Bruce Willis “no sabe” que padece demencia frontotemporal, reveló su esposa, Emma Heming Willis, en una nueva entrevista publicada el miércoles (28 de enero). “Bruce nunca, nunca se dio cuenta”, dijo Heming Willis, de 47 años, en el pódcast Conversations With Cam. “Nunca conectó los puntos de que tenía esta enfermedad, y estoy realmente feliz por eso. Estoy muy feliz de que no lo sepa”.
Willis, de 70 años, se retiró de la actuación en 2022 tras ser diagnosticado con afasia, un trastorno del lenguaje. Posteriormente, su familia dio a conocer que su condición había progresado a demencia frontotemporal, o DFT. Heming Willis explicó que su esposo experimenta un fenómeno neurológico llamado anosognosia, en el que el cerebro no puede reconocer su propio deterioro. “La gente piensa que esto podría ser negación, como cuando no quieren ir al médico porque dicen: ‘Estoy bien, estoy bien’”, le dijo a la conductora Cameron Oaks Rogers. “En realidad, es esta anosognosia la que entra en juego. No es negación. Simplemente el cerebro está cambiando. Esto es parte de la enfermedad”.
A diferencia de la enfermedad de Alzheimer, que suele atacar la memoria, la DFT afecta principalmente el comportamiento, la personalidad y el lenguaje. Heming Willis señaló que su esposo aún la reconoce a ella y a sus dos hijas, Mabel, de 13 años, y Evelyn, de 11, así como a sus tres hijas adultas que tuvo con su exesposa Demi Moore. “Él sigue estando muy presente en su cuerpo”, dijo. “Tiene una forma de conectarse conmigo y con nuestros hijos que quizá no sea la misma en la que te conectarías con un ser querido, pero sigue siendo muy hermosa. Sigue siendo muy significativa”.
La pareja se conoció en un gimnasio de Los Ángeles a mediados de la década de 2000 y se casó en 2009 en una ceremonia realizada en su casa en Turks y Caicos. “En realidad no era fan de Bruce Willis como tal”, dijo Heming Willis. “Crecí viendo Luz de luna. Creo que vi una película de Bruce Willis y fue Armageddon… Empezamos a conectar por teléfono y a hablar durante horas y horas, y se sentía como la preparatoria, ¿sabes?”.
También habló del periodo doloroso previo a su diagnóstico, cuando las fallas de comunicación en su matrimonio la llevaron a considerar el divorcio, una experiencia común, dijo, entre parejas que más tarde enfrentan un diagnóstico de DFT: “Piensas que tu matrimonio se está desmoronando. Consideras el divorcio y luego llegas, ya sabes, finalmente a un diagnóstico donde todo empieza a tener sentido”. El año pasado, reveló que Willis ahora vive separado de ella y recibe cuidados las 24 horas del día.


