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La fuerza ninja de Delfina Dib

La rapera argentina, radicada en Colombia, habla sobre cómo su primer LP, Directo al cora, terminó siendo una terapia de choque que la ayudó a superar el dolor

Por  MELISA PARADA BORDA

julio 18, 2023

Fotografía por Billy Daniel Fandinho

Creer en las casualidades o en el destino es una consideración personal, que puede resultar válida en cualquiera de los dos casos. Puedes creer que la vida se va configurando minuto a minuto, que hay una fuerza superior que ya tiene marcado cuál será tu camino, o bien puedes pensar que ambas opciones coexisten en el mismo espacio. Delfina Dib dice creer 100 % en el destino, y escuchar la historia de cómo concibió su primer álbum de larga duración, Directo al cora, podría hacer dudar a un escéptico.

Corría el año 2020, cuando una computadora que contenía la música en la que estaba trabajando se estropeó, perdiéndose así todo el material que iba a ser destinado a conformar su LP debut. De hecho, aquel trabajo que no pudo ser alcanzó a tener el título tentativo de Yendo, pero ahora que Delfina lo observa desde una perspectiva externa, llega a la conclusión de que ni siquiera sabía hacia dónde se dirigía. “Era un poco yendo hacia no sé dónde, ¡boludo!”, dice mientras suelta una carcajada. “Muy loco, ¿no? Cómo una también a veces es su propia maestra y se enseña a una misma”.

A diferencia de tal álbum, Directo al cora le tomó muy pocos días en su escritura, ya que en dos semanas ya había hecho 10 de sus 11 canciones, y lo mejor, todo surgió sin siquiera buscarlo. En 2021, viajó a México y durante una noche de tacos con Elsa Carvajal (Elsa y Elmar) y Juana Carvajal (Soy Emilia), conversó con el productor colombiano Julián Bernal. Un tiempo atrás, él le había enviado unos beats, pero ella no “le había dado bola”; sin embargo, esta vez fue diferente. Así, lo que comenzó como un viaje casual resultó siendo un proceso de catarsis en el que pudo sacar todos los sentimientos que tenía reprimidos para plasmarlos en el papel y en la cinta.

EL RAP COMO CATALIZADOR: En Directo al cora, Delfina Dib hace un recorrido por los sentimientos y emociones que se experimentan al atravesar un duelo, permitiéndole transitar el cambio a través de su música. Fotografía por Billy Daniel Fandinho

“Fuimos todos después de los taquitos a la casa de Julián, y yo me quedé haciendo música con él. Desde ese día no paramos”, cuenta la rapera argentina. Las sesiones duraban entre seis y 10 horas, y prácticamente cada día tuvo un feeling diferente, que se llega a apreciar en el resultado. Por ejemplo, mientras en ‘Red Flag’ rapea su dolor tras una ruptura amorosa tan dura que somatizó en una arritmia cardíaca –de ahí el título del LP–, en otros cortes como ‘Arabie’ o ‘Tiempo’ se le escucha convencida de su valía y su fortaleza. “Eso es lo que me gusta, que fue un ejercicio muy único de haberme abierto a escribir lo que estaba sintiendo en ese momento. Realmente para mí era muy difícil llegar al estudio y no hablar de eso”, explica.

Directo al cora narra el proceso de pérdida que estaba atravesando y como ocurre en la fase final del duelo, en un momento se detuvo y se dijo a sí misma: “Ya no quiero drama”. De ahí surgió ‘Frama’, la pista número tres. “También una tiene que saber cuándo la lágrima se seca”, opina. “Hacé tu catarsis, tocá fondo, recorré los sótanos del infierno, pero también hay que saber cuándo salir del apego al dolor”. En ocasiones, resulta más cómodo permanecer en un estado de autocompasión que atreverse a enfrentar aquello que molesta, por eso mismo, Delfina afirma que este álbum llegó para enseñarle a amar el desastre. Esto implicaba aprender a aceptar cuándo las cosas se salían de su control y a liberarse de diferentes tipos de apego, esto mientras se obligaba a sí misma a eclosionar de una realidad que había creado para sentirse segura.

De alguna manera, la artista no solo le interpreta sus canciones a su público, sino también a ella misma como un ejercicio que describe como “cantárselo hasta que ya no duela”; algo así como una terapia de choque. “Automáticamente hay un quiebre, un punto de inflexión, y ahora quiero cantar sobre otras cosas porque tengo otras cosas que decir. Sí fue muy terapéutico el álbum, la verdad”, reconoce.

Un año después de creer que había terminado el disco, volvió a México para un campamento de producción de mujeres, y por esos días, Bernal le pidió grabar una sesión antes de que volara de regreso a Bogotá. Así las cosas, Delfina llegó al estudio del productor con una idea fija en su mente: hacer un perreo. Por ese entonces, la ‘tusa’ ya había pasado y se estaba dando la oportunidad de enamorarse de una chica. También, como para no pasarse de autorreferencial, le hizo caso a sus amigas lesbianas que le decían, “Amo tu música, pero es demasiado hetero a veces, tírate ahí una para las pibas”. Contándolo como un bonus track, ‘Yory Yo’ cierra Directo al cora con todos los elementos que se esperarían de un tema que nació de la alegría y la curiosidad para mover el trasero.


“Me sigue preocupando que digan que no hay mujeres en el rap o que no vendemos entradas. Me parece súper retrógrado”.


Antes de la llegada de su LP debut, la rapera ya había publicado sus EP Lotto (2018) y Todo (2019), además de varios sencillos entre los que se destaca ‘Mirarte’, una canción coqueta y romántica que ha sido la más escuchada de todo su catálogo. Delfina sumaba años abriéndose camino a base de sencillos y shows, pero ya había llegado la hora de hacer una carta de presentación en formato LP. Como ocurre cuando se prueba algo por primera vez y queda gustando, terminó enamorándose tanto del proceso que no desea dejar de grabar álbumes, en parte porque entendió que “los discos son como el vino”.

Antes de este, sus trabajos previos estaban limitados en cierta medida por la necesidad de mantener el momentum. Sin demeritar a su primer EP, compara la experiencia de grabar Lotto con hacer “un trabajo del colegio”, puesto que allí se centró especialmente en cumplir plazos y especificaciones. En cambio, su álbum debut se dio orgánicamente y, gracias a este, comprendió que está en un punto de su carrera en el que puede parar para preguntarse qué quiere hacer y con qué personas le gustaría trabajar. Todo mientras sigue dejándose sorprender y disfruta del camino. “Qué chimba jugar, pero, ¿qué pasa si hacemos un juego consciente?”, dice. “Es no perder la magia del crear, pero quizás ahora sí lo estoy haciendo un poquito más calculando lo que se viene”.

Delfina lleva casi una década viviendo en Colombia, destino al que su intuición le apuntó más allá de lo que ella creía conveniente para su vida artística y personal. Los comienzos no fueron fáciles, pero en el fondo de su ser había algo que la llamaba y le decía que este era el lugar en el que podría ser ella misma, al tiempo que se rodeaba de una comunidad con la que se nutría día a día. Es argentina, sí, pero actualmente es de las exponentes más destacadas en la escena local de hip hop, en la que, junto con otras colegas y amigas colombianas, está remando hacia un futuro en el que se reconozca como se debe el arte de las mujeres en el rap.

Fotografía por Billy Daniel Fandinho

“Me sigue preocupando un montón ser la única mujer de un cartel. Me sigue preocupando que digan que no hay mujeres en el rap o que digan que no vendemos entradas. Me parece súper retrógrado”, responde al preguntarle sobre el significado de espacios como El Avispero, donde compartió tarima con Briela Ojeda, La Muchacha, Lalo Cortés y Lianna. “Pero, bueno, soy parte del cambio y desde mi granito de arena estoy aportando lo que puedo”.

Esta era de Directo al cora ha estado impulsada por algo que Delfina llama “fuerza ninja” o por ser una “ninja mental”, término que menciona en ‘A.K.’, tema que abre el disco. El concepto lo escuchó por primera vez en una canción funk/soul de Illya Kuryaki and The Valderramas, pero ella quiso darle su propio significado. “Es ser una persona que, como decimos en Argentina, ‘Siempre terraza, nunca sótano’”, aclara, refiriéndose a saber controlar la mente en una situación funesta para no perder los estribos. “La característica que tienen los ninjas es saber cortar cabezas a tiempo; saber cortar la raíz de lo que te hace mal”.

Delfina ya lloró, sintió ira y hoy continúa bailando; un par de meses después de entregar su álbum al mundo, está agradecida por todas las cosas buenas que le han ocurrido desde el lanzamiento. Aunque ya esté del otro lado, siempre considerará a Directo al cora como un manifiesto de un momento muy específico de su vida en el que supo transformar lo personal en, como dice ella, un sentir colectivo.

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