FOTOGRAFÍAS POR ALBERTO NEWTON

Juanpa Zurita, representando la nueva generación de creadores

El mexicano de 26 años que, posiblemente, ha participado en más causas sociales que cualquier celebridad latina en los últimos años, no solo recolectando dinero, sino trabajando personalmente, se encuentra en un proceso de maduración y definición de sus pasiones

Por: DIEGO ORTIZ

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Fotografía por: Alberto Newton; Ropa: adidas; Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Stylist: Chino Castilla; Grooming: Jhon Yanez; Producción: Karla Barreda; Asistente de Producción: Daniela Garcia; Asistente Styling: Jorge Luis Meza; Asistente Fotografía: Diego Carrasco; Locación: Hotel W Mexico City


Juanpa Zurita está en su apartamento de Los Ángeles, un espacio minimalista con varias obras de arte colgadas en la pared. “Muchos han pasado por acá”, dice, mientras me muestra un muro lleno de fotos instantáneas que ha estado acumulado sobre amigos, celebridades y artistas que lo han visitado en su casa a través de los años. Luce un hoody negro y una sudadera adidas, mientras que una cadena de plata le cuelga del cuello.
A pesar de ser uno de los creadores digitales más talentosos de los últimos años, y aunque debería estar pendiente del éxito viral de su último contenido, jamás revisa su celular.

El mexicano de 26 años que, posiblemente, ha participado en más causas sociales que cualquier celebridad latina en los últimos años -no solo recolectando dinero, sino trabajando personalmente-, se encuentra en un proceso de maduración y definición de sus pasiones. Por casi una década ha desarrollado contenido digital en torno a sus propias aventuras, trabajando con varias de las marcas más grandes del mundo y, además, ha participado en eventos tan importantes como el Foro Económico Mundial y ha sido listado en el 30 Under 30 de Forbes. Sin embargo, ha venido cuestionándose sus verdaderos intereses y, después de una carrera multifacética, está decidido a encontrar su lugar en la comedia actoral. 

Zurita está seguro de sí mismo. Entiende a cabalidad el poder que representa tener una audiencia con más de 80 millones de personas que lo siguen en las distintas plataformas. Luego de algunos personajes dramáticos para la televisión, entendió que para encontrar su máximo potencial como actor y mantenerse en el tope del interés de sus fans, debe seguir siendo fiel a sí mismo, seguir su instinto y hacer lo que realmente le gusta hacer.

No es que vivir algunas de las aventuras más emocionantes en el globo lo convierta en un tipo inconforme, por el contrario, haberlas vivido lo ha llevado a la búsqueda y definición de sus habilidades histriónicas y artísticas. Ahora, sin descanso, trabaja en la consolidación de su propia productora en donde está desarrollando varios de los proyectos que él mismo ha venido creando, y con la que espera ser socio de las plataformas más importantes del negocio.

¿Cómo fueron tus inicios creando contenido? Ya llevas casi una década en esto, ¿cómo tomaste la decisión?

La verdad es que fueron muy espontáneos, muy poco planeados y muy auténticos, muy desinteresados. Estamos hablando que era el 2013, una época donde todavía las redes sociales no tenían la relevancia que tienen hoy. Era un poco más como el underdog, no era cool estar en redes, la gente se burlaba de ti si estabas en redes.

Arranqué porque, desde que era chiquito, yo era muy intenso, hablaba mucho y particularmente en secundaria fui bastante bulleado, porque también biológicamente maduré como dos años después que mis amigos, entonces yo era como más chaparrito, tenía la voz aguda, todavía no me salía barba, bueno, todavía no me sale.

Cuando sale esta aplicación que se llamaba Vine, fue como el lugar perfecto para que yo empezara a desahogar toda mi hiperactividad, energía y comedia. Y la comedia en general me ayudó bastante para conectar con la gente, puede ser mi primer mecanismo de charla con alguien, ¿no? Y Vine fue un lugar perfecto para desahogarlo.

Sin embargo, antes, hay unos videos con mi hermano, por ahí desde el 2005 o antes, tengo videos con mi hermano, chiquitos, siempre con una cámara, estábamos haciendo lip-sync. Mi papá cuando era niño, siempre tenía una cámara de VHS y grababa todo, le gustaba mucho grabar porque quería guardar sus memorias. Hace poco vi los VHS de mi papá, nunca los había visto, y me hicieron dar cuenta de que, probablemente, gracias a eso, siempre tuve esa naturalidad de hablarle a la cámara.

¿Crees que ese inicio espontáneo tuvo que ver también como con alguna necesidad histriónica de actuar o de estar frente a una cámara?

Siempre he sido súper fan de los comediantes, de los actores comediantes, de Jim Carrey, de Jonah Hill, de Adam Sandler, de Eugenio Derbez, de Chris Pratt. A mí siempre me ha gustado mucho la comedia y el cine, y de alguna forma encontré la primera posibilidad para estar un poquito más cerca de eso, y sin tener que depender de nadie. Yo puedo hacer todos mis skits aquí, puedo hacer mi comedia aquí. Y sin duda alguna, sí lo hice porque era fan de eso, pero nunca pensé que me fuera a llevar a esto. Lo veía completamente lejano.

¿Crees que el objetivo inicial que tuviste en ese momento, si es que tenías algún objetivo, ha cambiado desde entonces?

Sí, porque creo que inicialmente lo hacía por diversión meramente, en algún momento creo que pudo haber sido por atención también, pero llega un punto en el que te das cuenta de que tienes una oportunidad más grande de lo que pensabas, de que tienes una plataforma más grande de lo que pensabas, el potencial es mucho más grande de lo que creías, y en ese momento agarró mucho más propósito todo el contenido que estaba haciendo.

Fotografías por Alberto Newton

Cuando recién empecé, el propósito principal era empujar el mensaje de ser tú mismo, si eso implica que eres serio o eres alegre, o siempre estás bajoneado, o siempre estás súper arriba, no importa cuál sea tu personalidad, déjala florecer, porque cuando empecé a hacer videos en Internet, lo que me dio la audiencia fue mucha seguridad. Cuando mi entorno me hacía inseguro de ser yo mismo, porque era raro, porque era diferente, porque no me callaba, cuando empiezo a mostrar mi sentido del humor en redes sociales, empiezo a recibir apoyo y digo, “En vez de esconder mi personalidad, la voy a sacar, creo que esto le puede servir a todas las personas, ¿no?”.

El poder de ser tú, no hay nada más aburrido que ser normal o promedio, cuando todos somos diferentes, cada uno es distinto, cada quien tiene sus formas de ver la vida. Creo que mucho empezó por ahí. Luego migró a que empecé mucho a empujar a México y a Latinoamérica. Cuando me vine a Los Ángeles, a este departamento, me ven como en una apuesta, a ver si pega, con la primera lana que hicimos de campañas con Mario Ruiz, que es colombiano.

Cuando me vine a Estados Unidos a empezar a hacer videos, me di cuenta de la falta de información que tenían sobre nuestros países. No era necesariamente que estaban siendo malos hacia los latinos o los mexicanos, o mínimo eso es lo que me gusta pensar, sino que no tenían el paisaje completo. Entonces, mucho de mi contenido se empezó a enfocar, de forma inconsciente, en promover mucho a mi país y promover también a Latinoamérica.

Creo que de ahí a hoy, lo que más ha cambiado es que ahora me gusta mucho contar historias, ahora me gusta inspirar a la gente, poderla informar, darles algo a cambio, cuando ellos me están dando su tiempo, ¿no? Y todo eso que te comparto es el subtexto, porque por arriba son sketches de comedia, son vlogs, es aventura, o sea, no necesariamente yo estoy diciendo: “Viva México” o “Se tú mismo”. Pero siempre, siempre está en el subtexto ese tipo de mensajes, y me gustaría pensar que, como todo en la vida, va a ir evolucionando a lo que más me resuena en el corazón.

Sin tener en cuenta que muchos creadores digitales han aterrizado también en la televisión, esto es una pregunta casi que de sí o no, ¿consideras que hoy en día ser creador de contenido es una profesión?

Sí, te la puedo elaborar si gustas.

Claro.

Sin duda alguna, creo que, a diferencia de cuando yo empecé en el 2013, todavía no existía una industria, una estructura, comercialización, un interés como el que hay hoy. Creo que hoy cualquier persona con interés de comunicar algo debería intentar crear contenido, o incluso, aunque no sea tu pilar principal, ¿no? Eres dentista, hazte unos TikToks, o tú eres arquitecto, haz un video de tu render.

Siento que tenemos de forma gratuita la oportunidad de comunicar esto al mundo si le echas las ganas suficientes. Esto nunca había pasado antes, y me gustaría pensar que ya es sabido, como creador de contenido, económicamente hablando, te puede ir al nivel de las mejores estrellas de tu país de forma tradicional, si no incluso mejor. Tenemos a varios artistas del tradicional que han brincado al digital y viceversa, creo que ambos medios te ofrecen cosas distintas, pero sin duda alguna podrías tener una gran vida si únicamente te enfocas a la creación de contenido. Digo, nada está garantizado, ¿no? Eso es importante.


A mí siempre me ha gustado mucho la comedia y el cine, y de alguna forma encontré la primera posibilidad para estar un poquito más cerca de eso y sin tener que depender de nadie”.


Además, son millones de personas intentándolo, y sobresalir entre una comunidad tan grande de creadores de contenido debe ser muy complejo.

Pues yo creo que es igual que cualquier otra chamba, ¿no? Tú siendo director, o alguien que es un escritor, o un doctor, si no das el 100 %
de ti, si no le echas ganas, si no tienes disciplina, si no tienes esa constancia, no vas a lograrlo. Creo que los creadores que están hasta arriba tienen todo su mérito y también algo de suerte. Si estás en un punto alto, es porque has llegado ahí con sudor, como en cualquier trabajo, la verdad.

Sé que has trabajado en campañas que sirven de alguna manera para recaudar fondos por diferentes causas, ¿qué iniciativas específicamente estás interesado en apoyar?

Va cambiando con el tiempo, y creo que tiene que ser muy real, tiene que ser muy auténtico. Justo ahorita vengo de regresar de estar con una ONG que se llama Coral Gardeners, y literalmente son un grupo de chavos, todos tienen entre 20 y 25, en medio de la Polinesia Francesa, que están sembrando coral, porque se está muriendo por el cambio climático, y encontraron un mecanismo para básicamente romper corales que sobreviven, los plantan, crecen y los regresan al arrecife.

Eso es un ejemplo de ahorita, de algo que me resuena muchísimo, me parece que están innovando, me parece que necesitan eco, me parece que necesitan más gente que los escuche porque ese es un problema muy grande, y no todos tienen la solución, me aventé con ellos. Pero no es algo que yo tengo en mi día a día, no es parte de mi checklist de “ya hice mis videos, ya entretuve, ya informé, ya hice comedia, ahora vamos a ayudar”.

Cuando empecé sí estaba mucho más involucrado con este tipo de causas, porque me movía mucho el saber que con mi voz puedo generar un impacto, y lo hicimos en Filipinas, lo hicimos en Somalia, lo hicimos en México con el sismo, pero creo que llegué a confundir que esto no es una responsabilidad de una figura pública, creo que es más bien algo que pueden hacer, si quieren hacerlo, ¿no? Y si realmente conecta. También creo que estamos en una época donde se les exige más a las figuras mediáticas que al sector público.

Al final, no importa si eres una figura pública o no, tienes el derecho, o el deber, de manifestarte o no manifestarte.

Exacto, sí, tienes toda la razón. No solo las figuras públicas, hoy todos tenemos la presión de hacer algo y creo que sí tenemos que hacerlo. Y para mí es genuinamente algo muy circunstancial, no hay una receta, la verdad.

¿Cómo te iniciaste en el paracaidismo? ¿Cómo manejas toda esa adrenalina de los deportes extremos? ¿Cómo lo llevas y cómo te iniciaste?

Bueno, el paracaidismo, particularmente, cuando hice mi primer salto de paracaídas, se me salió un moco gigantesco, lo puedes buscar en YouTube, si pones “Juanpa Zurita, paracaidismo, moco”. Fue real, por eso me tuve que operar la nariz, porque tenía el tabique desviado, lo sigo teniendo desviado y me voy a tener que operar otra vez. Pero me salió el moco y cuando brinqué, sentí como esa sensación de no sé, como de, estaba muy vivo, estaba sintiendo demasiadas cosas en la mente, en el corazón, en el cuerpo, a flor de piel. Y en ese salto, dije, «¡Wow! ¿Cuántas cosas allá afuera debe haber que no conozco, que no he experimentado?”, son experiencias que tenemos en el mundo y nada más tenemos una oportunidad para poderlas experimentar.

Fotografías por Alberto Newton

Entonces, hablé con mi hermano grande, y Fer me dijo, “Oye, ¿te quieres certificar?”, y le dije, “¿Sabes qué? Hagámoslo”. Y fui y lo hice, sin pensar mucho las cosas, vamos a ir, vamos a ver qué pasa, y me di cuenta, en esa certificación, de la cantidad de cosas que le puedes enseñar a tu cuerpo, o incluso a tu mente, si le das el tiempo indicado y te rodeas de la gente indicada; obviamente teniendo mucho cuidado, responsabilidad, respeto, todo eso.

Dije, “Hace una semana no tenía cómo brincar de un avión, y ahora me estoy aventando solo. ¿Qué más habrá allá afuera que puedo vivir?”. Porque al final esto es como conocimiento, ¿no? Son conocimientos, son vivencias. Además, siempre te dejan buenas lecciones. Para mí, el paracaidismo me ha dejado vivir en el momento, estar en el presente, porque cuando brincas, tu mente no piensa en responsabilidades, en preocupaciones, en qué vas a hacer mañana o en seis meses, qué hiciste ayer o qué hiciste hace cinco minutos, estás ahí en el momento, porque tienes que estar a la altura para que no te mates.

Y de ahí empecé a hacer más cosas, hice buceo libre, que también se le conoce como apnea, he hecho montañismo, he hecho buceo, me aventé de un péndulo en Brasil, espectacular, en medio de la selva.

Es como si la vida fuera un videojuego, y me gustaría pasar todos los niveles, poder vivir todos los niveles antes de irme y decir, “¡Wow, sí pude saborear esta vida, estoy satisfecho!”. Y lo padre es que lo puedo compartir, es para mí y luego es para la gente que me sigue, eso es bien padre porque ellos pueden ver el mundo a través de tu lente, y eso también le da más propósito.

¿Cómo llevas la responsabilidad ética de representar, en algunas ocasiones, a algunas marcas? ¿Qué desafíos trae eso?

Creo que el desafío no va cuando llega el contrato, cuando llega la marca, es todo lo que haces antes, es todo lo previo. Creo que cada persona es diferente y cada persona lo maneja distinto, en mi caso, intento ser cuidadoso con cosas muy pequeñas que me parecen importantes, por ejemplo, si llego a decir una grosería en mis videos, pues pongo el bleep, no pretendo que a veces no se me pueda salir una grosería, porque estoy a punto de brincar en la peña, y voy a gritar ¡Puta madre!, no puedes controlar esa sensación.

Yo estoy consciente de que hay gente muy chiquita que me sigue, pero, en general son detalles muy pequeños, creo que he tenido la suerte de que mis papás me educaron muy bien, mi familia tiene unos valores muy bonitos, y eso me ha ayudado a poder llegar a trabajar con marcas. Sin embargo, cuando estás con una marca, intentas siempre cuidarte un poco más, o saber qué estás diciendo, qué estás haciendo, para que esté alineado conmigo; es más, no lo hago por las marcas, lo hago por mí, por mi audiencia.

La marca más bien es una consecuencia del valor que le doy a mi trabajo y a mi audiencia, no es al revés, no me espero hasta que alguien me diga, “Toma esta lana”, y entonces digo, “Ah, ahora voy a ser un ejemplo”. Es al revés, soy yo mismo, y si alguien quiere subirse a este barco, está más que bienvenido, pero yo no me subo al barco de las marcas, se suben las marcas a mi barco. Creo que ese es el mejor ejemplo, porque si no, yo sería un hipócrita [Risas]. Sería falso.

Claro, tendrías que andar cambiando de personalidad con cada marca, ¿no?                

Exactamente.

Marcando la pauta de las marcas: Además de aparecer en los listados de la revista Forbes, Zurita es actualmente un influenciador y líder de opinión en el que confían algunas de las marcas más importantes del mundo.
Fotografías por Alberto Newton

¿Cómo llegaste a la actuación, y qué tan cómodo te sientes actuando? Ya en el ejercicio profesional de la actuación como actor, interpretando un papel, que no eres tú…

De acuerdo, si nos vamos a los años 2018-2019, ahí fue cuando tomé la decisión de empezar a venir a Los Ángeles seguido, en ese proceso de hacer comedia me firma una agencia acá que se llama CAA, y me empiezan a mandar audiciones. Me dicen: “Oye, hemos visto tus sketches de comedia, creemos que puedes actuar. ¿Te gusta?”. Les dije, “Sí, órale, vamos a intentarlo”. Y fueron mandando varias audiciones hasta que finalmente, como después de dos años, cayó el primer proyecto que fue el de Luis Miguel, luego cayó otro de una película que se llama Mainstream, que sale Andrew Garfield y la dirigió Gia Coppola.

Mi experiencia actoral me fascina, es bien bonito, pero también es muy exigente, creo que a veces es difícil percibir cuánto trabajo y sacrificio hay detrás de las personas que hacen actuación, no solo por el trabajo per se, sino por lo que implica estar en una película, la cantidad de tiempo que tienes que separar de tu vida, de prepararte, de esperar.

Obviamente, ya respetaba a los actores, pero me hizo realmente empaparme, realmente hay mucho sacrificio detrás de ese trabajo. Cuando hice estos proyectos pude probar por primera vez lo que era, como tú dices, estar en los zapatos de alguien más, y fue muy entretenido, fue muy bonito. Creo que todo se ata a contar historias, una vez más, cómo yo puedo ofrecerme, cómo puedo dar mi talento para que se pueda contar una historia de la forma más real posible; cómo puedo interpretar a esta persona que es x, y, z, que está pasando por a, b, c, d, e, f, g. Me parece una cosa muy linda, me parece algo muy atractivo para hacer. Y después de haber hecho Luis Miguel y Mainstream, me quedo con muchas ganas de hacer comedia. Creo que era importante que en un inicio no hiciera comedia, para que vieran algo distinto a mí, porque tengo miles de sketches de comedia en Internet, y quería que vieran algo que nada que ver.

¿Y tú has escrito tu propia comedia?

Sí, todo el tiempo, todo el tiempo. Me encanta la comedia, y creo que es porque me gusta verle el lado chistoso a la vida; casi siempre lo que pasa cuando estoy haciendo un sketch es que un día antes, o una semana antes, algo pasó en mi entorno que me hizo pensar algo y me hizo reír. Entonces, lo agarro, me meto a mi teléfono y escribo una pequeña estructura. Si te diera un ejemplo, hace unos días hice un sketch donde le estoy dando a un norteamericano su primer shot de tequila, nunca se lo había tomado en su vida. Entonces, a ver, ¿cómo podemos hacer esto cómico? Obviamente el tequila está atado a México, entonces, cuando echamos el primer shot, se lo tomó, y cuando le pregunté, “Did you like it?”, él ahora me contestó en español y me dijo, “Sí, me encantó”. Como que te sacas de onda, porque dices, “Este wey ahora está hablando español”; OK, ¿cómo lo puedo llevar un poquito más arriba? Tomamos otro shot, se lo toma, y cuando regresa, el wey tiene un sombrero gigante y unas maracas encima, y para balancear eso, porque me parece un poco racista, justamente yo lo digo, tomamos uno más. Y cuando tomamos uno más y regresamos, soy yo, o sea, son dos Juanpas [Risas]. Desapareció completamente el otro wey y ya gritamos.


Es como si la vida fuera un videojuego, y me gustaría pasar todos los niveles, poder vivir todos los niveles antes de irme y decir, ‘¡Wow, sí pude saborear esta vida, estoy satisfecho!”.


Ese es un ejemplo de uno corto. Hay uno que se llama Inside Juanpa que me encanta porque te metes a mi cabeza y ves cinco, seis personalidades como las de Inside Out, peleando por tomar decisiones. En este video me estoy mandando mensajes con mi crush y están todos discutiendo adentro: “Wey, no, ignórala”, “No, mejor espérate una hora y le contestas”, “Márcale”, “No, no le marques, wey, no seas intenso, mejor pregúntale cómo está”, “No le digas ‘¿Cómo estás?’, todo el mundo le dice, ‘¿Cómo estás?’, mejor invítala a cenar”, “No, es muy rápido para invitarla a cenar”. Entonces, es todo lo que pasa en tu cabeza con todo tipo de cosas. Hice dos episodios de Inside Juanpa, quiero hacer más, pero sí, resumiendo tu pregunta inicial: sí.

¿Y quieres que todas esas ideas lleguen al cine o a la televisión? ¿Ese es tu objetivo a largo plazo?

Sí, creo que no está peleado. Internet no es un escalón para mí, no quiero que se interprete que el Internet es un trampolín. Si yo llego a hacer algo para Netflix, Amazon o HBO, nunca voy a dejar de hacer contenido para el Internet. Sin embargo, es un excelente lugar para que te des a conocer y te volteen a ver para llevar el concepto a algo más grande. Creo que hay ideas para Internet y hay ideas para plataformas más grandes, no puede ser una película de 90 minutos que va a costar millones de dólares para YouTube, porque va a ser más difícil que sea redituable.

Pero si ya tienes una idea que te ha funcionado en YouTube, ¿qué pasa si agarras eso y lo pones en esteroides? Metes un buen guionista, que sepa y que lo haya hecho por mucho tiempo, metes un buen director, vas armando un equipo, ¿y cómo estiras ese concepto para hacer una serie o una película?

Hay muchos ejemplos; Ted Lasso viene de un sketch de comedia que hicieron para NBC hace ocho años. Es un video de YouTube de cuatro minutos con 40 segundos, y literalmente es un comercial de NBC para proporcionar su liga de deportes. Agarraron este concepto y dijeron, “Wey, está increíble que agarremos a un estadounidense, lo mandamos a Europa a que sea coach de soccer en vez de la NFL. ¿Cuántos premios no ganó Ted Lasso? Tiene millones de premios, creo mucho en ese formato.

También tengo ideas que no he puesto en YouTube, que estoy guardando para hacer en película o serie porque sé que no son para YouTube. Pero 100 % me encantaría empezar a hacer formatos más largos para plataformas más grandes, y trabajar con gente que está metida ahí porque eso también me parece fascinante.

No he hecho ninguna comedia a ese nivel, y eso me tiene con muchas ganas. No quiero hacer drama por un buen rato, no me interesa por ahora tomarme ningún papel dramático o serio, y ya vendrá el momento en el que sí. Haces muchas comedias, luego quieres ser un poco más artístico, haces una película indie, pero como te dije, creo que es muy importante escuchar tu corazón.

Siempre en busca de la inspiración: Su trabajo con adidas le impulsa a encontrar nuevos caminos, a buscar nuevas experiencias para demostrar que nada es imposible.
Fotografías por Alberto Newton

Estas son dos preguntas en una: ¿Cómo llegas a un listado, por ejemplo, de la revista Forbes? Pero más allá de eso, ¿cómo un creador digital llega a un foro económico mundial? Uno creería que no tienen nada que ver, pero están llegando a estos entornos, digamos, un poco más serios, más financieros. ¿Cómo llegas ahí? Porque eso también puede ser un modelo para muchos creadores, ¿no?

Sí, creo que cuando recién empecé, quise explorar todo y llevarlo hasta lo más lejos que podía. Ahora estoy en un punto en el que me estoy acotando mucho más porque “el que mucho abarca, poco aprieta”, dicen por ahí, ¿no? Pero esto que dices, específicamente, creo que es una consecuencia de Love Army. Ahorita estaba platicando sobre un par de proyectos altruistas, hice dos que hicieron mucho ruido porque fueron los primeros de su especie. Hice una recaudación con un amigo que se llama Jérôme Jarre, es un exviner francés, ya está retirado, donde juntamos 2,6 millones de dólares para llevar comida y agua a Somalia. Conseguimos un avión a través de Twitter por ponerle presión mediática a una aerolínea, nos dieron el avión gratis, primero lo llenamos de comida y agua, volamos a Somalia, repartimos la comida y el agua, y la misión duró como un año. Distribuimos, en números redondos, como 5 millones de litros de agua y como 900 toneladas de comida.

Luego en México, a raíz del sismo, reunimos 1,4 millones de dólares, construimos 47 casas, y esta era una de las primeras veces que se utilizaban las redes de esta forma. Creo que hoy es más común, hoy vemos que incluso dentro de plataformas como YouTube o Instagram ya existen formas en que puedes tú donar directamente, y en ese momento nadie había hecho algo de esta escala. El crédito no es mío, es de Jérôme. Yo era un poco como Robin y él era Batman. Eso hizo muchísimo ruido globalmente, porque creo que es un ejemplo de lo que se puede lograr si todos usamos nuestra voz al mismo tiempo, por eso se llama Love Army, es un ejército de amor.


Original es la combinación de cosas preexistentes de una forma que nunca antes se ha combinado, y eso es muy diferente. Todo lo que existe, existe por referencias anteriores”.


Todo el mundo está twitteando acerca de algo, y es poderoso. Si hoy todos twitteamos que, te voy a dar un ejemplo bobo, dejen de matar al unicornio, es posible que cambien las leyes, si hay la suficiente presión mediática. Eso me llevó a Davos, al Foro Económico Mundial, a Goalkeepers con Bill Gates, y a estar en la lista de Forbes 30 Under 30.

Creo que la lista de Forbes se complementa de otras cosas, pero esto, sin duda alguna, es un pilar muy importante dentro de los motivos por los cuales llegué a estar ahí. Y está padre para la gente que nos lee, que como creador de contenido las posibilidades son gigantes. Si pones el trabajo y pones la idea, alguien te va a marcar, alguien va a levantar el teléfono, alguien te va a decir, “Oye, vi lo que hiciste”. Y eso es lo más especial de crear contenido, nunca sabes quién está viendo, nunca sabes si de repente alguien puede levantar el teléfono y decir, “Juanpa, queremos que hagas la entrevista de Rolling Stone”. ¡¿Qué?! Nunca sabes si de repente te van a decir, “Juanpa, ven a hablar a Harvard”; fui a hablar a Harvard con Logan Paul hace muchos años. He tenido oportunidades con el modelaje, con Luis Miguel, ahora con mi productora.

La belleza de crear contenido es que estás poniendo allá afuera lo que te gusta, y eso va a hacer que atraigas la oportunidad correcta. Tal vez, cuando lo hagas vas a pensar que no sirve de nada, que nadie lo está viendo, pero algún día alguien lo verá. Y yo entiendo que todos trabajamos con lo que tenemos, y no todos tenemos el mismo privilegio, ni tampoco acceso a la tecnología ni educación, pero si -con lo que puedes- tienes la oportunidad de crear contenido, yo no dejaría pasar la oportunidad. Nunca. Menos hoy.

En medio de todo lo que haces, hay actuación, hay gastronomía, hay música, hay tantas cosas con las que estás interactuando todo el tiempo; yo sé que no es sencillo, pero, ¿cómo resumirías tu verdadera pasión?

Es una buena pregunta, porque por mucho tiempo no sabía cómo responder; como tú dices, estaba haciendo tantas cosas que yo decía, “¿qué hago?”. Si me preguntan, ¿qué voy a responder? Y creo que se resume en que me encanta entretener, creo que eso no falta en nada de lo que he hecho, en absolutamente nada. Incluso si es de forma seria, altruista, proactiva, si es comedia, si es drama, si es modelaje incluso, si es storytelling, si es producción… Me encanta entretener, y si te pudiera dar la receta: me gusta mucho entretener, informar e inspirar.

Ese triangulito es donde me gusta estar. No todo tiene los tres, pero mientras tenga uno de los tres, estamos del otro lado. Y obviamente, la comedia está dentro del entretenimiento. Pero, por ejemplo, si ves un minidocu mío, como el del Pico de Orizaba, es una pieza súper informativa, pero te hace reír, porque ahí me improviso chistes, pero no es que sea comedia. Sin embargo, sí te va a hacer reír.

Los sketches sí son comedia pura. Un ejemplo muy bueno es The Adam Project, que a pesar de no ser una comedia, te ríes toda la película por el sentido del humor de Ryan Reynolds. Es una película de acción, es una película emotiva sobre muchas cosas que están pasando entre el hijo y la mamá que viajan en el tiempo, tiene un mensaje bien padre, pero te mueres de la risa casi toda la película. El sentido del humor de Ryan es muy bueno, y creo que ese es un buen ejemplo de qué me gustaría hacer con mi comedia.

Además, hay actores que, más allá de la película, generan una identidad como comediantes/actores. Es el caso de Adam Sandler o Ben Stiller, uno ya sabe específicamente lo que puede esperar de ellos en una película…

Sí y creo que Ryan Reynolds está ahí ahora. Tuvo unos papeles medio bizarros, pero ahorita, si ves Dead Pool, Free Guy, The Adam Project, es la misma persona. Es como La Roca, también lo hace bastante. Por ahora estoy más interesado en algo así, antes de brincar a algún papel completamente lejano a mí. Y no es porque sea mejor o peor, sino que ahora mi interés está en explorar eso, en explorar qué pasa si puedo usar mi comedia, si este personaje está atrapado en medio de la selva, o si se quedó sin dinero en medio de la carretera y tiene que encontrar la forma de juntar 200 dólares en una hora, porque si no pierde el tren para ver a su esposa. Hay situaciones que me generan mucha curiosidad sobre cómo me comportaría en ese caso, con ese sentido del humor, me parece súper interesante.

Fotografías por Alberto Newton

Yo sé que no es una competencia, pero, ¿cómo ser realmente original teniendo una oferta de creadores de contenido cada vez más interesantes? Dices que la autenticidad es la clave, pero de repente tú mismo te cuestionas y sientes que debes hacer algo, no tanto por llamar la atención, pero sí por lograr tus propios objetivos. ¿Cómo seguir siendo original en medio de tanto talento?

Pues mira, me quitaste la respuesta, así que vamos a buscar otra. Creo que sí recae en la autenticidad, sin embargo, a veces podemos tener esta idea errónea de que original significa nunca antes hecho o diferente a todo lo que existe, y creo que eso está mal. Original es la combinación de cosas preexistentes de una forma que nunca antes se ha combinado, y eso es muy diferente. Todo lo que existe, existe por referencias anteriores. Si pudiéramos preguntarle al cavernícola cómo esto ocurrió, pues ahí tenemos una idea literalmente original, pero creo que, para hacer contenido original, si no quieres recaer en ser tú mismo, porque todavía te estás encontrando en un proceso de crecimiento, busca lo que a ti te gusta consumir. Ve los creadores que te gusta ver, ve las películas que te gustan ver, y pon atención a eso. ¿Qué te gusta de esta peli? ¿Su narrativa? ¿Su sentido del humor? ¿Sus colores? ¿La locación? Este creador de contenido o youtuber que ves, ¿te gusta su calidad de cámara? ¿Te gusta cómo habla? ¿Te gusta cómo cierra sus vídeos? ¿Te gusta cómo abre sus vídeos?

Puedes ir agarrando ingredientes de todos estos lugares para que cocines tu plato, y va a ser completamente diferente a todo lo que ya existe. Pero, a veces tenemos este peso de, “Puta, piensa algo que nunca nadie antes haya hecho”, y así no llegas a ser original. Uno no es original de un día para otro, es un proceso constante, te vas puliendo.

Yo no hablaba como hablo hoy a cámara, no cuento las historias como las cuento hoy, yo no narro o expreso mis sentimientos como lo hago hoy. Todo es un proceso que vas puliendo, y de repente te vas deshaciendo de cosas: “Fíjate que ya no me late empezar el vídeo con esta animación, mejor quiero que esté en mi cara”, “Ya no me gusta hacer voice-over, mejor voy a sentarme en el sillón a platicarlo, o mejor que me siga alguien con la cámara”. Creo que va más por ahí.

Busca lo que te gusta y ponle lo tuyo, hasta que eventualmente le vas a pegar a la receta. La cocina es el ejemplo perfecto. Añades un poco más de sal, carne, cebolla, jitomate, caldito, pollo, y de repente vas a decir, “Esta sopita está buena y sabe diferente a todo”. Yo creo que va por ahí.

¿Cómo te sientes representando un mensaje tan fuerte como Impossible Is Nothing, y cómo aplicas ese concepto a tu vida?

Justo te decía que creo que uno atrae las oportunidades por lo que hace, y por eso es que adidas es literalmente el encaje casi perfecto con lo que yo hago, porque me gusta pensar que soy alguien que está todo el tiempo intentando alcanzar lo imposible. O comprobar que lo imposible es posible. Desde volar, o subir la montaña más alta de México, hacer buceo libre, o hacer estas cosas de altruismo que recaen en la palabra imposible hasta que es posible. Es perfecto.

Lo que para mí hace adidas es darme mucha gasolina, mucho propósito en esta visión que tienen del mundo, de hacer estas cosas, estas locuras, de comprobar que todo es posible. Llega esta marca y me dice, “Apoyamos tu visión, y no solamente la apoyamos, sino la compartimos”. Que adidas se suba a este barco y yo sí me pueda subir al de adidas, porque es muy similar a mí, me da muchísima motivación, herramientas y gasolina para seguir demostrando que de verdad nada es imposible.

Personalmente es muy bonito que, como creador, o incluso como figura pública, encuentres marcas con las que genuinamente conectas, que genuinamente están en tu vida, las que genuinamente respiras, y adidas es eso para mí. Obviamente el que una marca de esa talla, de ese nivel mundial, te voltee a ver y te elija porque les gusta lo que haces y quieren apoyarte,  es una oportunidad gigantesca que no tomo por hecho. Y que como te dije, me da mucha más gasolina para no soltar y no dejar de hacer lo que estoy haciendo.