Sentirse abrumado por la inmensidad de las cosas, ya sean tangibles o no, es una experiencia que todos hemos vivido al menos una vez en la vida. Resulta difícil imaginar que alguien no haya sentido, en algún momento, que se vuelve pequeño frente a las situaciones complejas que la vida presenta. Hay experiencias que, sencillamente, se nos escapan de las manos. OVERSIZE es la forma en que Candela Gómez da voz a esta vivencia universal, lanzando un grito al mundo: “todo le queda grande”.
En su álbum debut, la artista canta sus frustraciones, dudas, rabias y descontrol, pero también encuentra un espacio para la esperanza y amor. Candela despliega un universo sonoro donde el pop se entrelaza con matices eléctricos y guiños al rock, sin dejar de lado baladas intensas y cargadas de emoción. El resultado es un estilo versátil y reconocible que encapsula con claridad su identidad artística, a la vez que explica cómo ha enfrentado una de las crisis más imponentes de la vida: la transición de la adolescencia a la adultez.
En entrevista con ROLLING STONE en Español, Candela Gómez comparte la historia detrás de OVERSIZE, su primer material de larga duración. También reflexiona cómo ha llevado su cambio personal hacia la adultez y mucho más. Lee aquí la entrevista completa:
Hablemos de OVERSIZE. El concepto se centra en ti gritándole al mundo que “todo te queda grande”, ¿cuándo te comenzaste a sentir así?
Creo que en el paso de la adolescencia a la adultez es cuando llega una crisis. Hay una línea fina de ser adulta, pero todavía no soy mayor para ciertas cosas. Como que hay un vacío legal sobre las cosas que están bien y no. Siento que ‘todo me queda grande’ porque es un cambio bastante brusco.
Siguiendo el concepto, ¿qué cosas te quedan grandes hoy: las expectativas, el amor, la industria, tu propia ambición?
Es verdad que desde que escribí el álbum lo he trabajado bastante, pero una de las cosas que sentía que me quedaba muy grande era la industria y el compararme bastante. Además, creo que a las mujeres se nos compara mucho. A las mujeres artistas, si no tienes una propuesta muy loca o vistes muy extravagante, pues no tienes tanto valor. Yo soy una chica que toca la guitarra y que no sabe bailar, además no me visto muy tal porque no me sale, entonces siento que tengo que pelear más que los hombres, la verdad.
Me interesa que el álbum tenga de centro al personaje de McLovin, ¿por qué él?
Yo siempre he sido súper freaky, la verdad. En el cole era muy rarita, entonces me siento muy identificada con él. Al principio de la peli, él es súper pringado. Incluso sus amigos le dicen que es un pesado. Pero al final, todo el mundo le aplaude y está con la chica que le gusta. Siento que me ha pasado eso. Era muy rarita y ahora soy artista. Mola un montón. La gente que igual te daba de largo ahora te escribe. Quería dar el mensaje de que la gente que era más rara o freaky también tiene su universo interior y puede triunfar en lo que quiera.
Este álbum nos expone tu transición entre la adolescencia y la adultez. ¿Qué tan difícil crees que ha sido esto?
Es verdad que me ha tocado madurar muy rápido. Yo con 17 años me fui de casa a Madrid. Yo vengo de un pueblo, entonces Madrid es una ciudad muy grande y no conocía a nadie. Me tocó madurar muy rápido, liderar un proyecto, vivir sola, pagar el alquiler y todo me vino de golpe. Al principió no lo supe gestionar muy bien y entré en depresión, pero lo he ido trabajando y ahora estoy súper bien. Ha sido duro, pero también es algo que necesitaba vivir. Estoy muy orgullosa de mí. Hace año y medio era impensable estar orgullosa y estar contenta con lo que hacía.
¿Qué le dirías a tu “yo” de 17 años después de haber escrito este álbum?
No le diría nada, porque las cosas que he vivido, y cómo las he vivido, me han llevado hasta aquí. Creo que las cosas pasan por algo. El proceso de cada uno, por más jodido que sea, tiene que ser así, porque luego aprendes cosas y te lleva a sitios mejores. Es un poco putada porque la pasé muy mal, pero de verdad lo necesitaba en ese momento. Si estoy aquí es por algo. Merecen la pena muchas cosas.
Después de todo, ¿hay miedo en crecer o hay duelo por dejar de ser?
Creo que en general soy una persona que tiene miedo de crecer, pero me he dado cuenta que hay muchas cosas de las que no me tengo que desprender, por muy mayor que sea. Esto me tranquiliza bastante. Dejar de ser no me preocupa porque creo que estamos en constante cambio. Las cosas que pensaba antes ya no las pienso. Algo que sí me ata es vivir con intensidad, y eso lo voy a tener siempre. No me importa cambiar. Habrán algunas versiones mejores y otras peores, pero siempre serán auténticas.
Además es tu primer álbum, donde hablas de frustraciones, dudas, rabia y descontrol, pero también de esperanza y amor. ¿Cuánta catarsis y liberación hubo de por medio?
Es verdad que en mi anterior trabajo hubo mucha culpa y habían temas muy viscerales. OVERSIZE es todo lo contrario; me estoy quitando la culpa de todo lo que ha pasado. Estoy entendiendo que soy humana y me equivoco. Ni el bueno es tan bueno, ni el malo es tan malo. Ha sido catártico, pero he tenido un choque en el que antes utilizaba la música como un proceso de autocuración, y ahora las he hecho por amor al arte y por divertirme componiendo, cosa que no había hecho nunca. Al final, soy artista y tengo que estar creando todo el rato, por lo que no tengo que estar sufriendo siempre. No lo tengo que hacer solo cuando sufro. Ha sido una cuestión de aceptar el hacer arte sin romperme.
Háblame de tu sonido y cómo lo encontraste. ¿Fue difícil hallarlo? ¿Cómo llegaste a denominarlo como ‘pop roto’? Que tal vez, por lo que me cuentas, ya no esté tan roto del todo…
Total. La primera vez que fui al estudio, llevé unas referencias súper claras. En las primeras sesiones que hicimos para el álbum salió ‘Ridícula’, que es el primer single del disco. Es muy anglo, y también tiene del pop rock de los 2000, pero no de España, sino de una onda muy británica y garage. Es algo muy pop rock a nivel sonoro. No deja de ser rock, pero tiene esta cosa de guitarras muy distorsionadas. Como que suena guarro y fino, ¿sabes? A nivel lírico, aunque ya no sea tan visceral, siguen siendo muy curdas, algo que me representa bastante y me gusta.
¿Crees que hay una variante del pop roto ahora que lo estás disfrutando más?
Sí. Creo que antes era una cosa oscura y triste, que ahora es oscura a nivel irónico y de reírse un poco de las cosas.
Si bien este álbum es tu debut, también se despide de tu adolescencia, entonces, ¿este álbum cierra una etapa o abre una nueva?
Ambas. Estas letras me han servido mucho para entenderme y para colocar mi cabeza en cosas que no entendía muy bien. Lo siguiente será una cosa más madura, con otros temas en las que seré más sarcástica. Cierra mi etapa de antes de los 20 y ahora que me considero más mujer.
¿Qué es lo que más te emociona de tu proyecto?
Todo, la verdad. Soy compositora, pero también diseño las artes. Soy diseñadora e ilustradora. Pongo el 100×100 en todos los aspectos del proyecto. Creo que sacar un álbum y hablar de cosas que me pasan para que las personas puedan apoyarse es algo muy lindo. Todo me hace ilusión. Soy muy loca por la parte visual. Soy muy creativa y me gusta acompañar la música con elementos visuales que te ayuden a crear un universo. Creo que todo esto mola mucho.
¿Cómo invitarías a alguien a escuchar a Candela Gómez?
Creo que me puedes escuchar en cualquier estado de ánimo. Hay canciones para ir en el coche, para limpiar, para maquillarte, cantar con amigos. Este álbum es muy completo. A cualquier persona que le guste el pop y que le guste esta cosa de sonidos oscuros distorsionados, le va a encantar.


