntos en el estudio, pero en ese momento yo estaba escribiendo mi propio álbum, TO LOVE IS TO LIVE, así que básicamente le dejé a él la dirección artística de todo el proyecto y lo único que yo tenía que hacer era presentarme y cantar.

De cierta forma esto era un lujo, porque usualmente cuando yo hago algún proyecto, ya sea junto a Savages o por mi cuenta, siempre tengo muchos sombreros y debo pensar sobre el proyecto desde muchos ángulos. Este sólo fue un álbum en el que llegué al estudio y canté, y creo que fue bastante liberador para mí ser nada más una cantante, lo cual es muy inusual de mi parte, pero fue excelente. Me gustó esa parte del proyecto.

Pienso que es adecuado decir que el sonido de este álbum es diferente a cualquier proyecto que ustedes han hecho en el pasado —ya sea en solitario o con sus respectivas bandas—. ¿Cómo llegaron a este sonido?

Bobby hizo todo eso. Creo que él quería que este disco sonara como un álbum clásico de folk y me gustó la idea. Tampoco había mucho espacio para que yo tuviera opiniones al respecto porque Bobby es una persona muy autónoma y entendí que esa era su visión. Sentía que no sería bueno para el arte si había muchos cocineros en la cocina, si entiendes a lo que me refiero. Así que dejé que él nos guiara.

Utopian Ashes no es el único proyecto que lanzaste durante la cuarentena. Como ya mencionaste, también estrenaste tu álbum debut como solista, TO LOVE IS TO LIVE, en junio del año pasado.

¡Sí! Y en el peor momento posible de la historia (se ríe).

Lastimosamente, pero estoy seguro de que esto le hizo más placentera la pandemia a muchas personas. 

Eso espero. No estoy segura, porque era un disco bastante distópico, lo cual había planteado con buena intención. Así que, de alguna forma, el hecho de que haya salido en un momento distópico fue probablemente demasiado (se ríe). Encajó de más a la perfección.

¿Cómo ha sido la respuesta de tus fans hacia el álbum?

Soy muy afortunada de tener a verdaderos amantes de la música como fans. Considero que la recepción de los críticos, de los periodistas y de los fans fue asombrosa. Nunca había tenido una respuesta tan genial, ni siquiera con Savages, y nunca dudé que el disco fuera bueno gracias a las personas con las que hablaba, y eso me hizo muy feliz. Trabajé muy duro en este álbum, le invertí dos años de mucho esfuerzo, viajé demasiado —trabajé en Londres, en Los Ángeles y en París— y trabajé con diferentes productores.

Esa era mi intención, que fuera un disco bastante colaborativo, porque después de cinco años junto a Savages, sentí que necesitaba otras influencias. Savages era un grupo sumamente colaborativo entre las cuatro, pero creo que en un punto todas llegamos a sentir que, creativamente, necesitábamos… Necesitaba buscar nuevas influencias, y amo colaborar por esa razón, ya sea con Bobby o con otras personas. La cosa es que esto brinda nuevas perspectivas y creo que abre puertas que nunca hubiera podido abrir de otra manera, y me encanta hacer cosas que nunca he hecho antes y encontrar nuevas formas de expresión.

¿Hay alguna temática que una a todo el álbum en conjunto? ¿Algún mensaje universal o cohesivo que se encuentre a lo largo del disco?

Está en el mismo título. Creo que era una época extraña para mí; estaba muy obsesionada con la muerte, y esto fue antes de la pandemia, así que cuando empezó la pandemia ya estaba un poco acostumbrada (se ríe), era como: “He estado pensando en esto por dos años, chicos”. La idea del álbum me llegó cuando Bowie murió. Estaba escuchando su música en mi cama a las 4:00 am en Los Ángeles cuando escuché la noticia de que había muerto. Ya sabes, cuando lanzó Blackstar y luego murió, se sentía como si él nos estuviera hablando desde el más allá. Citando las letras de ‘Lazarus’: “Mira hacia arriba, estoy en el cielo”. Él lo sabía.

Esto hizo que me diera cuenta de que, cuando creas arte, este vivirá más que tú, así que puedes poner en tu música mensajes subliminales que perdurarán. El disco toma lugar en esta clase de mundo distópico en el que la humanidad ha perdido contacto con su capacidad de trabajar consigo misma, por ejemplo, y trata sobre esta pérdida de conexión con los demás. Pero también hay mucha empatía en el disco, incluso en canciones como “I’m the Man”. “I’m the Man” se trata de reconocer que el hombre malvado, a quien se retrata como este gran villano, también es humano como tú y como yo. Todos tienen sus propias experiencias y la canción pretende crear una conexión entre la persona buena y la persona mala, mostrar lo que los hace un poco similares de ciertas maneras.

¿Qué tan diferente fue crear este proyecto en comparación a todo lo que has hecho junto a Savages? Es decir, ¿fue difícil para ti encontrar tu propio sonido o identidad como artista en solitario?

Creo que un primer disco como artista en solitario es el más difícil —por ejemplo, este último año he estado trabajando en mi segundo álbum como Jehnny Beth y fue mucho más fácil para mí— porque cuando empiezas un proyecto como ese tienes todas estas preguntas, las cuales discutí con Atticus Ross, así como con Johnny Hostile y Flood, que fueron los tres productores con los que trabajé. Recuerdo que una de las primeras preguntas que me hizo Atticus fue: “¿Qué quieres hacer con este proyecto? ¿Hasta dónde quieres ir? ¿Cuál es la audiencia? ¿A quién le estás hablado y con qué propósito? ¿Qué sonido tendrá?”. 

Así que estaba discutiendo con ellos estas cosas y definitivamente había mucha más exploración en términos de sonido que debía hacer para que luego pudiera elegir lo que se sentía mejor. Además de esto, es una cuestión de intuición. Creo que mi guía (para crear el disco) era que me quedaría con todo lo que sonara como algo que nunca he escuchado o que nunca me he escuchado en ello, y que todo lo que sentía que ya había hecho antes, lo eliminaría. Esa era la única regla. 

En comparación con Savages, creo que nada más era muy diferente; una banda es una aventura tanto increíble como desafiante creativamente, es una dinámica que se siente como si fuera casi otorgada por Dios. Hay cuatro personas en una habitación y el resultado es lo que es. Considero que lo que era increíble de Savages, o más bien lo que hacíamos muy bien, era que a pesar de ser cuatro personas, lográbamos mantener una identidad de banda bastante fuerte. La respetábamos, lo que significa que hacíamos un compromiso como individuos, y eso es lo que una banda es. Esto tiene su lado bueno, pero también tiene su lado desafiante para artistas ególatras… así como lo somos a veces (se ríe).

Steve Gullick

Ahora que ha pasado todo un año desde su estreno, ¿hay alguna canción del álbum que consideres una de tus favoritas? 

¡Claro! Creo que la que empieza y la que cierra el disco, “I Am” y “Human”, son mis favoritas porque trabajé con Atticus Ross en ellas y tienen esta especie de sonido cinemático, lo cual es la razón por la que quería trabajar con Atticus, y a veces escucho mis vocales en ellas y ni siquiera recuerdo haberlas grabado. Hay como un poco de pérdida de control en ellas y siempre me asombra la producción que les logramos poner, estoy muy orgullosa de eso. 

Por supuesto, tú no eres sólo una artista musical. Hace menos de un mes fue estrenada tu más reciente proyecto cinematográfico, Les Olympiades, película dirigida por Jacques Audiard. ¿Cómo fue tu experiencia trabajando en este filme? 

Fue asombroso. Cuando todo colapsó —ya que la gira de TO LOVE IS TO LIVE no se pudo dar en Europa y mi gira con Nine Inch Nails en Norteamérica se canceló—, sentí mucha pérdida. Estaba tratando de superar el que mi álbum no haya podido tener la vida que debía haber tenido. Ya había grabado algunas películas en Francia durante los últimos cuatro años, y luego me preguntaron si quería intentar ser una cam girl para una película. Estaba en confinamiento, así que era un poco gracioso que mi personaje sólo aparecía dentro de pantallas en la película, ya que ella es una cam girl, y también hice todas las pruebas con el director a través de videollamadas porque estábamos en cuarentena, así que la realidad imitó un poco a la ficción y viceversa. 

Fue un poco desafiante al principio. Creo que estaba muy aburrida durante el confinamiento, así que llevé mi rol al extremo: usé medias de red, usé mucho maquillaje… Todo esto porque estaba aburrida y tenia el tiempo, y al director le encantó. Al final nos pudimos conocer después de que acabó el confinamiento. Fue increíble porque el filme en realidad lo grabamos en un periodo muy corto de tiempo, pero los ensayos duraron tres meses, y trabajamos con un coreógrafo, un maquillista, con diseñadores de vestuario, con un director de arte y obviamente con el director, Jacques, y los demás actores.

Después terminamos actuando la película como si fuera una obra de teatro en un escenario de inicio a fin, así que se sintió como si fuéramos una compañía de teatro, algo con lo que obviamente estoy familiarizada debido a que mi padre fue un director de teatro. Fue genial que haya podido tener una… No quiero decir que fue una distracción “cinematizada” de la música, pero al mismo tiempo se sentía como si eso me estuviera salvando, ya que me estaba dando un propósito mientras esperaba que las giras fueran una posibilidad de nuevo. 

Finalmente, parece que tendrás un año bastante ocupado, ya que estarás tocando en múltiples festivales de música a lo largo de 2022. Sin embargo, debo preguntarte: ¿podemos esperar nueva música tuya, ya sea junto a Savages o en solitario, para el próximo año?

Sí, por supuesto. Tengo algunos proyectos en el horno. Tanto musicales como cinematográficos: he grabado tres películas en Francia este año y grabaré otra el próximo, y estoy cocinando algunos discos. Sí, he estado ocupada (se ríe). 

Trending