noviembre 17, 2022

La envidia es mejor despertarla que sentirla…

El elenco de la serie cochina envidia nos habla sobre uno de los pecados capitales más comunes y peligrosos

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Prime Video

Cochina envidia es una nueva serie realizada en Colombia y que se puede apreciar en la plataforma de Prime Video. Su director es Mateo Stivelberg (Las Villamizar, La ley secreta), y su escritora es Carolina Cuervo, quien también una de sus protagonistas.

Los televidentes acérrimos de los años noventa, recordamos a Cuervo como Canela y a Cecilia Navia (también protagonista de la serie) como Mechas, dos integrantes del elenco de Oki Doki, el popular programa infantil. Ana María Orozco no hizo parte de Oki Doki, pero ella iniciaría su carrera en Pequeños Gigantes antes de convertirse en la protagonista de la telenovela más popular de todos los tiempos. Por su parte, Yeimy Paola Vargas fue coronada Señorita Colombia Internacional en el 2003, para luego trabajar en seriados como El general Naranjo o Aníbal “Sensación” Velásquez, por la que fue nominada a un Premio India Catalina.

Las cuatro mujeres interpretan a un grupo de amigas quienes, a partir de una reunión, comienzan a destilar veneno producto de la envidia. Estuvimos hablando con ellas sobre la serie y sobre sus personajes:

ROLLING STONE: Tengo entendido que Cochina envidia fue originalmente una obra de teatro.

CAROLINA CUERVO: Sí. Fue una obra que se estrenó en el año 2012. La dirigió John Alex Toro y fue protagonizada por Marcela Benjumea, Patricia Tamayo y Ana María Medina. Duró varias temporadas en distintos teatros hasta el 2015, aproximadamente.

ROLLING STONE: Fue una obra que tuvo su trayectoria…

CAROLINA CUERVO: ¡Y su público! Originalmente se llamaba Veneno.

ROLLING STONE: ¿Qué fue lo que llevó a convertir la obra en una serie?

CAROLINA CUERVO: Principalmente, el hecho de que sea una comedia negra que además explora el alma humana a través del humor. Creo que las historias que son atractivas son aquellas en las que los personajes son unos al principio y otros al final. Ese arco de transformación estaba presente en Veneno. Que la obra ocurriera en un solo lugar durante una sola noche, que se dieran rompimientos de la “cuarta pared”, es decir, una interpelación al público…

Todos estos fueron elementos que pensamos eran muy atractivos para una obra audiovisual. Y, por supuesto, que seamos mujeres. Hoy en día estamos ávidos de historias, tal vez no femeninas, pero sí contadas desde el punto de vista de las mujeres. No quiero decir que una obra deba considerarse como femenina o masculina. Creo que tiene más bien que ver con la percepción, con los puntos de vista, los cuales cambian. Cochina envidia es una mirada de cómo nosotras percibimos y transitamos por la vida. En este caso, específicamente trata sobre la amistad y la envidia.

ROLLING STONE: Yo quisiera hacer una pregunta sobre la envidia que, de pronto, puede ser controversial. La envidia es un pecado capital y algunas personas afirman que la envidia es un pecado más femenino que masculino. ¿Ustedes creen que eso es así?

CECILIA NAVIA: ¿Quiénes? ¿Quiénes dicen eso? (risas)

ROLLING STONE: ¿Los hombres?

ANA MARÍA OROZCO: ¡No! ¡Para nada! Creo que esos son los hombres lavándose las manos. La envidia es algo muy humano. Es probable que se firme eso porque las mujeres somos más expansivas y expresivasen cuanto a sus emociones. El hombre siente envidia, pero probablemente la reprime más que la mujer. Realmente es un sentimiento muy universal.

ROLLING STONE: Es humano.

CECILIA NAVIA: Es también un fenómeno cultural. Nos educaron para competir, para compararnos. Eso es algo que se da desde el colegio. Nos califican. Somos una sociedad de comparaciones. Eso crea competencia y la competencia crea envidia. No hay diferencia entre hombres y mujeres. Estoy de acuerdo conque las mujeres somos más expresivas en general. Eso tiene que ver con nuestros ciclos hormonales. Lloramos más fácil porque la cultura permite que la mujer pueda hacerlo, al contrario del hombre, al que no se le permite.

ROLLING STONE: Entonces es una cuestión de visibilidad. Al ser más expresiva la mujer, la envidia se hace más evidente…

CECILIA NAVIA: Exacto. El hombre no puede expresar la envidia porque lo educaron para reprimir sus sentimientos. No puede llegar hasta el punto de llorar y decir “Pero, ¿por qué no puedo ser como él?”

YEIMI PAOLA VARGAS: El hombre lleva la envidia por dentro.

CAROLINA CUERVO: Tiene que ver con la gestión que se le da a esa pasión. Creo que esa es la gran diferencia. Los rangos de la envidia pueden variar en hombres y mujeres. Habrá hombres más envidiosos que otros y lo mismo con las mujeres. Está relacionado con la forma como la muestras o no, como la expresas o la reprimes. Aunque coincido con que las mujeres somos más emocionales.    

CECILIA NAVIA: Esta discusión me trae a la mente la afirmación de que trabajar con mujeres es terrible. Eso ya está mandado a recoger. Se ha demostrado en muchos ambientes, en diferentes ámbitos y espacios que, al contrario, las mujeres juntas somos poderosas y se evidencian unas estructuras muy positivas para trabajar en grupo.

ROLLING STONE: Al ver los primeros episodios de la serie, sentí que el ambiente era tremendamente familiar, como si ustedes se conocieran desde hace mucho tiempo. ¿Ustedes son amigas en la vida real?

ANA MARÍA OROZCO: ¡Sí! 

Yeimy Paola Vargas es Flora.
Cortesía de Prime Video

YEIMI PAOLA VARGAS: Yo soy la nueva aquí (risas). Ellas se conocen desde hace mucho tiempo. Ellas son familia. Yo fui la que entré al grupo en este momento, pero igual me sentí en familia. Ellas me acogieron, estuvieron pendientes de mí y me guiaron. Fue muy bonito y creo que es lo que se refleja a través de este proyecto. La unión, la hermandad, la familiaridad. Creo que es algo espectacular.

ROLLING STONE: En la serie también van apareciendo actores que en la vida real tienen un pasado con ustedes.

ANA MARÍA OROZCO: ¡Y un presente! (risas).

ROLLING STONE: Precisamente, estoy pensando primero en ti y en la telenovela Perro amor.

ANA MARÍA OROZCO: Con Diego Trujillo hemos trabajado en varias oportunidades y lo considero un gran amigo. Pero curiosamente acá no nos cruzamos, porque no tuvimos una escena juntos. Está también Víctor Mallarino y Jorge Enrique Abello, mi contraparte en Betty la fea, pero con él tampoco tengo una escena…

ROLLING STONE: Pero están ahí.

ANA MARÍA OROZCO: Es muy lindo porque se genera un sentimiento de reencuentro.

CAROLINA CUERVO: Creo que tiene que ver con la validación del camino que hemos recorrido como artistas juntas. Cada artista crea un camino y en él nos hemos cruzado en repetidas ocasiones. En nuestro caso con Cecilia, hemos crecido juntos. Más allá de todo, creo que tiene que ver con reconocer que ese camino tiene una validez suficiente para contarse en una plataforma que tiene un nivel y una exigencia. Qué más bonito que poder trabajar a nivel profesional con toda la responsabilidad del caso, sintiéndose acompañado por los amigos. ROLLING STONE: Creo que una de las principales fortalezas de nuestra televisión está en la comedia. Los recuerdos más bellos que yo he tenido con nuestra televisión, tienen que ver con ese formato. Creo también que nuestras telenovelas se distinguen de las demás porque poseen esa fuerza cómica. Por eso mencionaba a Perro amor. Obviamente está Betty la fea, y no podemos olvidar al programa infantil Oki Doki, que muchos recordamos con cariño. ¿Creen en lo mismo? ¿Nuestro fuerte está en la comedia? ¿Deberíamos seguir explorando esa veta del humor?

Ana María Orozco es María.
Cortesía de Prime Video

ANA MARÍA OROZCO: Sí. Sobre todo, este tipo de humor. Con ellas hablábamos precisamente sobre eso. Es un humor que tenemos, el cual es muy colombiano. Qué mejor que el humor para reconocernos, para decirnos verdades, para observarnos. Creo que es una herramienta maravillosa que no solo sirve para divertir, sino para conocernos un poco más. También para reírnos de nosotros mismos. No estoy refiriéndome al humor fácil, de una situación graciosa en sí misma, sino de un humor con cierta profundidad.

ROLLING STONE: Estoy pensando en una serie de televisión que a mí me gustaba mucho y que se llamaba Hombres. Sí, Cochina envidia es sobre la envidia, pero también es una serie que explora las dinámicas femeninas, en términos de la amistad. Cómo se construyen esas relaciones y esos vínculos. ¿Existen aspectos personales que hacen parte de la historia de la serie?

CAROLINA CUERVO: Obviamente. Yo creo que cuando uno escribe, lo hace desde un lugar muy personal. Tiene que ver con la manera como veo el mundo, como lo percibo. Lo que me interesa decir. Quizás va más allá de una experiencia personal. Creo que es una composición de experiencias personales y de la manera como yo he tenido que enfrentarme al mundo. Ciertamente hay algunos elementos que componen a algunos de los personajes que hacen parte de mi vida. Otros que hacen parte de la vida de muchas de mis amigas o amigos. Es casi un homenaje a aquellas mujeres que me han rodeado. Estas personas tienen sus cualidades y sus defectos, como cualquiera. Lo que sucede es que desde la dramaturgia sirven más los defectos que las cualidades. Eso es lo que hace avanzar la trama y eso es lo que hace a un personaje más complejo.

Sí. Muchos de los personajes y las situaciones parten de mis experiencias personales. Un ejemplo está relacionado con el tema de la cocina, que está muy ligado a la historia, es una de mis grandes pasiones. Lo que genera una reunión alrededor de un plato de comida. Esa celebración. Es uno de mis grandes temas, porque creo que en ese compartir, en ese dar, es donde se generan muchas de las dinámicas asociadas a la palabra, a las actitudes. Por eso siempre en lo que escribo, la comida está presente. En este caso, el personaje de Ana, que yo interpreto, es quien invita a sus amigas a la casa. Yo soy muy así. Me gusta atender y servir. Aunque en este caso no sale tan bien (risas).

Cuando entró Andrés Burgos a hacer parte de la adaptación, él trajo sus elementos y sus propias historias masculinas. En Cochina envidia se crea un universo masculino que no está en la obra original. Es para mi gusto, un contraste maravilloso ver cómo las mujeres somos hiperdramáticas y cómo desde algo pequeño podemos crear una cosa muy grande. En cambio, los hombres son tan simples en muchas cosas… No es que eso sea malo, sino que somos distintos en la manera de gestionar nuestros problemas. Ellos resuelven un problema de una manera y nosotras lo resolvemos de otra…

Cecilia Navia es Tina.
Cortesía de Prime Video

CECILIA NAVIA: Un despecho lo pasa más rápido una mujer (risas). Porque la emoción llega más rápido. En cambio, con los hombres…

ROLLING STONE: Es como una fuerte tormenta que dura poco, mientras que para los hombres es una llovizna constante.

CECILIA NAVIA: ¡Exacto!

ROLLING STONE: Quisiera aprovechar esto para meter un poco de psicología en el asunto y que pensáramos en los cuatro personajes que cada una de ustedes interpreta. Intentemos hacer un perfil para que el público que no ha comenzado a ver la serie comprenda quienes son. Comencemos con el personaje de Yeimy.

YEIMY PAOLA VARGAS: Yo soy Flora, la medio hermana de Ana. Amiga de todas. Una mujer multitarea, trabajadora hasta el punto de la obsesión. Aparentemente es una mujer que lo tiene todo. Está bien en los sentimental y en lo económico. Podríamos decir que es una mujer exitosa. Ayuda a María para que se convierta en una persona exitosa con su libro. Pero, en el fondo, es una mujer que carece de muchas cosas. La envidia ante lo que le hace falta es lo que va a permitir que la conozcan de verdad. En la cena que le prepara su hermana, se va a generar un conflicto y a flor de piel ella va a decir todo lo que siente.

ROLLING STONE: ¿Podríamos decir que Flora es la voz de la razón y la sensatez?

YEIMY PAOLA VARGAS: Más o menos. Lo que sí es, es una persona manipuladora.

Carolina Cuervo es Ana.
Cortesía de Prime Video

CAROLINA CUERVO: Es la que mueve los hilos. Mi personaje se llama Ana. Ella estudió literatura, tiene una maestría, escribe libros, conoce todos los autores. Quiere ser una escritora reconocida, pero quizás lo que escribe no es tan popular como lo que escribe María, su mejor amiga, quien se convierte en una escritora muy exitosa. Ella dice que su éxito le llegó de la noche a la mañana, pero en realidad no es así, porque detrás de María hay un trabajo de muchos años. Pero a Ana le parece increíble que una ingeniera, de un día para otro se gane un premio literario. 

En eso radica su rabia. Ella quiere eso y no lo ha logrado. Y por perseguir ese sueño ha dejado de lado su vida personal. Ha querido ser mamá, pero lo ha pospuesto y ya está en una edad donde es más difícil serlo. Tiene un marido que la ama y un matrimonio estable, pero está quebrada. Sus arcas están vacías. Es la hija consentida de su papá, quien toda la vida le ha solucionado todos sus problemas. Ahí es donde está la base de la tensión entre las dos hermanas.

Ana es una de esas mujeres de la alta sociedad que tiene apellido, pero no dinero y que quiere seguir manteniendo una imagen frente a los demás. Le cuesta descubrirse o asumirse como alguien menos exitosa que su amiga y, sin duda, es quien detona el tema de la envidia, porque es la primera que la empieza a sufrir y no puede hacer nada porque la está superando. Ella es la que finalmente pone el tema sobre la mesa, porque ya no puede más con esos demonios revoloteando sobre su cabeza.

ROLLING STONE: ¿Crees que el problema de Ana es su inseguridad?

CAROLINA CUERVO: Sí. Es una insegura total. Yo creo que todos los personajes tienen unos dolores muy profundos que van ligados a sus experiencias de vida. Por eso Ana no es la buena ni la mala. Ella es como es. Sus experiencias de vida la convierten en una persona compleja. Esa fue una de las cosas más difíciles con ese personaje en específico, porque puede llegar a ser la persona más mala para el público, pero, al mismo tiempo, había que encontrarle esa vulnerabilidad que permita una identificación y comprender que ella no hace lo que hace porque quiere sino porque no tiene más. Todos los seres humanos hacemos lo que podemos con lo que tenemos. 

ROLLING STONE: Es decir que su envidia sale de la inseguridad, pero también de la infelicidad y la inconformidad…

CAROLINA CUERVO: Quiere que le suceda lo mismo que le ocurrió a su amiga, pero no llega a suceder. Su envidia viene de la poca aceptación que tiene de su vida.

CECILIA NAVIA: Tina procede de otro universo. Ella ni es intelectual ni le importa. Ella está ubicada en otro concepto de lo que es la vida y la mujer. Obviamente tiene sus falencias emocionales y básicamente ella representa la soledad. Tiene el dinero, la apariencia y la libertad de hacer lo que quiera, pero tiene ese otro dolor. Más, aunque no es intelectual, es sabia, porque tiene la experiencia de la vida y de experimentar la maternidad desde joven. Posee un buen corazón y es el elemento cómico de la serie. Tanto Caro como Mateo me decían “la comedia está ahí”. Es en ella donde está más recargada la comedia de la serie. Esa es una responsabilidad muy grande. Pero Tina está tan bien escrita y tan bien concebida, desde su aspecto hasta su personalidad, que creo que es un personaje muy afortunado.

ROLLING STONE: Siento también que Tina representa el corazón, el aspecto emocional y afectivo del grupo. Y eres muy maternal. Tratas siempre de proteger a tus amigas.

CECILIA NAVIA: ¡Lo logramos amigas! (risas).

ANA MARÍA OROZCO: María, mi personaje, es la amiga de todas. Con Ana, ella tiene una relación de hermandad. La ha admirado siempre. Como decía Caro, María estudia ingeniería y hace lo que tiene que hacer por mandato familiar. Se casa con su novio de toda la vida. De repente, comienza a escribir, como tratando de seguirle el paso a su amiga y tiene este éxito inesperado y descomunal. Ella logra algo que Ana siempre había querido y por lo que ella ha trabajado. Ese es el detonante de la serie que se inicia con una cena de celebración.

En realidad, yo siento que María no se ha conectado mucho con lo que realmente quiere y con lo que le pasa. Ella tiene un dolor profundo cuya razón después se va revelar. Como ella tiene poca conexión con lo que le pasa de verdad, se miente a sí misma y juega un poco con la mentira, hasta que hay una confrontación que rompe una cuerda y ella se va lejos… Hay una vuelta muy interesante finalmente, pero después de pasar por todo.

ROLLING STONE: Siento que María es la más vulnerable del grupo. Es la mujer de la suerte y del éxito, pero tiene muchas heridas.

ANA MARÍA OROZCO: Exacto. Tiene dolor y también mucha inseguridad. Aparenta un poco y arma un personaje de lo que ella quiere ser, pero no lo es todavía.

CAROLINA CUERVO: Es maleable. Es la mujer más manipulable del grupo.

ROLLING STONE: Me acabo de dar cuenta que Cochina envidia es un cruce entre Sex And The City e Intensamente.

JEIMY PAOLA VARGAS: ¡Sexo y emociones femeninas desbordadas! (risas).    

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