Johnny Cash, un texto escrito por Kris Kristofferson

Johnny Cash era un personaje bíblico. Era como un viejo predicador, peligroso y salvaje. Era como un héroe que verías en el Oeste. Era un gigante. Y nunca perdió su talla

Por  ROLLING STONE

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Sun Records

EXTRAÍDO DEL ESPECIAL DE COLECCIÓN LOS 100 GRANDES ARTISTAS DE TODOS LOS TIEMPOS, DICIEMBRE 2011

No creo que volvamos a ver a alguien así. Por supuesto, la primera cosa por la que será recordado es por el poder y originalidad de su música. La primera vez que escuché a Johnny Cash fue cuando lanzó “I Walk the Line” en 1956. No se parecía a nada que se hubiera escuchado antes. Elvis ya había tenido muchos éxitos en ese punto, pero “I Walk the Line” era completamente diferente. Tampoco sonaba como la música country que era popular en ese tiempo.  Siempre hubo una energía oscura alrededor de John y su música. Mi primer héroe, cuando era niño, era Hank Williams y tenía una energía similar; te podías dar cuenta que ambos eran hombres salvajes.

Como compositor, siempre he amado sus letras. Al principio de su carrera, John lanzó un montón de poderosas canciones en un corto tiempo. Para mí, la mejor era “Big River”, está tan bien escrita, como ninguna otra cosa. Las líneas ni siquiera parecen rimar. “I met her accidentally in St. Paul, Minnesota/ And it tore me up every time I heard her crawl”. Su imaginación era tan poderosa: “Then you took me to St. Louis later on, down the river/ A freighter said she’s been here/ But she’s gone, boy, she’s gone/ I found her trail in Memphis/But she just walked up the bluff/ She raised a few eyebrows, and then she went on down alone”.

La primera vez que vi a John en vivo fue con un permiso del ejército, visitando Nashville. Él tocaba en el Grand Ole Pry y observaba desde el backstage, era el artista más emocionante que había visto. En ese momento, estaba más flaco que una serpiente, pero era eléctrico.  Solía rondar el escenario como una pantera. Parecía como si fuera a explotar allá arriba. Y de hecho, hubieron momentos en que lo hizo. Una noche en el Opry, tiró todas las luces del frente. Creo que le prohibieron la entrada por un tiempo después de eso, pero hicieron lo mismo con Hank Williams. Eran personas muy conservadoras.

Sin embargo, lo principal acerca de John –lo que todos podían percibir– era su integridad, la integridad de su relación con su música, su vida y otras personas. Defendió a Bob Dylan cuando todos en la industria musical lo criticaban por volverse eléctrico. E hizo lo mismo por mí, en los años ochenta, cuando me criticaban mucho por haber ido a Nicaragua. Ese es el tipo de persona que siempre fue. Defendía al más débil.

Pensaba que The Man Comes Around, uno de los últimos discos que John hizo era fenomenal. Su versión de “Danny Boy” me mata. Creo que será recordado por el modo en que creció como persona y artista. Pasó de ser este tipo tan salvaje como Hank Williams a ser casi tan respetado como uno de los padres de la patria. Era amigo de varios presidentes y de Billy Graham. Sientes como si su cara debe estar en el Monte Rushmore.https://www.youtube.com/watch?v=FqESx05OuCA&ab_channel=MusicVids